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Un extracto de ortiga eleva al 96% la supervivencia de doradas frente a <em>Vibrio</em>
 
Sanidad de los peces

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Un extracto de ortiga eleva al 96% la supervivencia de doradas frente a Vibrio  

La maduración de la piscicultura mediterránea está llevando al ámbito de la investigación a utilizar la nutrición funcional como una herramienta de interés para reforzar la sanidad preventiva. Un estudio publicado en Fish Physiology and Biochemistry ha evaluado el uso de extractos vegetales incorporados al pienso como inmunoestimulantes en dorada (Sparus aurata), con un resultado especialmente relevante para el extracto de ortiga (Urtica dioica).
  El trabajo analizó durante 60 días el efecto de distintas dosis de extracto etanólico de ortiga incorporado al alimento, con inclusiones de 50, 100, 200 y 400 mg/kg de pienso. Al final del ensayo, los peces fueron sometidos a un desafío experimental con Vibrio anguillarum, una bacteria asociada a procesos infecciosos relevantes en especies marinas cultivadas.
  El resultado más destacado se obtuvo con la dosis de 100 mg/kg, que alcanzó una supervivencia del 96% tras la infección. En comparación, el grupo control registró una supervivencia del 33%, mientras que el resto de tratamientos con ortiga también mejoraron la resistencia frente al patógeno, con supervivencias del 70%, 62% y 76% según la dosis empleada.
  Los investigadores observaron además una activación de varios parámetros de la inmunidad innata, entre ellos la actividad de la lisozima y la mieloperoxidasa, así como cambios en la expresión de genes relacionados con la respuesta inflamatoria e inmunitaria. Según los autores, la dosis de 100 mg/kg fue la que mostró el perfil más consistente entre estimulación inmunitaria y protección funcional frente a la infección.
  El estudio también evaluó extracto de Phillyrea latifolia, una especie vegetal mediterránea próxima al olivo silvestre, que mostró efectos inmunomoduladores preliminares. Sin embargo, en este caso los resultados deben interpretarse con mayor cautela, ya que no pudieron validarse mediante un desafío bacteriano eficaz comparable al realizado con la ortiga.
  Los autores concluyen que la suplementación con extracto de ortiga a 100 mg/kg de pienso es la opción más prometedora bajo las condiciones ensayadas. El resultado refuerza el interés por los aditivos funcionales de origen vegetal como parte de estrategias preventivas orientadas a mejorar la resistencia sanitaria de la dorada y reducir la dependencia de intervenciones correctivas frente a infecciones bacterianas. Fuente: misPeces
Referencia
Evaluation of Urtica dioica and Phillyrea latifolia extracts as feed additives for enhancing innate immunity in gilthead seabream (Sparus aurata L.). Fish Physiology and Biochemistry, 2026.

Beneficios del plasma en dietas de camarón tigre gigante
Sanidad de los peces

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Beneficios del plasma en dietas de camarón tigre gigante

El camarón tigre gigante es un crustáceo que cumple un papel muy importante en la acuicultura asiática. Sin embargo, el cultivo intenso de esta especie ha aumentado el número de enfermedades, en particular las infecciones por Vibrio, lo que representa un gran obstáculo para la sostenibilidad y la rentabilidad del sector.
  El plasma atomizado (SDP) es un ingrediente rico en proteínas funcionales que proviene de la industria cárnica. Se ha asociado al SDP con grandes beneficios para la salud, como mejoras en el crecimiento, aumento de la ingesta, menor inflamación, entre otros. Aunque las ventajas del plasma en la nutrición animal son conocidas, los estudios en la acuicultura de camarón aún son escasos.  
  En este estudio, se evaluaron los efectos del plasma atomizado en el crecimiento, la supervivencia y la respuesta inmunológica de Penaeus monodon criado en estanques. El ensayo en granja se llevó a cabo en la provincia de Prachuap Khiri Khan, Tailandia. El protocolo del estudio con animales fue aprobado por el Comité Institucional para el Cuidado y Uso de Animales de la Universidad de Kasetsart.
  Conozca los principales hallazgos:
  Reducción de carga bacteriana (30 días de suplementación) ↓ 75% de Vibrio en el hepatopáncreas
(31,75 → 7,84 ×10⁴ CFU/g)
  ↓ 80% de Vibrio en el intestino
(25,72 → 5,13 ×10² CFU/g)   Mejora significativa de la inmunidad ↑ 42% de hemocitos totales ('células de defensa' del camarón)

  ↑ 50% de actividad de fenoloxidasa (enzima clave en la respuesta inmune): proporcionó una respuesta inflamatoria más eficiente.

  ↑ 16% de actividad fagocítica: las células fueron más eficientes en capturar y eliminar patógenos.

  ↑ 16% de actividad de Superóxido Dismutasa (SOD): mayor resistencia fisiológica al estrés sanitario.
  Mejor eficiencia alimenticia Control: 1,76 – 2,18 SDP: 1,11 – 1,67
  Durante el ciclo se registró un brote de AHPND (Acute Hepatopancreatic Necrosis Disease — Enfermedad de la Necrosis Hepatopancreática Aguda).
  Todos los estanques Control fueron afectados 2 de 3 estanques con SDP permanecieron negativos
  Incluso en un escenario con desafíos sanitarios, los datos muestran que la inclusión estratégica de SDP en la dieta del camarón puede:
  Reducir la presión bacteriana Fortalecer la inmunidad Mejorar la conversión alimenticia
  Lea el estudio completo aquí:
https://apcproteins.com/wp-content/uploads/2026/02/Fisheries-Environment-2025-Evaluation-of-Spray-Dried-Porcine-Plasma-for-Growth-Performance-Production-Yield-Immune-Responses-and-Total-Vibrio-Counts-in-Pond-Reared-Ginat-Tiger-Prawn.pdf
  Por APC
Fuente: All Aquaculture Magazine

Un bacteriófago eleva la supervivencia de tilapias infectadas por <em>Aeromonas veronii</em>
Enfermedades de peces

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Un bacteriófago eleva la supervivencia de tilapias infectadas por Aeromonas veronii

La búsqueda de herramientas más selectivas para controlar infecciones bacterianas en acuicultura suma un nuevo avance experimental. Investigadores de la Hunan Normal University, en China, han identificado y caracterizado un bacteriófago capaz de infectar Aeromonas veronii, una bacteria asociada a mortalidades y pérdidas económicas en sistemas de cultivo intensivo.   El estudio, publicado en Applied and Environmental Microbiology, describe el aislamiento de un fago virulento denominado Avs-1 a partir de muestras de aguas residuales. En condiciones de laboratorio, el bacteriófago mostró actividad específica frente a A. veronii y una elevada capacidad antibacteriana in vitro, sin afectar a otras bacterias analizadas.   El resultado más relevante se observó en los ensayos con tilapia. Los peces infectados únicamente con A. veronii registraron una supervivencia final del 20%. Sin embargo, cuando se administró Avs-1 tras la infección, la supervivencia aumentó hasta el 70%, acompañada de una reducción de las lesiones observadas en intestino, hígado y bazo.   Desde el punto de vista técnico, Avs-1 presenta un genoma de 44.364 pares de bases y un ciclo lítico compatible con su uso potencial como agente de biocontrol. Los investigadores también identificaron mecanismos de resistencia bacteriana asociados al gen manB, implicado en la adsorción del fago sobre la bacteria, un aspecto clave para entender futuras limitaciones de la fagoterapia en campo.   La importancia del trabajo no reside únicamente en el aumento de supervivencia observado, sino en la posibilidad de avanzar hacia tratamientos más dirigidos contra patógenos concretos, reduciendo la presión de uso de antibióticos en acuicultura. No obstante, los autores subrayan que el desarrollo de Avs-1 se encuentra todavía en una fase experimental. Antes de una posible aplicación comercial será necesario validar su eficacia en condiciones productivas reales, optimizar dosis y vías de administración, evaluar su estabilidad ambiental y estudiar la aparición de resistencias bacterianas frente al fago.   En un contexto de creciente preocupación por las bacterias resistentes, este tipo de investigaciones refuerza el papel de la fagoterapia dentro de una estrategia sanitaria más amplia, basada en prevención, diagnóstico temprano, bioseguridad y herramientas de biocontrol más específicas. Fuente: MisPeces

A medida que aumentan las inquietudes sobre la reversión sexual, el cultivo de ambos sexos de tilapia es objeto de una nueva evaluación
 
Cría y Cultivo

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A medida que aumentan las inquietudes sobre la reversión sexual, el cultivo de ambos sexos de tilapia es objeto de una nueva evaluación  

La tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) es una especie acuícola clave que contribuye a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico en las regiones tropicales. Este pez es valorado por su dieta omnívora, su rápido crecimiento, su tolerancia a una amplia gama de salinidades, niveles de oxígeno disuelto y temperaturas, así como por su facilidad de reproducción.   En condiciones naturales, los machos de tilapia crecen más rápido y alcanzan un mayor tamaño que las hembras; a menudo logran el tamaño comercial hasta el doble de rápido, ya que no gastan energía en la producción de huevos. Las hembras, por su parte, maduran precozmente y se reproducen durante la fase de engorde, lo que da como resultado peces de menor tamaño y bajo valor comercial.   Para evitar esto, a los alevines de tilapia se les suele suministrar una hormona masculina antes de la diferenciación gonadal, con el fin de producir poblaciones compuestas exclusivamente por machos. Una vez que se desarrollan los testículos y se establece la producción natural de hormonas, se interrumpe el tratamiento hormonal. Algunas de las ventajas de las poblaciones de tilapia monosexo incluyen mejores índices de conversión alimenticia (ICA/FCR), altas tasas de supervivencia y mayores rendimientos netos.   'Algunas tilapias pueden comenzar a desovar alrededor de los 50 gramos, a menos que hayan sido seleccionadas genéticamente, aunque esto depende en gran medida de la especie y de las condiciones de cultivo,' comentó al Advocate John Bostock, asistente sénior de investigación en el Instituto de Acuacultura de la Universidad de Stirling. 'Una vez que las hembras comienzan a desovar, su crecimiento se ralentiza debido a que la energía se desvía hacia la reproducción, mientras que los machos crecen más rápido. Esto conduce a estanques dominados por hembras de menor tamaño y machos agresivos y territoriales, lo cual reduce el crecimiento y la producción generales, impulsando un mayor uso de técnicas de reversión sexual.'   'Uno de los problemas iniciales con la tilapia era que se reproducían antes de alcanzar el tamaño comercial,' añadió el profesor Dave Little, también del Instituto de Acuacultura. Esto se consideraba un problema importante, especialmente en aquellas zonas donde se había introducido la tilapia con fines de producción alimentaria. La reversión sexual hormonal demostró ser eficaz a medida que se intensificaba la producción en los criaderos. Los lotes de tilapia monosexo permiten obtener cosechas de peces más uniformes y de mayor tamaño y, en consecuencia, mejores rendimientos en muchos contextos.   'Un avance clave, logrado hace casi cuatro décadas, consistió en el perfeccionamiento de métodos capaces de producir suficiente alevinaje monosexo como para hacer que la producción resultara económicamente viable, todo ello acompañado de continuas mejoras en la calidad de las cepas y en la genética,' prosiguió Little. 'El éxito general sigue dependiendo de la cepa de tilapia de que se trate, así como del modo en que se desarrollan los distintos genotipos de machos y hembras; no obstante, por lo general, las poblaciones monosexo dan lugar a animales más eficientes.'   No obstante, aunque los procedimientos de reversión sexual presentan algunos efectos alentadores —y las dosis hormonales utilizadas para producir poblaciones monosexo son bajas y no dejan un aumento detectable en los niveles hormonales de los peces cosechados — persisten las barreras regulatorias y las inquietudes en torno al bienestar animal, la seguridad de los trabajadores y los impactos ambientales. Además, lograr una reversión sexual exitosa exige un control minucioso de las condiciones ambientales, lo que incluye la temperatura, las dosis hormonales y la calidad del agua. El mantenimiento de estos factores requiere tanto recursos adecuados como personal cualificado y con experiencia.   'Los efluentes de los criaderos que contienen hormonas han sido señalados como un riesgo ambiental potencial, pero las cantidades involucradas son muy reducidas,' afirmó Bostock. 'En comparación con los aportes hormonales provenientes de las poblaciones humanas que llegan a los sistemas fluviales – por citar un ejemplo – es probable que estos sean insignificantes. Una preocupación de mayor peso podría ser la seguridad de las personas encargadas de manipular las hormonas.'   Con el fin de determinar si las poblaciones monosexo siguen constituyendo la mejor opción para el cultivo de tilapia, Little, Bostock y sus colaboradores se asociaron con la empresa tailandesa Nam Sai Farms para evaluar la producción con poblaciones mixtas. Llevaron a cabo un ensayo de campo en el que compararon las fases de engorde de poblaciones monosexo y mixtas de tilapia del Nilo, variedad Big Nin, reconocida por su elevada tasa de crecimiento.   'El cultivo de tilapia con poblaciones mixtas puede constituir una alternativa de menor costo – especialmente para los productores rurales a pequeña escala – y ofrecer ventajas tanto nutricionales como económicas en los países en vías de desarrollo,' señaló Little. 'Si las tilapias de gran tamaño se procesan para obtener filetes, se obtiene un producto de alto valor nutricional; sin embargo, en los países más pobres, la población suele consumir peces más pequeños y económicos en su totalidad, lo cual – paradójicamente – aporta una mayor cantidad de nutrientes por kilogramo; un aspecto de vital importancia en aquellas regiones donde existe déficit de micronutrientes. Una segunda ventaja de las poblaciones mixtas radica en que la proximidad a los proveedores de alevines no resulta indispensable. Estas poblaciones tienen la capacidad de autorreproducirse y pueden mantenerse activas durante todo el año, lo que las hace particularmente útiles en zonas con infraestructuras limitadas.'   El ensayo realizado en Tailandia reveló que, si bien las hembras crecían más lentamente – lo que se traducía en una menor biomasa cosechada en las jaulas mixtas – la duplicación de las densidades de siembra en dichas jaulas mixtas permitía incrementar el rendimiento total de la producción. Asimismo, el equipo elaboró ​​un modelo financiero que indicaba que, a los precios de mercado vigentes en Tailandia, el cultivo de poblaciones monosexo sigue siendo la opción más rentable. Sin embargo, la elección entre poblaciones monosexo y de sexo mixto depende de una multitud de factores, tales como el método de producción (estanques o jaulas), los costos, las condiciones del mercado y el valor relativo de los peces pequeños comparado con los grandes.   'Investigaciones previas demostraron que las poblaciones monosexo son más adecuadas para los productores a gran escala que disponen del capital necesario para establecer criaderos,' señaló Little. 'Por consiguiente, examinamos la viabilidad de las poblaciones de sexo mixto para los acuacultores a pequeña escala. En el sudeste asiático y en Bangladésh, obtuvimos resultados muy positivos al sembrar tilapias en arrozales durante la temporada de cultivos de primavera, logrando producir peces de gran tamaño justo en el momento en que los productores de las zonas rurales deseaban adquirirlos. Esto fomenta el comercio local sin necesidad de depender de proveedores externos.'   Aunque el cultivo de tilapia de sexo mixto puede no resultar adecuado para los productores de Tailandia, el equipo concluyó que podría funcionar en otras regiones, como en algunas partes de África, donde las tilapias hembra – de menor tamaño – cuentan con mercados consolidados y, en ocasiones, pueden venderse a un precio por kilo que duplica el que se observa en Asia.   La reversión sexual en la tilapia ha transformado los métodos acuícolas a nivel mundial; no obstante, la producción de tilapia de sexo mixto sigue siendo fundamental para el desarrollo de sistemas de cultivo sostenibles – ya sean en jaulas o libres de tratamientos hormonales – impulsada por las inquietudes en torno al consumo de peces tratados con hormonas y por la necesidad de implementar estrategias de gestión alternativas y rentables.   Mirando al futuro, Little, Bostock y sus colegas confían en que las investigaciones venideras aborden las lagunas de conocimiento existentes en áreas como el bienestar de los peces, con el fin de optimizar tanto la producción de tilapia monosexo como la de sexo mixto.   'Puede resultar difícil obtener datos financieros fiables sobre los costos y las condiciones de producción; por ello, sería de gran utilidad contar con modelos económicos más detallados,' señaló Bostock. 'Asimismo, persisten interrogantes acerca de las repercusiones que la reversión sexual hormonal tiene sobre el bienestar de los peces, así como sobre sus implicaciones a largo plazo en la salud y el comportamiento de estos. Nuestros ensayos han demostrado de manera sistemática una mayor tasa de supervivencia en las poblaciones monosexo; sin embargo, el bienestar de los peces es un aspecto que, sin duda alguna, merece ser objeto de un estudio más exhaustivo.'   Fuente: GlobalSeafood Advocate Magazine

La dorada de origen atlántico muestra tendencia a mejor crecimiento y conversión alimenticia frente a líneas mediterráneas
 
Cría y Cultivo

3+ MIN

La dorada de origen atlántico muestra tendencia a mejor crecimiento y conversión alimenticia frente a líneas mediterráneas  

Un estudio realizado en condiciones comerciales de cultivo en jaulas marinas sugiere que las doradas (Sparus aurata) de origen atlántico podrían presentar ventajas productivas frente a líneas mediterráneas, especialmente en crecimiento y eficiencia alimentaria.
  La investigación, desarrollada durante 15 meses en una granja marina de la bahía de Çandarlı, en Turquía, comparó dos poblaciones de dorada —una de origen atlántico y otra mediterránea— criadas bajo las mismas condiciones ambientales y de alimentación.
  Los peces de origen atlántico alcanzaron un peso final medio de 415 gramos, frente a 374 gramos en el grupo mediterráneo. También mostraron una mejor tasa de conversión alimenticia, con un FCR de 1,79 frente a 1,92, y una tasa específica de crecimiento superior.
  No obstante, los autores advierten de que estas diferencias deben interpretarse con prudencia. Aunque los resultados fueron inicialmente significativos, dejaron de serlo tras aplicar correcciones estadísticas por comparaciones múltiples mediante FDR.
  Por ello, el trabajo no permite concluir de forma definitiva que las líneas atlánticas sean superiores, pero sí identifica una tendencia consistente que podría ser relevante para futuros programas de selección.   Genética y eficiencia productiva
El estudio también analizó la diversidad genética de ambas poblaciones mediante marcadores microsatélite y RAPD-PCR. Los resultados mostraron una diferenciación genética moderada entre los grupos atlántico y mediterráneo, así como una mayor variabilidad genética en la población atlántica.
  Según los investigadores, esta diversidad podría estar relacionada con una mayor capacidad adaptativa y con un mayor potencial productivo bajo determinadas condiciones de cultivo.
  El trabajo refuerza así una línea de investigación cada vez más relevante en la acuicultura mediterránea: el papel del origen genético del stock en la eficiencia de producción, la conversión alimenticia y la resiliencia de los animales.
  A pesar de las diferencias observadas en crecimiento y metabolismo lipídico, las tasas de supervivencia fueron similares entre ambas poblaciones, situándose en torno al 85-88%.
  El análisis histológico detectó una mayor acumulación lipídica en hígado y órganos internos en la línea mediterránea, aunque sin diferencias fisiológicas significativas entre grupos.   Implicaciones para el breeding mediterráneo
Aunque el estudio no aporta evidencia definitiva, sí plantea una cuestión de interés para hatcheries, productores y programas de mejora genética en Europa: hasta qué punto determinadas líneas atlánticas podrían ofrecer ventajas productivas en sistemas intensivos de cultivo de dorada.
  Los investigadores consideran necesario validar estos resultados mediante ensayos multigeneracionales, pruebas en diferentes entornos productivos y herramientas genómicas de mayor resolución.
  En un contexto de presión sobre costes, eficiencia alimentaria y competitividad, el estudio apunta a que la selección del origen genético podría convertirse en una variable cada vez más estratégica para mejorar el rendimiento productivo de la dorada. Fuente: misPeces


Cría y Cultivo

Cría y Cultivo Cómo medir si una tilapia es resiliente (y por qué eso puede transformar tu negocio acuícola)
 

10+ MIN

Cómo medir si una tilapia es resiliente (y por qué eso puede transformar tu negocio acuícola)  

Son las seis de la mañana en un estanque de cultivo de tilapias sin aireación en el norte de Malasia. El sol apenas sale y el oxígeno disuelto en el agua ya está en niveles críticamente bajos, como ocurre cada noche en miles de granjas de tilapia de pequeños productores en el Sudeste Asiático, África y América Latina. Algunos peces llevan horas comiendo menos de lo normal, moviéndose menos, redistribuyendo su energía hacia la simple tarea de sobrevivir al estrés. Cuando el sol calienta el agua y el oxígeno sube, parte de esos peces retoman su crecimiento casi como si nada hubiera pasado. Otros nunca lo recuperan del todo.


¿Qué diferencia a unos peces de otros? Hasta hace poco, la respuesta honesta era: no lo sabíamos con suficiente precisión para aprovecharlo en un programa de selección genética. Ahora, un nuevo estudio publicado en Scientific Reports por investigadores de la Universidad de Wageningen, WorldFish y el BRIN de Indonesia propone una herramienta prometedora para cambiar eso: medir la resiliencia de cada pez a partir de la consistencia de su curva de crecimiento individual a lo largo del tiempo.

  Los peces resilientes crecen de forma más constante
Antes de entrar en los hallazgos, vale la pena entender el problema que el estudio busca resolver. En acuicultura, la resiliencia se define como la capacidad de un animal para sobrellevar perturbaciones ambientales —fluctuaciones de oxígeno, temperatura, estrés de manejo, patógenos— y volver a su condición previa lo antes posible.
  Un pez resiliente no necesariamente crece más rápido en condiciones ideales. Lo que lo distingue es que su crecimiento fluctúa menos cuando las condiciones empeoran. Piensa en dos trabajadores: uno que produce exactamente lo mismo cada semana, llueva o truene, y otro que en las buenas semanas produce mucho pero en las malas semanas casi nada. A largo plazo, la consistencia del primero puede ser más valiosa que los picos del segundo.
  El indicador que propone el estudio se denomina LnVar (varianza logarítmica de las desviaciones del peso esperado). Básicamente, mide cuánto se desvía el peso real de cada pez respecto de su trayectoria de crecimiento esperada a lo largo del tiempo. Cuanto más bajo esté el LnVar, más constante ha sido el crecimiento del pez y más resiliente se considera.
  El aporte clave de este nuevo trabajo es calcular esa trayectoria esperada de forma individualizada —ajustando una curva de crecimiento propia para cada pez— en lugar de compararla con el promedio del grupo, como hacían estudios anteriores. Esta diferencia, que parece técnica, tiene implicaciones prácticas importantes.   El experimento: dos estanques, una misma familia de tilapias, resultados muy distintos
El experimento se realizó en el Centro de Extensión Acuícola del Departamento de Pesca de Malasia, utilizando la cepa GIFT (Tilapia de Cultivo Genéticamente Mejorada), que es el estándar de referencia mundial en mejora genética de tilapia para crecimiento.
  Los investigadores distribuyeron 1.570 peces en dos estanques de condiciones equivalentes en todo, excepto en una variable clave: uno tenía aireación activa (rueda de paletas y sopladores para mantener oxígeno normóxico constante) y el otro no tenía aireación, generando las fluctuaciones diurnas naturales de oxígeno disuelto típicas de los sistemas de pequeños productores.
  Los peces fueron pesados individualmente cinco veces a lo largo de 217 días: al momento de siembra, a los 55, 104, 167 días, y al momento de cosecha. Con esos cinco registros de peso por pez se ajustó la curva de crecimiento individual y se calculó el LnVar de cada animal.
  Los resultados revelaron algo que tiene implicaciones directas para los programas de mejora genética:   En el estanque sin aireación, la heredabilidad del indicador de resiliencia LnVar individual fue de 0,28. Eso significa que el 28% de la variación observada entre peces en su consistencia de crecimiento tiene base genética —es decir, se transmite de padres a hijos. Este valor es suficientemente alto como para responder a la selección artificial.
  En el estanque con aireación, esa heredabilidad cayó a apenas 0,06. Prácticamente indetectable estadísticamente.
  La interpretación es intuitiva: cuando el ambiente es estable y controlado, casi todos los peces crecen de forma relativamente consistente y las diferencias genéticas en resiliencia no tienen oportunidad de expresarse. Cuando el ambiente es desafiante —con hipoxia recurrente, como en los estanques sin aireación típicos de pequeños productores— las diferencias genéticas entre peces resilientes y no resilientes se vuelven visibles y medibles.   Seleccionar para crecer rápido también mejora la resiliencia
Una de las preguntas más importantes que los investigadores querían responder era si la resiliencia y el crecimiento son rasgos que «se pelean» entre sí genéticamente, o si van de la mano. La lógica del conflicto tiene sentido intuitivo: si un pez destina energía a tolerar el estrés, ¿no le queda menos para crecer?
  Los datos del estudio sugieren que, al menos en la cepa GIFT después de casi 20 generaciones de selección para crecimiento, las correlaciones genéticas entre el indicador de resiliencia y el crecimiento son negativas y moderadas (-0,44 a -0,68 dependiendo del ambiente y de la variable de crecimiento medida). En este contexto, una correlación negativa entre LnVar y crecimiento es favorable: significa que seleccionar peces que crecen más rápido tiende también a producir peces con crecimiento más consistente (menor LnVar, mayor resiliencia).
  Dicho de otra manera: en la cepa GIFT, décadas de selección para crecimiento han aparentemente ido acompañadas de una mejora indirecta en la resiliencia. No es que resiliencia y crecimiento sean lo mismo, pero parecen compartir genes que los llevan en la misma dirección.
  Esta es una buena noticia para los productores que trabajan con líneas mejoradas: el trabajo de selección que ya se está haciendo probablemente esté construyendo también una base genética de mayor tolerancia al estrés ambiental.   La complicación: el gen que funciona en un ambiente no funciona igual en el otro
Aquí el estudio entrega un mensaje más complejo y más importante para quienes diseñan programas de mejora genética. Los investigadores estimaron la correlación genética entre el mismo rasgo (LnVar) medido en los dos ambientes diferentes (estanque aireado vs. no aireado). Esta correlación fue de 0,50.
  ¿Qué significa ese número? En términos prácticos, una correlación genética de 1,0 entre dos ambientes significaría que exactamente los mismos genes que hacen resiliente a un pez en condiciones controladas lo hacen también resiliente en condiciones desafiantes. Una correlación de 0 significaría que son genéticamente rasgos completamente distintos. Un valor de 0,50 indica que hay una interacción genotipo-ambiente (GxE) sustancial: los mejores peces en un ambiente no son necesariamente los mejores en el otro.
  Para los programas de mejora genética, esto tiene una implicación directa: seleccionar tilapias para resiliencia en un núcleo de cría con aireación no garantizará que esa mejora se traslade completamente a los estanques sin aireación de los pequeños productores. Los ganadores genéticos en condiciones de laboratorio no siempre son los campeones en las condiciones reales del campo.
  La solución que propone el estudio es incorporar en los programas de selección registros de parientes que estén produciendo en ambientes sin aireación (el entorno más común para los pequeños productores en países en desarrollo). Al combinar los datos del núcleo controlado con información de primos o medio-hermanos en condiciones desafiantes, se puede mejorar la precisión de la selección y asegurar que los avances genéticos se traduzcan en beneficios reales en campo.
  Es la diferencia entre diseñar un auto en un túnel de viento perfecto sin probar cómo funciona en carreteras reales con baches, lluvia y polvo.   Por qué medir con la curva individual importa más de lo que parece
El estudio introduce una distinción técnica que merece un momento de atención porque tiene consecuencias prácticas concretas. El método anterior para calcular LnVar comparaba el peso de cada pez con el promedio del grupo (LnVar de cohorte). El nuevo método calcula LnVar comparando el peso de cada pez con su propia curva de crecimiento esperada ajustada individualmente.
  ¿Por qué importa esta diferencia? Imagina un estanque donde, durante dos semanas, hay una infestación de parásitos o una caída de temperatura que afecta a todos los peces por igual. Con el método de cohorte, si todos los peces reducen su crecimiento al mismo tiempo, ninguno «parece» desviarse del promedio del grupo. El evento estresante queda invisible en el indicador porque todo el grupo se movió juntos.
  Con el método individual, ese evento sí se detecta: el peso real de cada pez cae por debajo de lo que su propia trayectoria de crecimiento predecía, y esa desviación queda registrada en el LnVar individual.
  En términos técnicos, la heredabilidad del indicador individual (0,28 en el estanque sin aireación) fue más del doble que la del indicador de cohorte (0,12 en el mismo estanque). Eso significa que el método individual captura más variación genética genuina y, por tanto, es más útil para programas de selección.   Lo que viene: el papel del fenotipado automatizado
Hay una limitación práctica importante que el propio estudio reconoce: calcular el LnVar individual requiere pesar cada pez individualmente en múltiples momentos durante el ciclo de producción. En la práctica comercial actual, eso implica capturar, sedar y pesar a mano a cientos o miles de peces varias veces en el ciclo. Es costoso, estresante para los animales y logísticamente complejo.
  Sin embargo, los autores del estudio señalan que esto está cambiando. El fenotipado automatizado —el uso de cámaras, inteligencia artificial y sistemas de visión computacional para estimar el peso de los peces sin manipularlos— está avanzando rápidamente en acuicultura. Ya existe tecnología funcionando en salmón, tilapia, bagre, dorada y otras especies. Un sistema automatizado que pese o estime el peso de los peces de forma no invasiva varias veces durante el ciclo productivo podría hacer que el cálculo de LnVar sea rutinario y económicamente viable a escala comercial.
  El futuro que describe el estudio es uno donde los programas de mejora genética incluyen la resiliencia —medida con LnVar individual— como un rasgo de selección estándar, no solo el crecimiento o la supervivencia. Y donde los pequeños productores de tilapia que trabajan sin aireación en Nigeria, Bangladesh, Perú o Indonesia se benefician de líneas genéticas que no solo crecen bien en condiciones controladas, sino que también mantienen su crecimiento cuando el oxígeno baja a las tres de la mañana y el estrés ambiental llega sin avisar.   De vuelta al estanque de Malasia
Volvemos a ese estanque sin aireación al amanecer. Los peces que la ciencia ahora puede identificar —los que crecen de forma más constante a pesar de las fluctuaciones de oxígeno, los que no sacrifican semanas enteras de crecimiento cada vez que el ambiente se complica— son exactamente los que necesitan los pequeños productores de tilapia en el mundo en desarrollo.
  Lo que este estudio ofrece no es una solución lista para usar mañana. Es algo quizás más valioso: una prueba de concepto robusta de que la resiliencia en tilapia tiene una base genética real, medible y lo suficientemente heredable como para responder a la selección. Los mismos genes que hacen crecer rápido a un pez en la cepa GIFT también tienden a hacerlo más consistente. Y que el camino para llevar esa mejora a los estanques sin aireación pasa por incluir información de esos entornos desafiantes en los programas de selección, no solo ignorarlos porque son difíciles de controlar.
  Para los piscicultores, esto se traduce en una pregunta concreta que valdría la pena hacerles a quienes les proveen alevines: ¿Sus líneas genéticas fueron seleccionadas solo bajo condiciones controladas, o también bajo condiciones que se parecen a las de mi granja? Fuente: AQUAHOY

Cría y Cultivo Descubren en tilapia un mecanismo genético inédito que convierte un gen femenino en el regulador del sexo masculino
 

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Descubren en tilapia un mecanismo genético inédito que convierte un gen femenino en el regulador del sexo masculino  

Un equipo internacional integrado por investigadores de Temasek Life Sciences Laboratory (Singapur), el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), la Universidad de Konstanz y la Universidad de Würzburg ha descubierto en la tilapia de Mozambique (Oreochromis mossambicus) un mecanismo genético poco común: un gen originalmente asociado a la formación de los ovarios ha evolucionado hasta convertirse en el principal regulador del desarrollo masculino.
  La investigación, publicada en Science Advances, señala al gen figlaY como el encargado de activar el desarrollo masculino en esta especie. Lo llamativo es que este gen procede de una versión modificada de figla, un gen que normalmente participa en la formación de los ovarios y en el desarrollo de las hembras.
  En otras palabras, un gen asociado al desarrollo femenino ha evolucionado para desempeñar la función opuesta: impedir la formación de ovarios y favorecer la aparición de testículos. Según los investigadores, este mecanismo no se había observado antes en vertebrados.
  Este descubrimiento también podría tener interés para la acuicultura. Conocer mejor cómo se determina el sexo en los peces puede ayudar en el futuro a desarrollar métodos más precisos para controlar este proceso.
  En especies como la tilapia, los machos suelen crecer más rápido y de forma más uniforme, por lo que obtener poblaciones formadas principalmente por machos puede resultar beneficioso para la producción.
  Aunque todavía se necesita más investigación antes de cualquier aplicación práctica, el estudio aporta nuevos conocimientos sobre cómo se regula el sexo en los peces.
  El hallazgo también pone de manifiesto la extraordinaria plasticidad de los sistemas de determinación sexual en peces, donde los genes responsables de decidir si un individuo se desarrolla como macho o hembra pueden cambiar de forma rápida y seguir rutas evolutivas muy diferentes.   CRISPR confirma su papel esencial
Los investigadores llegaron a identificar la función de figlaY combinando análisis genómicos, estudios de expresión génica y experimentos de edición genética. Primero observaron que este gen estaba presente únicamente en el cromosoma Y y que se activaba en etapas tempranas del desarrollo gonadal, justo cuando se decide si el individuo seguirá la vía masculina o femenina.
  A continuación, reconstruyeron su origen evolutivo y comprobaron que procedía de una copia modificada del gen femenino figla. Los análisis indicaron que la nueva versión había adquirido cambios estructurales y regulatorios que le permitían desempeñar una función distinta a la del gen ancestral.
  La prueba definitiva llegó mediante la tecnología CRISPR-Cas9. Al inactivar figlaY en individuos genéticamente machos (XY), los investigadores comprobaron que estos peces desarrollaban ovarios normales y se transformaban fenotípicamente en hembras. Por el contrario, cuando el gen permanecía activo, el desarrollo masculino se producía con normalidad. Estos resultados demostraron que figlaY es el regulador clave que desencadena la formación de machos en la tilapia de Mozambique.
  El estudio también reveló que los transposones, conocidos como 'genes saltadores', desempeñaron un papel fundamental en el origen de figlaY. Estos elementos móviles participaron en la duplicación, modificación y reorganización reguladora que permitió la aparición del nuevo gen y contribuyeron a controlar su patrón de expresión durante el desarrollo sexual. Fuente: misPeces Referencia
Wang, L., Sun, F., Yang, Z., Lee, M., Wong, J., Yeo, S., Wen, Y., Meyer, A., Piferrer, F., Schartl, M. y Yue, G.H. (2026). Transposons drove the evolution of a male sex-determining gene from a female gene with deep introgression across cichlids. Science Advances, 12(23), eaed6242


Sanidad de los peces

Sanidad de los peces Un extracto de ortiga eleva al 96% la supervivencia de doradas frente a <em>Vibrio</em>
 

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Un extracto de ortiga eleva al 96% la supervivencia de doradas frente a Vibrio  

La maduración de la piscicultura mediterránea está llevando al ámbito de la investigación a utilizar la nutrición funcional como una herramienta de interés para reforzar la sanidad preventiva. Un estudio publicado en Fish Physiology and Biochemistry ha evaluado el uso de extractos vegetales incorporados al pienso como inmunoestimulantes en dorada (Sparus aurata), con un resultado especialmente relevante para el extracto de ortiga (Urtica dioica).
  El trabajo analizó durante 60 días el efecto de distintas dosis de extracto etanólico de ortiga incorporado al alimento, con inclusiones de 50, 100, 200 y 400 mg/kg de pienso. Al final del ensayo, los peces fueron sometidos a un desafío experimental con Vibrio anguillarum, una bacteria asociada a procesos infecciosos relevantes en especies marinas cultivadas.
  El resultado más destacado se obtuvo con la dosis de 100 mg/kg, que alcanzó una supervivencia del 96% tras la infección. En comparación, el grupo control registró una supervivencia del 33%, mientras que el resto de tratamientos con ortiga también mejoraron la resistencia frente al patógeno, con supervivencias del 70%, 62% y 76% según la dosis empleada.
  Los investigadores observaron además una activación de varios parámetros de la inmunidad innata, entre ellos la actividad de la lisozima y la mieloperoxidasa, así como cambios en la expresión de genes relacionados con la respuesta inflamatoria e inmunitaria. Según los autores, la dosis de 100 mg/kg fue la que mostró el perfil más consistente entre estimulación inmunitaria y protección funcional frente a la infección.
  El estudio también evaluó extracto de Phillyrea latifolia, una especie vegetal mediterránea próxima al olivo silvestre, que mostró efectos inmunomoduladores preliminares. Sin embargo, en este caso los resultados deben interpretarse con mayor cautela, ya que no pudieron validarse mediante un desafío bacteriano eficaz comparable al realizado con la ortiga.
  Los autores concluyen que la suplementación con extracto de ortiga a 100 mg/kg de pienso es la opción más prometedora bajo las condiciones ensayadas. El resultado refuerza el interés por los aditivos funcionales de origen vegetal como parte de estrategias preventivas orientadas a mejorar la resistencia sanitaria de la dorada y reducir la dependencia de intervenciones correctivas frente a infecciones bacterianas. Fuente: misPeces
Referencia
Evaluation of Urtica dioica and Phillyrea latifolia extracts as feed additives for enhancing innate immunity in gilthead seabream (Sparus aurata L.). Fish Physiology and Biochemistry, 2026.

Sanidad de los peces Beneficios del plasma en dietas de camarón tigre gigante

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Beneficios del plasma en dietas de camarón tigre gigante

El camarón tigre gigante es un crustáceo que cumple un papel muy importante en la acuicultura asiática. Sin embargo, el cultivo intenso de esta especie ha aumentado el número de enfermedades, en particular las infecciones por Vibrio, lo que representa un gran obstáculo para la sostenibilidad y la rentabilidad del sector.
  El plasma atomizado (SDP) es un ingrediente rico en proteínas funcionales que proviene de la industria cárnica. Se ha asociado al SDP con grandes beneficios para la salud, como mejoras en el crecimiento, aumento de la ingesta, menor inflamación, entre otros. Aunque las ventajas del plasma en la nutrición animal son conocidas, los estudios en la acuicultura de camarón aún son escasos.  
  En este estudio, se evaluaron los efectos del plasma atomizado en el crecimiento, la supervivencia y la respuesta inmunológica de Penaeus monodon criado en estanques. El ensayo en granja se llevó a cabo en la provincia de Prachuap Khiri Khan, Tailandia. El protocolo del estudio con animales fue aprobado por el Comité Institucional para el Cuidado y Uso de Animales de la Universidad de Kasetsart.
  Conozca los principales hallazgos:
  Reducción de carga bacteriana (30 días de suplementación) ↓ 75% de Vibrio en el hepatopáncreas
(31,75 → 7,84 ×10⁴ CFU/g)
  ↓ 80% de Vibrio en el intestino
(25,72 → 5,13 ×10² CFU/g)   Mejora significativa de la inmunidad ↑ 42% de hemocitos totales ('células de defensa' del camarón)

  ↑ 50% de actividad de fenoloxidasa (enzima clave en la respuesta inmune): proporcionó una respuesta inflamatoria más eficiente.

  ↑ 16% de actividad fagocítica: las células fueron más eficientes en capturar y eliminar patógenos.

  ↑ 16% de actividad de Superóxido Dismutasa (SOD): mayor resistencia fisiológica al estrés sanitario.
  Mejor eficiencia alimenticia Control: 1,76 – 2,18 SDP: 1,11 – 1,67
  Durante el ciclo se registró un brote de AHPND (Acute Hepatopancreatic Necrosis Disease — Enfermedad de la Necrosis Hepatopancreática Aguda).
  Todos los estanques Control fueron afectados 2 de 3 estanques con SDP permanecieron negativos
  Incluso en un escenario con desafíos sanitarios, los datos muestran que la inclusión estratégica de SDP en la dieta del camarón puede:
  Reducir la presión bacteriana Fortalecer la inmunidad Mejorar la conversión alimenticia
  Lea el estudio completo aquí:
https://apcproteins.com/wp-content/uploads/2026/02/Fisheries-Environment-2025-Evaluation-of-Spray-Dried-Porcine-Plasma-for-Growth-Performance-Production-Yield-Immune-Responses-and-Total-Vibrio-Counts-in-Pond-Reared-Ginat-Tiger-Prawn.pdf
  Por APC
Fuente: All Aquaculture Magazine


Enfermedades de peces

Enfermedades de peces La enfermedad de las postlarvas translúcidas más allá de China: desde la identificación del brote hasta la preparación para el diagnóstico
 

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La enfermedad de las postlarvas translúcidas más allá de China: desde la identificación del brote hasta la preparación para el diagnóstico  

Estudios recientes amplían el conocimiento sobre la TPD más allá de los informes iniciales en China y ofrecen nuevas herramientas para la vigilancia y el diagnóstico en los laboratorios de producción. Desde la identificación de brotes hasta la capacidad de diagnóstico, estas investigaciones proporcionan herramientas más eficaces para reconocer, caracterizar y detectar la enfermedad de postlarvas translúcidas en el camarón blanco del Pacífico. Los tres estudios analizados aquí confirman la presencia de una cepa virulenta de Vibrio parahaemolyticus fuera de China, revelan sus genes de toxina vhvp y ofrecen métodos de detección, fortaleciendo así la bioseguridad de la industria camaronera.

Cuando los laboratorios de producción de postlarvas sufren pérdidas, estas pueden escalar rápidamente. Un tanque que parece estar bajo control por la mañana puede deteriorarse drásticamente al final del día, dejando al personal con poco tiempo para reaccionar y aún menos para determinar la causa o causas del problema. Esto es lo que convierte a la enfermedad de postlarvas translúcidas (TPD) en una preocupación tan grave. Afecta a los camarones en una de las etapas de producción más vulnerables, cuando los animales son frágiles, las decisiones sobre su traslado requieren rapidez y un diagnóstico tardío puede traducirse directamente en pérdidas económicas significativas.
  Desde su reporte inicial en China en 2020, la TPD ha pasado de ser una enfermedad emergente a representar un desafío importante para los laboratorios de producción, con repercusiones relevantes para la producción, el traslado de animales y la bioseguridad. Tres estudios recientes de nuestro grupo contribuyen a llevar el debate más allá del simple reconocimiento de brotes hacia un marco más útil, basado en la causalidad, la patología y una detección fiable. En conjunto, estos estudios abordan tres cuestiones fundamentales para las operaciones de los laboratorios: ¿qué causa estas mortalidades?, ¿qué tipo de daño tisular provoca el patógeno? y ¿pueden los laboratorios analizar las poblaciones antes de trasladar los animales a otro laboratorio, centro de pre-cría o granja?
  Este artículo es una adaptación y resumen de tres publicaciones originales (PLOS One; Microbial Genomics; Journal of Microbiological Methods) que señalan un problema concreto relacionado con Vibrio parahaemolyticus, un sistema de virulencia específico asociado a toxinas y un enfoque de vigilancia basado en una técnica validada de reacción en cadena de la polimerasa cuantitativa (qPCR, una técnica que combina la amplificación de una secuencia de ADN diana con la cuantificación de la concentración de dicha especie de ADN en la reacción). En términos prácticos, esto significa que el TPD ahora puede entenderse no solo como un síndrome observado en campo, sino también como una enfermedad con una base biológica más clara y un conjunto creciente de herramientas para la toma de decisiones en los centros de producción de semilla.   Diseño del estudio
El primer estudio comenzó con un caso clínico proveniente de un criadero de camarones en el Sudeste Asiático, fuera de China. El criadero experimentaba una mortalidad repentina y grave en postlarvas de camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei), con pérdidas acumuladas superiores al 70 por ciento en un plazo de cinco días. Los animales afectados presentaban los signos actualmente asociados a la TPD: hepatopáncreas pálido, tracto digestivo pálido o vacío y cuerpo translúcido.

A partir de estas postlarvas enfermas, aislamos una cepa bacteriana denominada AG1 y la identificamos como V. parahaemolyticus. Este hallazgo fue importante porque constituyó el primer informe confirmado de una cepa de este Vibrio asociada a la TPD (VTPD) en camarones procedentes de fuera de China. Esto amplía significativamente el alcance de la información sobre la TPD. La enfermedad ya no es relevante únicamente en el contexto de los informes iniciales, sino también para los criaderos fuera de China que podrían enfrentarse a riesgos de bioseguridad similares.
  El segundo estudio analizó la misma cepa a nivel genómico. La secuenciación del genoma completo reveló que la cepa AG1 posee un genoma de aproximadamente 5,5 Mb, organizado en dos cromosomas y tres plásmidos. Uno de estos plásmidos portaba tres genes asociados a la virulencia – vhvp-1, vhvp-2 y vhvp-3 – los cuales han sido vinculados a la TPD. Este estudio se diseñó para esclarecer el mecanismo patogénico de la cepa y compararla con las cepas de TPD descritas anteriormente en China.
  El tercer estudio se centró en una necesidad práctica compartida por criaderos y laboratorios de diagnóstico: la detección fiable. En este trabajo, se desarrollaron tres ensayos de PCR en tiempo real tipo TaqMan (sondas de hidrólisis diseñadas para aumentar la especificidad de la PCR cuantitativa) dirigidos a los genes vhvp-1, vhvp-2 y vhvp-3, siguiendo el marco de desarrollo y validación de ensayos establecido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA/WOAH). El objetivo era proporcionar una herramienta más fiable para el diagnóstico, el cribado rutinario y la bioseguridad relacionada con el movimiento de animales.   Resultados y discusión
Una de las conclusiones más claras del primer estudio fue que la cepa AG1 se ajusta al perfil de la TPD (enfermedad de necrosis aguda del hepatopáncreas transmitida por Vibrio) más que al de la enfermedad de necrosis aguda del hepatopáncreas (AHPND). El cribado mediante PCR detectó vhvp-1 y vhvp-2, pero el aislado carecía de los genes de las toxinas pirA/pirB asociados a la AHPND. Esta distinción es importante porque los episodios de mortalidad temprana en los criaderos a menudo se clasifican bajo términos generales como 'vibriosis' o se asume que siguen patrones de diagnóstico más conocidos. Nuestros hallazgos demuestran que la TPD no debe considerarse simplemente otra forma de AHPND. Aunque ambas están asociadas a Vibrio, implican sistemas de virulencia diferentes y, por tanto, requieren dianas diagnósticas distintas.   Fig. 1: Patogenicidad de V. parahaemolyticus AG1 en PL15 de P. vannamei (n = 40/grupo) durante 96 horas (A) y en PL30 (n = 20/grupo) durante 7 días (B) tras un ensayo de infección por inmersión. En las PL15, la cepa AG1 provocó una mortalidad marcada y dependiente de la dosis, alcanzando el 100 por ciento a concentraciones de 10^6 y 10^5 UFC/mL en un plazo de 72 horas. La supervivencia disminuyó progresivamente a 10^4 y 10^3UFC/mL, mientras que a 10^2 UFC/mL la mortalidad fue del 35 por ciento. La CL50 a las 96 horas fue de 8,51 × 10^2 UFC/mL. Por el contrario, las PL30 mostraron una baja susceptibilidad, con una mortalidad máxima del 20 por ciento a 10^4 UFC/mL y del 15 por ciento a 10^3 UFC/mL. En (C), las postlarvas sanas presentan un hepatopáncreas oscurecido (flecha) e intestino visible (punta de flecha), mientras que las postlarvas infectadas muestran un hepatopáncreas pálido o incoloro y el tracto digestivo vacío, lo que confiere al cuerpo un aspecto transparente o translúcido.
Los ensayos de infección confirmaron además la elevada virulencia de la cepa AG1. En camarones PL15, la exposición por inmersión provocó una mortalidad marcada y dependiente de la dosis, con una CL50 de 8,51 × 10² UFC/mL a las 96 horas. Por el contrario, los camarones PL30 de mayor tamaño fueron menos susceptibles, lo que sugiere que el tamaño del huésped o su etapa de desarrollo influyen en la evolución de la enfermedad. Para los centros de producción de semilla (hatcheries), este es uno de los hallazgos prácticos más útiles. Las etapas de poslarva más tempranas parecen ser las más vulnerables, por lo que constituyen el periodo de mayor prioridad para el monitoreo y el cribado.
  La histopatología añadió otra dimensión importante al perfil de la enfermedad. Las postlarvas infectadas mostraron degeneración hepatopancreática caracterizada por necrosis tubular, desprendimiento de células epiteliales de los túbulos e invasión bacteriana. Sin embargo, las lesiones no se limitaron al hepatopáncreas. Un hallazgo adicional notable fue la enteritis hemocítica, caracterizada por la pérdida del epitelio de la mucosa intestinal, una inflamación marcada y la formación de una capa gruesa de hemocitos en el intestino. Estas observaciones sugieren que la TPD no es simplemente una enfermedad hepatopancreática. El intestino también parece ser un órgano diana importante, y esta afectación tisular más amplia podría ayudar a explicar la rapidez y gravedad con las que progresa la enfermedad en los camarones poslarva tempranos, que son más frágiles.   Fig. 2: Histopatología de camarones provenientes de la infección por TPD generada en bioensayo. Los camarones no infectados mostraron una estructura hepatopancreática normal, con túbulos intactos, abundantes depósitos de lípidos (A, C) y un intestino bien definido que contenía alimento digerido (área recuadrada en A). En cambio, los camarones infectados presentaron degeneración hepatopancreática, incluyendo necrosis tubular y desprendimiento epitelial (B, D), así como enteritis hemocítica con inflamación marcada y capas engrosadas de hemocitos (área recuadrada en B), hallazgos consistentes con la patología de la TPD.
El estudio del genoma proporcionó una segunda línea de evidencia de que este patógeno es biológicamente distinto. La cepa AG1 portaba sus tres genes asociados a la TPD en un plásmido de aproximadamente 69,7 kb. Aunque este plásmido es más pequeño que el plásmido de TPD de mayor tamaño descrito anteriormente en China, conserva la región asociada a la virulencia. Los genes vhvp en AG1 mostraron una gran similitud con los de la cepa de referencia china, y las proteínas codificadas contenían dominios consistentes con un complejo de toxinas tipo Tc. En términos prácticos, esto indica que la TPD está asociada a un sistema de toxinas especializado, en lugar de a las toxinas pirA/B (más conocidas) implicadas en la AHPND. Esta distinción refuerza la base biológica para tratar la TPD como una entidad patológica independiente y subraya la importancia de centrarse en los marcadores de virulencia correctos en los ensayos de diagnóstico.   Fig. 3: Análisis comparativo del plásmido asociado a la TPD en las cepas AG1 y JS20200428004-2 de VTPD. (A) Comparación lineal de la organización del plásmido entre ambas cepas. (B) Alineamiento de las secuencias de la proteína VHVP de AG1 y JS20200428004-2. El color verde indica aminoácidos idénticos, mientras que el amarillo señala residuos no coincidentes.
Los datos genómicos también sugieren que las cepas asociadas a la TPD no son genéticamente estáticas. Aunque la cepa AG1 estaba estrechamente relacionada con cepas chinas descritas anteriormente, no era idéntica a ellas. Las diferencias en la estructura del plásmido, las islas genómicas y las características relacionadas con la transferencia indican que estas bacterias pueden seguir evolucionando y, al mismo tiempo, conservar el conjunto de genes de virulencia asociados a la patogenicidad. Para la industria camaronera, esto constituye un recordatorio importante de que las enfermedades bacterianas emergentes son dinámicas. Las estrategias de vigilancia deben evolucionar a la par de los patógenos que están diseñadas para detectar.
  El tercer estudio tradujo estos hallazgos biológicos en una herramienta de diagnóstico práctica. Los tres ensayos TaqMan recién desarrollados mostraron una sensibilidad y una especificidad diagnósticas del 100 por ciento, con un límite de detección de 10 copias por reacción. Asimismo, los ensayos no presentaron reactividad cruzada con camarones libres de patógenos específicos (SPF) ni con camarones infectados por otros patógenos importantes, incluidos EHP, NHP, IHHNV, WSSV y VpAHPND. Para los centros de producción de semilla (hatcheries) y los laboratorios de diagnóstico, este nivel de rendimiento es de gran relevancia. Un ensayo de cribado solo resulta valioso si es capaz de detectar de forma fiable el objetivo previsto sin confundir la TPD con otros patógenos comunes en la producción de camarón.
  Desde la perspectiva de la validación, los ensayos también demostraron una sólida linealidad, una eficiencia aceptable y una precisión coherente con el uso diagnóstico rutinario. Aunque se trata de parámetros técnicos, su implicación práctica es clara: los ensayos están superando la fase de prueba de concepto para adquirir valor operativo como herramientas de cribado en centros de producción de semilla, programas de cría y laboratorios de sanidad de animales acuáticos. Su mayor valor podría residir en la etapa previa al traslado de las postlarvas, momento en el que prevenir la propagación de patógenos resulta mucho más eficaz que intentar controlarlos una vez introducidos en un nuevo sistema.
Dinh-Hung, TPD, Tabla 1
**Si desea acceder a la Tabla 1: Secuencias de nucleótidos de los cebadores y sondas utilizados en los ensayos de PCR en tiempo real basados en TaqMan, desarrollados y validados en este estudio para la detección de V. parahaemolyticus causante de TPD en P. vannamei. | Visite el artículo original 
Para los gerentes de laboratorios de producción de semilla (hatcheries) y los productores, destacan tres mensajes prácticos. En primer lugar, la TPD debe considerarse una amenaza real para la bioseguridad en las etapas tempranas de vida. Cuando las postlarvas presentan hepatopáncreas pálido, intestino vacío y cuerpo translúcido, y cuando la mortalidad aumenta rápidamente, se debe considerar inmediatamente la TPD en la investigación diagnóstica. En segundo lugar, no todos los brotes asociados a Vibrio son biológicamente equivalentes. Las denominaciones generales como 'vibriosis' pueden ser útiles en campo, pero pueden ocultar diferencias importantes que afectan al diagnóstico y al control. En tercer lugar, el cribado previo al traslado puede ser una de las aplicaciones más valiosas de los nuevos ensayos de qPCR. Estas herramientas permiten a los laboratorios utilizar los análisis no solo para investigar la mortalidad una vez que esta ha comenzado, sino también para reducir el riesgo de transferir poblaciones infectadas a nuevos sistemas de producción.
Perspectivas
En conjunto, los tres estudios aquí resumidos ofrecen una visión mucho más precisa de la TPD. Uno de ellos confirma que una cepa de V. parahaemolyticus asociada a la TPD está presente fuera de China y es capaz de causar una mortalidad severa en postlarvas de P. vannamei. Un segundo estudio demuestra que esta cepa posee una arquitectura genómica distintiva asociada a toxinas, vinculada a vhvp-1, vhvp-2 y vhvp-3. Un tercer estudio aporta ensayos TaqMan validados que pueden respaldar el diagnóstico, la vigilancia y el cribado previo a traslados.
  Para la industria camaronera, estos hallazgos cambian la naturaleza del debate. La TPD ya no es solo la descripción de un brote; ahora es una enfermedad con una base causal más clara, un perfil patológico y genómico mejor definido y una estrategia de detección práctica. Estos avances no eliminan el riesgo, pero proporcionan a los laboratorios una base más sólida para una detección temprana, análisis más fiables y medidas de bioseguridad más estrictas orientadas a prevenir mayores pérdidas. Por Dr. Nguyen Dinh-Hung, DVM, Ph.D. Dr. Hung N. Mai, Ph.D. Prof. Dr. Arun K. Dhar, Ph.D.
Fuente: Global Seafood

Enfermedades de peces Un bacteriófago eleva la supervivencia de tilapias infectadas por <em>Aeromonas veronii</em>

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Un bacteriófago eleva la supervivencia de tilapias infectadas por Aeromonas veronii

La búsqueda de herramientas más selectivas para controlar infecciones bacterianas en acuicultura suma un nuevo avance experimental. Investigadores de la Hunan Normal University, en China, han identificado y caracterizado un bacteriófago capaz de infectar Aeromonas veronii, una bacteria asociada a mortalidades y pérdidas económicas en sistemas de cultivo intensivo.   El estudio, publicado en Applied and Environmental Microbiology, describe el aislamiento de un fago virulento denominado Avs-1 a partir de muestras de aguas residuales. En condiciones de laboratorio, el bacteriófago mostró actividad específica frente a A. veronii y una elevada capacidad antibacteriana in vitro, sin afectar a otras bacterias analizadas.   El resultado más relevante se observó en los ensayos con tilapia. Los peces infectados únicamente con A. veronii registraron una supervivencia final del 20%. Sin embargo, cuando se administró Avs-1 tras la infección, la supervivencia aumentó hasta el 70%, acompañada de una reducción de las lesiones observadas en intestino, hígado y bazo.   Desde el punto de vista técnico, Avs-1 presenta un genoma de 44.364 pares de bases y un ciclo lítico compatible con su uso potencial como agente de biocontrol. Los investigadores también identificaron mecanismos de resistencia bacteriana asociados al gen manB, implicado en la adsorción del fago sobre la bacteria, un aspecto clave para entender futuras limitaciones de la fagoterapia en campo.   La importancia del trabajo no reside únicamente en el aumento de supervivencia observado, sino en la posibilidad de avanzar hacia tratamientos más dirigidos contra patógenos concretos, reduciendo la presión de uso de antibióticos en acuicultura. No obstante, los autores subrayan que el desarrollo de Avs-1 se encuentra todavía en una fase experimental. Antes de una posible aplicación comercial será necesario validar su eficacia en condiciones productivas reales, optimizar dosis y vías de administración, evaluar su estabilidad ambiental y estudiar la aparición de resistencias bacterianas frente al fago.   En un contexto de creciente preocupación por las bacterias resistentes, este tipo de investigaciones refuerza el papel de la fagoterapia dentro de una estrategia sanitaria más amplia, basada en prevención, diagnóstico temprano, bioseguridad y herramientas de biocontrol más específicas. Fuente: MisPeces

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