15/01/2026

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Sin embargo, este crecimiento acelerado también ha traído consigo nuevos desafíos para la sostenibilidad y estándares del sector. A medida que se intensifican los sistemas de cultivo, surgen conflictos relacionados con la acumulación de residuos, la calidad del agua y el bienestar de los organismos cultivados. En muchos casos, el manejo inadecuado de los efluentes acuícolas genera impactos negativos en los ecosistemas receptores, como la eutrofización, que afecta tanto al ambiente como a la salud de las especies. Frente a este escenario, comienzan a explorarse soluciones más integradas, como la fitorremediación, una herramienta biotecnológica basada en el uso de plantas y microalgas para recuperar la calidad del agua y promover sistemas de producción más equilibrados y resilientes.

 

Qué es la fitorremediación y por qué aplicarla en acuicultura


La fitorremediación es un proceso mediante el cual se utilizan plantas o microorganismos para eliminar contaminantes del medio ambiente. Las microalgas son microorganismos fotosintéticos, de origen procariota o eucariota, y las que más se utilizan en este tipo de procesos exitosamente son la Chlorella, Scenedesmus, y especies de las divisiones Chlorophyta, Phaeophyta y Cyanophyta. Estos organismos pueden crecer en agua dulce y salada, así como en aguas residuales agrícolas, industriales y municipales. Para que suceda, se requiere de una fuente de luz y nutrientes esenciales, como el nitrógeno y el fósforo, lo cual las convierte en grandes aliadas para combatir la eutrofización. Son altamente adaptables al estrés ambiental y a las condiciones extremas de, por ejemplo, salinidad, luz, temperatura, CO2 y metales pesados. 

Su proceso de crecimiento, mediante el cual fijan dióxido de carbono y liberan oxígeno, las vuelve altamente efectivas en mejorar las condiciones del medio ambiente acuícola, ya que aumentan los niveles de oxígeno en el agua. 

El rol biológico de las microalgas dentro del proceso de fitorremediación puede entenderse como un modelo ideal de biorrefinería: mientras utilizan los efluentes como fuente de nutrientes, generan simultáneamente biomasa que puede ser aprovechada como alimento o para la obtención de productos de valor agregado.


Desafíos del crecimiento intensivo


El crecimiento de la acuicultura en América Latina trae consigo no solo oportunidades económicas, sino también desafíos complejos vinculados a la sostenibilidad ambiental y el bienestar animal. Muchas regiones aún enfrentan limitaciones en infraestructura, acceso a tecnología y financiamiento, lo que dificulta una gestión eficiente de los residuos generados. En contextos de producción intensiva, los efluentes acuícolas, ricos en compuestos nitrogenados y fosfatados, pueden provocar desequilibrios químicos y biológicos en los cuerpos de agua receptores, si no se tratan adecuadamente. Este desbalance favorece procesos como la eutrofización, que altera la calidad del agua, promueve floraciones algales nocivas y reduce la biodiversidad. Las consecuencias no son menores: aumentan los riesgos de toxicidad aguda, se deteriora el hábitat natural y se compromete la salud de los organismos cultivados, afectando directamente su desarrollo, comportamiento y rendimiento productivo. En este escenario, preservar el bienestar animal implica necesariamente repensar el manejo de los efluentes como parte central de cualquier estrategia de desarrollo acuícola responsable.


EriSea SA, un caso de estudio sobre la fitorremediación


Según el trabajo 'Fitorremediación de efluentes acuícolas mediante el uso de seis microalgas marinas', desarrollado por el CESIMAR-CONICET, un ejemplo concreto del potencial de la fitorremediación en acuicultura marina se encuentra en la planta EriSea SA, una empresa de base tecnológica del CONICET ubicada en la Patagonia argentina, dedicada a la producción de erizos de mar (Arbacia dufresnii) con fines nutracéuticos. Este sistema de cultivo genera efluentes con altas concentraciones de compuestos nitrogenados y fosfatados, que, si no se gestionan adecuadamente, pueden impactar negativamente en los cuerpos de agua receptores. Al mismo tiempo, el proceso productivo de los erizos requiere la producción continua de microalgas para alimentar a las larvas en sus primeras etapas de vida, ya que son su fuente principal de nutrientes. En ese contexto, un estudio llevado adelante por el CESIMAR-CONICET propuso un enfoque integrado para abordar ambos desafíos: utilizar seis especies de microalgas marinas, empleadas habitualmente como alimento larvario, para remediar los efluentes generados en la cría de reproductores. Las microalgas fueron adaptadas progresivamente a un medio compuesto íntegramente por efluente acuícola y cultivadas en condiciones controladas. Los resultados fueron buenos: todas las especies evaluadas mostraron un crecimiento superior en el efluente respecto al medio sintético tradicional (F/2), alcanzando mayores densidades celulares y biomasa, y lograron remover el 100 % del nitrato presente. Algunas, como la Cylindrotheca closterium y Navicula sp., también evidenciaron una remoción significativa de fosfatos. Este doble beneficio, remediar efluentes mientras se produce biomasa valiosa para el cultivo, pone en evidencia la viabilidad de acoplar el tratamiento de aguas con la generación de insumos, abriendo camino hacia un modelo de acuicultura más eficiente, sustentable y alineado con los principios de la economía circular.

 

Conclusión: hacia una acuicultura más limpia, eficiente y comprometida


El uso de microalgas para la fitorremediación de efluentes acuícolas representa una solución efectiva y ecológica para reducir el impacto ambiental de la actividad acuícola. Al aprovechar los desechos metabólicos de peces y camarones como insumo, especialmente nitrógeno, carbono y fósforo, este enfoque permite generar biomasa microalgal útil para la alimentación, al mismo tiempo que se mejora la calidad del agua para su posible reutilización. Si bien el tiempo de remediación depende de múltiples factores, como el tipo de efluente o la concentración de nutrientes, las microalgas han demostrado remover contaminantes a niveles seguros. Este doble beneficio, ambiental y productivo, posiciona a la fitorremediación como una herramienta estratégica para avanzar hacia una acuicultura más sostenible, capaz de mantener la salud de los ecosistemas y asegurar el bienestar animal como base del desarrollo responsable del sector.
 


Por All Aquaculture
Fuente: All Aquaculture Magazine

Fuentes 

https://www.scielo.sa.cr/pdf/rbt/v72s1/0034-7744-rbt-72-s1-e58979.pdf?utm_source=chatgpt.com 
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S026974912401090X
https://www-sciencedirect-com.translate.goog/science/article/abs/pii/S0269749121015712?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc

Sobre el autor

Maria Candelaria Carbajo

Creativa interdisciplinar, traductora y redactora. Colaboro en la producción y redacción de proyectos creativos y de alto impacto para fomentar el intercambio cultural, transmitir valor diferencial y conectar con sus personas-audiencia. Me gusta el trabajo en equipo y unir fuerzas, experiencias y conocimientos para llevar al mundo todo el potencial que tienen las ideas que buscan impactar positivamente en la vida de los seres humanos.


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