Últimos contenidos de Nutrición e Ingredientes

Extractos naturales: el futuro sostenible de la acuicultura de la dorada
 
Nutrición e Ingredientes

6+ MIN

Extractos naturales: el futuro sostenible de la acuicultura de la dorada  

En las últimas dos décadas, la industria ha sustituido los ingredientes marinos tradicionales por materias primas de origen vegetal. Sin embargo, esta transición ha elevado la huella de carbono y ha afectado la salud de los peces debido a factores antinutricionales y desequilibrios de aminoácidos.
  Para mitigar este impacto, los aditivos funcionales emergen como una estrategia clave. Bajo el enfoque de «Una Sola Salud» (One Health) y la economía circular, la valorización de subproductos agroindustriales y de biomasa marina de bajo valor ofrece una doble oportunidad: reducir residuos y fortalecer la resiliencia de las especies cultivadas.
  Un reciente estudio realizado por científicos del Grupo de Investigación en Acuicultura (GIA) del Instituto Universitario ECOAQUA de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, en colaboración con el IRTA, el CTICH y la empresa PTAqua, evaluó el potencial antioxidante, bactericida e inmunomodulatorio de nueve extractos naturales en leucocitos de dorada (Sparus aurata). Los resultados, publicados en la revista Frontiers in Marine Science, abren una vía prometedora para el desarrollo de alimentos funcionales más sostenibles.   Evaluación de la bioactividad celular mediante metodologías NAMs
Con el fin de cumplir con el principio de las 3R (Reemplazar, Reducir y Refinar el uso de animales en la ciencia), la investigación empleó metodologías de nuevos enfoques (New Approach Methodologies o NAMs), utilizando avanzadas técnicas in vitro y ex vivo.
  Los investigadores seleccionaron y analizaron nueve extractos obtenidos mediante tecnología de extracción con líquidos presurizados, divididos en dos bloques:
  Extractos Terrestres (TE): Dos variantes de corteza de granada (Punica granatum): una rica en punicalagina (PG) y otra en ácido elágico (EA).

Un extracto de cítricos rico en flavonoides (CF).
Un extracto de semilla de uva (GS).
  Extractos Marinos (ME): Microalgas: Rhodomonas lens (RH) y Desmodesmus sp. (DE).

Macroalgas: Osmundea pinnatifida (OS), Gracilaria sp. (GR) y Dictyota sp. (DI).
Para determinar su eficacia, estos compuestos fueron probados en leucocitos del riñón cefálico aislados de doradas. Durante los ensayos, se evaluaron parámetros críticos de salud celular como la citotoxicidad, la explosión respiratoria, la actividad fagocítica y la actividad de la peroxidasa.   Capacidad antioxidante y perfil químico de los extractos
El análisis químico determinó que los extractos terrestres presentan niveles significativamente más altos de compuestos fenólicos y flavonoides en comparación con los de origen marino. Asimismo, las pruebas de antioxidantes revelaron dinámicas diferenciadas debido a las variaciones metodológicas de cada ensayo:
  El extracto de semilla de uva (GS) sobresalió en el ensayo ABTS (capacidad de captación de radicales), mientras que los derivados de la granada (PG y EA) encabezaron los resultados en el ensayo FRAP (poder reductor férrico).
  Dentro del grupo marino, la microalga Rhodomonas lens (RH) exhibió la mayor potencia antioxidante. Lo destacable es que logró este rendimiento a pesar de no poseer el mayor contenido de fenoles, lo que sugiere una acción altamente beneficiosa de sus péptidos y lípidos bioactivos.   El poder antibacteriano frente a patógenos de la acuicultura
La actividad antibacteriana del estudio se evaluó contra tres patógenos Gram-negativos de alto impacto en la producción acuícola: Vibrio anguillarum, Vibrio harveyi y Photobacterium damselae subsp. piscicida.
  Los extractos de granada (PG y EA) resultaron ser los más efectivos al registrar las Concentraciones Mínimas Inhibitorias (MIC) más bajas. Por ejemplo, el extracto rico en punicalagina inhibió el crecimiento de Photobacterium damselae con apenas 0.047 mg/mL. Por el contrario, los extractos marinos requirieron dosis significativamente más elevadas para mostrar efectos inhibidores (algunas superiores a 24 o 48 mg/mL), un rango común para compuestos algales no purificados.
  La relevancia de este hallazgo es considerable. La industria acuícola busca desde hace años alternativas sostenibles que permitan disminuir la dependencia de los antibióticos, cuyo uso indiscriminado favorece la aparición de resistencias bacterianas.
  Aunque los investigadores advierten que aún son necesarios estudios in vivo antes de su aplicación comercial, los datos obtenidos sugieren que estos extractos naturales podrían integrarse con éxito en las futuras estrategias preventivas de la piscicultura.   Efectos en las células inmunitarias: el dilema de la dosis
El análisis celular en los leucocitos arrojó interacciones complejas que resultan cruciales para el desarrollo de alimentos funcionales:
  Citotoxicidad
La tolerancia celular varió significativamente según el compuesto. El extracto de granada rico en ácido elágico (EA) mostró toxicidad celular a partir de 1 µg/mL, mientras que el rico en punicalagina (PG) solo evidenció efectos adversos en la dosis más alta (100 µg/mL). Entre los recursos marinos, Gracilaria sp. redujo con fuerza la viabilidad celular incluso en dosis bajas, posiblemente debido a los efectos inductores de apoptosis del ácido palmítico. En contraste, Rhodomonas lens y Osmundea pinnatifida no generaron toxicidad en ninguna de las concentraciones evaluadas.
  Actividad fagocítica e inmunomodulación
La fagocitosis constituye una primera línea de defensa vital. Los extractos de granada (PG) y de cítricos (CF) estimularon de manera bifásica la actividad de los macrófagos en dosis moderadas. En cuanto a los extractos marinos, Rhodomonas lens estimuló la fagocitosis de forma dependiente de la dosis. Asimismo, las algas rojas Osmundea pinnatifida y Gracilaria sp. provocaron una estimulación en la explosión respiratoria basal, lo que se asocia a la presencia de polisacáridos sulfatados marinos que las células reconocen como patrones moleculares asociados a patógenos (PAMPs).
  Actividad de la peroxidasa
En este parámetro se identificaron dos tendencias claras: todos los extractos terrestres redujeron la actividad de la peroxidasa a medida que aumentaba la dosis. Por el contrario, los extractos marinos (salvo RH) estimularon significativamente esta enzima inmune. Esto reafirma que los compuestos de origen marino actúan como potentes activadores del estado inmunológico de los leucocitos.   Hacia dietas comerciales más equilibradas: el valor de la sinergia
Este estudio demuestra que, si bien las mezclas crudas de subproductos poseen una enorme riqueza funcional, su aplicación directa presenta limitaciones. Debido a que las dosis necesarias para lograr una acción bactericida eficaz a veces rozan los umbrales de toxicidad celular, el éxito de las futuras formulaciones radicará en el equilibrio exacto.
  Los autores concluyen que las marcadas diferencias entre los perfiles bioactivos terrestres (potentes antioxidantes y bactericidas) y marinos (excelentes inmunomoduladores) abren la puerta a estrategias de combinación. Una de las hipótesis más prometedoras es que ambos recursos actúen de forma complementaria: los extractos terrestres aportando protección antibacteriana, mientras que los marinos refuerzan las defensas inmunitarias.
  El siguiente gran reto de la industria será desarrollar ensayos in vivo para comprobar si estos efectos de laboratorio se mantienen en condiciones de cultivo reales, determinando qué combinaciones y dosis generan un efecto sinérgico que potencie la salud de la dorada (Sparus aurata) sin comprometer su seguridad fisiológica. Fuente: AQUAHOY

Referencia 
Molina-Roque L, Acosta F, Izquierdo M, Saromines CJ, Grifoll V, Docando J, Montero D and Torrecillas S (2026) Antioxidant, antibacterial, and immunostimulatory potentials of terrestrial and marine extracts from by-products and low-value biomass: an ex vivo study in gilthead seabream (Sparus aurata) head kidney leukocytes. Front. Mar. Sci. 13:1816745. doi: 10.3389/fmars.2026.1816745

Informe cuestiona el papel de la harina de insecto en piensos acuícolas
 
Nutrición e Ingredientes

3+ MIN

Informe cuestiona el papel de la harina de insecto en piensos acuícolas  

La harina de insecto se ha presentado durante la última década como una de las alternativas más prometedoras para reducir la dependencia de la harina de pescado y de algunas materias primas vegetales en los piensos acuícolas. Sin embargo, un nuevo informe del Stockholm Environment Institute (SEI) introduce una lectura más prudente sobre su papel dentro de la transición hacia proteínas más sostenibles.
  El informe, titulado Rethinking insects as alternative protein, analiza la producción comercial de insectos en países de renta alta del hemisferio norte y concluye que el sector 'frecuentemente se queda por debajo de su promesa teórica' cuando se evalúan sus impactos ambientales, su escalabilidad y sus efectos indirectos sobre los sistemas ganaderos y acuícolas.
  La cuestión, según el documento, no es si los insectos pueden ser útiles, sino bajo qué condiciones lo son realmente.
Según el informe, las evaluaciones de ciclo de vida muestran una gran variabilidad. En climas templados, las emisiones asociadas a la producción de insectos pueden situarse entre 3 y 35,5 kg de CO₂ equivalente por kilogramo de proteína, con una mediana aproximada de 13,5 kg de CO₂ equivalente.
  Aunque estos valores son inferiores a los de la carne de vacuno, el informe subraya que, en piensos acuícolas, la comparación más relevante no siempre es con la carne, sino con ingredientes como la soja o la harina de pescado.
  Especies como la mosca soldado negra o el gusano de la harina presentan interés por su eficiencia biológica, su ciclo de vida rápido y su capacidad para transformar determinados flujos orgánicos en proteína.
  Sin embargo, las ventajas no son automáticas ya que dependen del tipo de sustrato, la energía consumida y el ingrediente realmente sustituido.
  El documento advierte que cualquier posible ventaja como ingredientes en piensos acuícolas no es automática y depende de la especie de insector.
  Una evaluación reciente citada en el informe para piensos en Reino Unido estima que la harina de insecto puede presentar un impacto climático de 12,9 a 30,1 kg de CO₂ equivalente por kilogramo de proteína, entre 5,7 y 13,5 veces superior al de la harina de soja y entre 1,8 y 4,2 veces superior al de la harina de pescado en los escenarios analizados.
  La energía utilizada en el proceso de crianza, alimentación, procesado en materia prima y secado es otro factor clave a tener en cuenta. Por ello, la harina de insecto puede tener sentido como ingrediente funcional o complementario, pero no necesariamente como sustituto masivo y ambientalmente superior de la harina de pescado o de la soja.
  También se debe seguir avanzando en bioseguridad, biodiversidad y bienestar animal.
  En definitiva, el informe considera que la sostenibilidad de la harina de insecto debe evaluarse caso por caso y deben demostrar precio, escala, trazabilidad y resultados medibles en granja. Fuente: misPeces
Sobre el Stockholm Environment Institute
El Stockholm Environment Institute (SEI) es un instituto internacional de investigación sin ánimo de lucro especializado en clima, medio ambiente y desarrollo sostenible. Con sede principal en Estocolmo y centros en distintas regiones del mundo, trabaja en la generación de conocimiento, herramientas y capacidades para apoyar la toma de decisiones públicas y privadas en materia de sostenibilidad. 

Una década de cambios abruptos en las formulaciones: una tendencia que continúa evolucionando hacia una industria acuícola sostenible
Nutrición e Ingredientes

3+ MIN

Una década de cambios abruptos en las formulaciones: una tendencia que continúa evolucionando hacia una industria acuícola sostenible

Recuerdo que para el año 2010, en México, para los peces marinos (bien conocidos por ser los 'súper prémium' de la acuicultura), la industria urgía de dietas domésticas para los primeros ensayos de ciclo cerrado en peces carnívoros, por mencionar la seriola, la lobina rayada, la totoaba, los pargos y las corvinas, entre otros. Tenían un grave problema con el green liver disease (hígado graso), causado por el uso de dietas de trucha con proteína terrestre y soya; esto se solucionó de manera práctica desde una pequeña planta de alimentos para mascotas y con el apoyo del doctor A. G. Tacon, robusteciendo las dietas con ingredientes marinos. Hoy, después de 15 años, el problema está resuelto y dentro de los cultivos se emplean dietas con perfil de truchas con adición de taurina, lo que sustituyó la gran necesidad de la harina de pescado, calamar y krill. No obstante, cada especie tiene sus requerimientos y ese aspecto aún sigue en desarrollo. Para LATAM, los peces marinos continúan enfrentando grandes desafíos, como costos elevados, capital, sistemas de cultivo, hábitos biológicos, carencia de semilla, cadena de valor e integración, así como la presión por productos de captura que aporta gran parte del pescado marino, sin mencionar el salmón, en Chile, que es una industria consolidada y rentable.

La migración de materias primas en la nutrición de camarón para Litopenaus Vannamei no fue muy distinta; buscábamos la mejor harina de pescado en Guaymas, Sonora, así como otros ingredientes marinos. Poco tiempo después, recuerdo la primera importación de harina de ave proveniente de USA y las reacciones de los clientes cuando la implementamos. Hoy en día, las fórmulas de camarón son de origen vegetal y terrestre en su mayoría. Asimismo, la harina de pescado de segundo nivel, con mayor presencia de aditivos funcionales, fue un cambio veloz.

En retrospectiva de la industria camaronícola por los últimos 10-13 años (Post EMS), no hemos notado incremento en los factores de conversión o mayor incidencia en las enfermedades, por lo que el cultivo se ha estabilizado por la suma de varios factores: 
  Tecnología mecánica. Genética. Manejo del cultivo. Nutrición basada en linear-base requirements, que funciona muy bien para el sistema extensivo, productor de la mayor parte del camarón en el mundo.
  Ambos incidentes tienen un fundamento en común: las materias primas migraron (por varios factores) del origen marino a lo terrestre y después a lo vegetal, gracias a que se detectaron necesidades puntuales y las formulaciones añadieron otros microelementos fundamentales en el organismo, como los minerales, los aminoácidos, las vitaminas y otros compuestos que se perdieron en la migración.

Es fundamental entender que los aditivos como tal no pueden alcanzar su potencial cuando no son suministrados en las dosis correctas o con estrategia para proteger contra las temperaturas del proceso y con el entendimiento de que muchos de estos productos tienen sinergia y/o antagonismos, algo poco estudiado aún. 

En conclusión, la nutrición industrial requiere de modelos precisos que sean basados, principalmente, en experiencias comerciales o ensayos de ciclo completo con valores cuantitativos que permitan tomar decisiones a gran escala. En la carrera por ser más competitivos, la industria o los grandes jugadores enfocan sus recursos en programas de investigación privados, que no suelen ser compartidos o publicados por considerarse de una ventaja competitiva ante los competidores globales. Por Por Dr. Kurt Servin Arce, I&D – Grupo BuenCast
Fuente: All Aquaculture Magazine

¿Qué genes clave permiten al camarón vannamei prosperar con dietas 100% vegetales?
 
Nutrición e Ingredientes

5+ MIN

¿Qué genes clave permiten al camarón vannamei prosperar con dietas 100% vegetales?  

Si bien las alternativas de origen vegetal —como las harinas de soya y de maní— emergen como sustitutos económicos y estables, el reemplazo absoluto de la proteína marina suele generar inconvenientes. Entre ellos, destacan las fluctuaciones en las tasas de crecimiento y un incremento en el consumo de alimento residual (RFI).
  Para resolver este dilema, un equipo de científicos de la Shanghai Ocean University, el Yellow Sea Fisheries Research Institute de la Chinese Academy of Fishery Sciences y de la Nanjing Agricultural University empleó herramientas transcriptómicas avanzadas. El objetivo del estudio fue identificar los mecanismos biológicos exactos que facultan a ciertas líneas de camarones blancos del Pacífico (Penaeus vannamei) para aprovechar de manera óptima las dietas formuladas totalmente con vegetales. Los hallazgos de este estudio ya se encuentran disponibles en la prestigiosa revista científica internacional Animals.

  El desafío antinutricional de los ingredientes vegetales
El camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei) destaca en los mercados comerciales debido a su rápido crecimiento y notable resistencia. No obstante, su sistema digestivo evolucionó originalmente para procesar proteínas marinas de alta palatabilidad. Por ello, las fuentes de proteína vegetal introducen factores antinutricionales que suelen desencadenar estrés oxidativo, respuestas inmunes no específicas e inflamación intestinal en el crustáceo.
  Eficiencia biológica: El rol clave del RFI
Para contrarrestar este impacto, los métodos de mejora genética tradicional resultan insuficientes si no se comprenden a fondo los mecanismos biológicos subyacentes. En este escenario, el concepto de RFI (Residual Feed Intake o Consumo de Alimento Residual) se vuelve fundamental.
  El RFI cuantifica la diferencia entre el alimento que consume un camarón y el que teóricamente debería ingerir en función de su peso y tasa de crecimiento. De este modo, un RFI negativo identifica a un ejemplar sumamente eficiente: aquel que consume menos alimento pero produce exactamente la misma cantidad de biomasa.   El secreto metabólico del camarón: Diseño experimental y transcriptómica
Para desentrañar estos mecanismos, los investigadores diseñaron un alimento experimental completamente libre de harina de pescado (0%). En su lugar, formularon una dieta con 37.5% de harina de soya y 17% de harina de maní, garantizando un aporte del 38% de proteína cruda. El estudio con especímenes de Penaeus vannamei —provenientes de una línea comercial de rápido crecimiento— se desarrolló en dos fases estratégicas:
  Phase 1: Ensayo de alimentación y secuenciación tisular
En la primera etapa, se evaluaron 480 individuos en unidades de cultivo individuales con el fin de registrar con precisión el consumo real de cada ejemplar. Tras un periodo de 42 días, se seleccionaron 50 camarones que exhibieron diferencias extremas en su RFI (eficiencia alimenticia). A este grupo selecto se le realizó una secuenciación del transcriptoma en tres tejidos diana esenciales: intestino, hepatopáncreas y músculo.
  Phase 2: Análisis bioinformático WGCNA y validación poblacional
Posteriormente, mediante el Análisis de Redes de Coexpresión de Genes Ponderados (WGCNA), el equipo científico logró identificar qué módulos genéticos se activaban o inhibían en función de la eficiencia metabólica del animal. Para consolidar el rigor científico del estudio, los hallazgos se validaron al año siguiente en una población independiente de 450 camarones pertenecientes a 30 familias genéticas distintas.
  Los siete motores moleculares de la eficiencia alimenticia
El análisis transcriptómico reveló hallazgos determinantes para el sector. Mientras que el tejido muscular no mostró una asociación significativa con la eficiencia del alimento —explicado probablemente porque es un tejido efector de locomoción y no de regulación metabólica—, el intestino y el hepatopáncreas del crustáceo descubrieron redes moleculares cruciales.
  De un grupo inicial de 20 genes candidatos, la validación rigurosa en la segunda población independiente confirmó de forma robusta la implicación directa de 7 genes hub específicos (q < 0.1):
  Los 5 Guardianes del Intestino (Módulo Rosa)     Los 2 Motores del Hepatopáncreas (Módulo Verde Oscuro)
    LOC113809216 (Subunidad D de la V-ATPasa): Las V-ATPasas actúan como bombas de protones esenciales. Al acidificar los compartimentos de los lisosomas, incrementan radicalmente la actividad de las proteasas, permitiendo al camarón romper y digerir las complejas cadenas de proteínas vegetales.
  LOC113820990 (Ribonucleasa kappa-B): Coexpresada de manera coordinada junto a la bomba V-ATPasa, parece cumplir funciones críticas en la autofagia celular, la homeostasis de los ácidos nucleicos y el mantenimiento fisiológico del hepatopáncreas bajo estrés restrictivo.   Aplicaciones prácticas en la industria acuícola
El descubrimiento de estos siete biomarcadores moleculares marca un hito fundamental para los programas de selección asistida por marcadores (MAS). Al identificar de forma temprana qué familias o individuos poseen una mayor expresión natural de estos genes hub ante dietas vegetales, los mejoradores genéticos podrán desarrollar líneas de camarón optimizadas para asimilar alimentos libres de harina de pescado.
  Esta innovación no solo reducirá significativamente los costos operativos de las granjas, sino que acelerará la transición global hacia una camaronicultura con una huella ecológica sustancialmente menor.
  Desafíos y limitaciones del estudio
A pesar del éxito del hallazgo, los autores aclaran con cautela que se requieren investigaciones adicionales en poblaciones masivas y con una diversidad genética más amplia antes de su despliegue comercial.
  Asimismo, queda pendiente incorporar en diseños experimentales subsecuentes un grupo de control alimentado con harina de pescado convencional. Esto permitirá determinar con total precisión si estos siete genes median de forma específica la respuesta adaptativa a los ingredientes vegetales, o si forman parte de un mecanismo universal de eficiencia digestiva en el crustáceo.
  Conclusiones del estudio
Esta investigación concluye que la adaptación eficiente de Penaeus vannamei a dietas basadas en plantas está mediada por una red molecular coordinada entre el intestino y el hepatopáncreas. El descubrimiento de este entramado biológico redefine nuestra comprensión sobre cómo los invertebrados marinos toleran el estrés nutricional, demostrando que ambos órganos trabajan en perfecta sincronía para optimizar el transporte de proteínas mitocondriales, el metabolismo de carbohidratos, la homeostasis del pH celular y la regulación epigenética. Fuente: AQUAHOY

Referencia
Zhang, H., Xu, Y., Sui, J., Fu, Q., Liu, M., Tan, J., Kong, J., Luo, K., Meng, X., Luan, S., & Dai, P. (2026). Identification of Key Genes Associated with Feed Utilization Efficiency in Penaeus vannamei Fed a Plant-Based Diet Using WGCNA. Animals, 16(10), 1480. https://doi.org/10.3390/ani16101480

Las proteínas unicelulares alternativas ganan espacio en la estrategia acuícola
 
Nutrición e Ingredientes

3+ MIN

Las proteínas unicelulares alternativas ganan espacio en la estrategia acuícola  

La acuicultura podría estar entrando en una nueva fase de diversificación de piensos. Así lo plantea el informe 2026 State of the Industry Report – SCPs, elaborado por el Centre for Feed Innovation (CFI), que analiza el estado actual y el potencial de las proteínas unicelulares como alternativa parcial a la harina y aceite de pescado en acuicultura.
  El informe vincula el futuro de los piensos acuícolas no solo con la sostenibilidad, sino también con la resiliencia del suministro frente a fenómenos climáticos, volatilidad de precios y presión sobre las pesquerías.
  Actualmente, entre 15 y 25 millones de toneladas de peces forrajeros se destinan cada año a la producción de harina y aceite de pescado. Aunque siguen siendo esenciales para especies carnívoras como salmónidos, peces marinos y langostino, el informe advierte que la disponibilidad futura de recursos marinos podría convertirse en uno de los principales factores limitantes para el crecimiento de la acuicultura mundial.
  En este contexto, las proteínas unicelulares comienzan a ganar relevancia como ingrediente complementario dentro de estrategias de diversificación del suministro. Según el informe, la producción global actual de proteínas unicelulares para acuicultura se sitúa entre 30.000 y 40.000 toneladas anuales, una cifra todavía modesta frente al volumen total de ingredientes utilizados por la industria.
  Sin embargo, el documento prevé que la capacidad podría crecer hasta 150.000–500.000 toneladas anuales antes de 2030 gracias a nuevas plantas industriales, mejoras tecnológicas y modelos de producción integrados con infraestructuras energéticas y corrientes residuales industriales.
    Escalado industrial y competitividad
El análisis señala que algunas tecnologías basadas en bacterias metanotróficas empiezan a aproximarse a niveles de competitividad comparables a la harina de pescado premium al situarse en 1.500 euros por tonelada.
  Sin embargo, el sector continúa enfrentándose a barreras relacionadas con el elevado consumo energético, el acceso a materias primas de bajo coste y las fuertes inversiones necesarias para desarrollar plantas industriales, que pueden requerir entre 80 y 330 millones de dólares para capacidades cercanas a las 100.000 toneladas anuales.
  El informe considera que la expansión futura de las proteínas unicelulares dependerá en gran medida de la disponibilidad de energía barata, del desarrollo de modelos de producción circular y de la integración con industrias capaces de aportar gases residuales, biogás u otros subproductos como materia prima.
  Desde el punto de vista nutricional, el informe considera que las proteínas unicelulares han superado la fase puramente experimental. Diversos ensayos muestran que pueden sustituir una parte significativa de la harina de pescado manteniendo crecimiento, eficiencia alimentaria y parámetros de salud, además de aportar beneficios sobre supervivencia, salud intestinal y respuesta inmune.
  No obstante, el documento también advierte que los niveles de inclusión siguen estando condicionados por factores como la digestibilidad, el equilibrio nutricional y la calidad final del producto. En determinadas condiciones, inclusiones elevadas pueden modificar la textura o ciertas características sensoriales del pescado, lo que refuerza la idea de que estas proteínas no están llamadas, al menos a corto plazo, a reemplazar completamente a la harina de pescado.
  Más allá de la dimensión técnica, el informe refleja un cambio de enfoque en la industria acuícola. Las proteínas unicelulares empiezan a percibirse menos como una promesa experimental y más como una herramienta estratégica para reforzar la seguridad de suministro, reducir la dependencia de materias primas marinas y construir sistemas de alimentación más resilientes para la acuicultura de las próximas décadas. Fuente: misPeces