4 min de lectura
Estrategia de alimentación acuícola en un mundo más incierto
Por qué la seguridad de suministro de ingredientes marinos se está convirtiendo en una prioridad estratégica.
02/11/2026
Acompañar al productor camaronero significa comprender su negocio, conocer los desafíos que enfrenta y ofrecer soluciones que respondan a las necesidades de cada etapa del cultivo. Bajo esta visión, Nicovita, marca comercial de Vitapro, participó en AquaExpo 2026 reafirmando su compromiso de ser un aliado de inicio a fin, mediante innovación nutricional, conocimiento técnico y relaciones construidas sobre la confianza.
Durante el encuentro más importante de la industria acuícola ecuatoriana, la marca presentó Térap Stress Control, una nueva solución nutricional desarrollada para apoyar la respuesta natural del camarón frente a condiciones ambientales exigentes, como las fluctuaciones de temperatura, los cambios de salinidad y las variaciones en los niveles de oxígeno.
Esta innovación se incorpora a una estrategia que Nicovita viene fortaleciendo desde hace dos años, enfocada en desarrollar soluciones especializadas para acompañar al productor durante las diferentes etapas de su actividad.
En 2024, la compañía presentó INICIO N, su sistema de alimentación temprana, que integra nutrición especializada, asesoría técnica y herramientas tecnológicas para responder a las necesidades del camarón durante sus primeras fases de desarrollo.
Posteriormente, en 2025, amplió su propuesta con IMPULSO N, un sistema de alimentación de engorde que combina nutrición dinámica y funcional, soluciones de salud, asesoría especializada y análisis de datos, con el propósito de acompañar la productividad y eficiencia de los cultivos.
Ambos sistemas reflejan la evolución de Nicovita hacia un modelo de acompañamiento que considera las particularidades de cada operación y ofrece recomendaciones adaptadas a sus objetivos productivos.
Como parte de las novedades presentadas en AquaExpo 2026, Nicovita dio a conocer Térap Stress Control, una formulación con fitobióticos orientada a fortalecer los mecanismos naturales de protección del camarón durante períodos de mayor exigencia ambiental.
La solución fue desarrollada para contribuir a la protección celular, favorecer la recuperación del apetito y apoyar la continuidad del crecimiento y la sobrevivencia del camarón ante condiciones ambientales desafiantes. Su desarrollo responde a una necesidad relevante para la industria ecuatoriana, donde las variaciones ambientales pueden influir directamente en el desempeño de los cultivos y en la planificación productiva de las camaroneras.
Sobre el aporte de la nueva formulación, Misael Rosales, Gerente de Fitec de Vitapro S.A., reafirmó este punto 'Algunos de los insumos que incorpora Térap Stress Control Contribuyen a fortalecer la resiliencia de las células del camarón frente a los compuestos que se generan en condiciones de estrés y oxidación celular'.
La participación de Nicovita en AquaExpo 2026 también permitió destacar la evolución de su relación con los productores acuícolas. Para la compañía, el acompañamiento se traduce en conocer de cerca cada operación, comprender sus objetivos y brindar asesoría especializada a lo largo del cultivo.
Esta filosofía reconoce que cada productor enfrenta una realidad distinta y que el valor de una relación duradera se construye con cercanía, innovación y recomendaciones adaptadas a sus necesidades.
Kristel Méndez, Gerente ejecutivo de Marketing y Comunicaciones de Vitapro S.A., sintetizó esta visión: 'Ser aliados de inicio a fin significa conocer el negocio de nuestros clientes y estar cerca de ellos en cada etapa, con soluciones que respondan a sus desafíos. Queremos que sientan nuestro respaldo, porque la confianza es la base de las relaciones que generan impacto en una industria tan dinámica como la acuícola'.
Con más de 30 años de experiencia en nutrición acuícola, Nicovita continúa fortaleciendo su participación en una de las industrias más relevantes para la economía ecuatoriana, apostando por soluciones especializadas que contribuyan a la eficiencia, competitividad y sostenibilidad de la producción camaronera.
Su presencia en AquaExpo 2026 reafirmó una visión que conecta innovación, conocimiento y cercanía con el productor: estar presentes en cada etapa, acompañando sus decisiones y construyendo confianza frente a cada desafío.
Fuente: Zona Libre
27/10/2026
En este contexto, la 30ª edición de CIPS ofrece una oportunidad para ir más allá y analizar cómo las estrategias, el desarrollo tecnológico y la comunidad profesional evolucionan en la industria de mascotas a nivel global.
El comercio primero: Conectando a las personas adecuadas
Se espera que el CIPS 2026 reúna más de 1400 expositores y 80 000 visitantes de más de 120 países y regiones alrededor de sus 120 000 m2. Con un 80 % de expositores que combinan diseño, I+D y capacidad de producción, la feria conecta la demanda global de abastecimiento con una amplia gama de capacidades de suministro y al mismo tiempo, crea oportunidades para que las marcas que exploran los mercados asiáticos se reúnan con distribuidores, agentes y posibles socios comerciales.
A medida que la red crece, el enfoque no solo es reunir empresas, sino ayudar a encontrar las correctas. El nuevo programa CIPS B2B Matching Programme permite que los compradores presenten sus necesidades de abastecimiento con anticipación, asó se identifican a los expositores pertinentes y se organizan reuniones individuales de 30 minutos durante la feria.
La participación de compradores internacionales se está ampliando a través de delegaciones visitantes organizadas junto con asociaciones del sector en mercados clave. Delegaciones del Reino Unido, Tailandia, Rusia y Vietnam ya confirmaron su participación en CIPS 2026, lo que atrae más compradores y profesionales del sector de estos mercados a Guangzhou para la búsqueda de proveedores y el intercambio industrial.
Más que una feria
Más de treinta conferencias, competiciones y actividades tendrán lugar en la exposición, destacando la relación entre comercio, conocimiento y comunidad.
A nivel estratégico, la segunda convención CIPS International Pet Industry Convention (CIPIC) se centrará en los factores que están definiendo el futuro del negocio global de las mascotas, desde la resiliencia de la cadena de suministro y los cambios en el comportamiento de los consumidores hasta la inteligencia artificial y la sustentabilidad. En el sector acuícola, la tercera jornada Aquatic Industry Convention, organizada junto con Ornamental Fish International (OFI), explorará la innovación tecnológica, la toma de decisiones basada en datos y la transformación del retail.
Las habilidades profesionales y las comunidades entusiastas también serán una parte importante del programa. Desde el grooming de mascotas y el paisajismo en acuarios, hasta mascotas y animales exóticos, competiciones, muestras y actividades comunitarias reunirán a profesionales y entusiastas de todo el mundo para reflexionar sobre las distintas comunidades que conforman la industria de mascotas actual.
Innovación que va más allá de la novedad
La innovación continúa siendo una de las principales razones por la que los compradores participan de ferias internacionales. Por ello, el criterio de evaluación de los productos nuevos es cada vez más diverso.
En el sector de productos, los premios CIPS Innovation Award y la nueva zona de exposición se enfocarán principalmente en el desarrollo técnico, la aplicación practica y el potencial comercial, lo que ayudará a los compradores a analizar lanzamientos de distintas categorías, desde nutrición e higiene hasta acuáticos, equipos inteligentes y packaging.
También estará enfocado en la sostenibilidad. Por cuarta vez, la iniciativa 'Green Paw Prints, Love for Earth' destacará compañías que trabajan con materiales reciclables, abastecimiento responsable y producción de bajo impacto. Asimismo, harán reconocimiento de un nuevo grupo 'Green Pioneers'.
Después de treinta años
Treinta años después de su lanzamiento, el CIPS continúa evolucionando en conjunto con la industria, volviéndose cada vez más global, especializado e interconectado. Si bien hubo un cambio desde 1997, su intención de conectar negocios, ideas y comunidades sigue siendo la misma.
En noviembre, la 30ª edición contará con actividades dedicadas a su 30º aniversario, celebrando a las personas, las relaciones y los momentos que fueron parte de CIPS.
Después de estos años, el CIPS 2026 se convierte en un hito importante: reunirá tres décadas de conexión en su nueva edición en Guangzhou.
Conozca más sobre los 30 años de CIPS. Descubra las actividades especiales por su aniversario aquí: https://en.cipscom.com/ShowNews/25651.htm
Fuente: CIPS
23/10/2026
Italia cerró 2025 con una producción de 52.700 toneladas de pescado, un 3,3% más que en 2024, aunque todavía un 14,7% por debajo de 2019. Para los profesionales españoles que siguen la oferta acuícola mediterránea, el balance presenta una diferencia relevante: mientras la dorada mantiene prácticamente su volumen respecto a seis años antes, la lubina acumula una caída del 33,8%.
El contraste de los datos publicados por la Associazione Piscicoltori Italiani (API) muestra que la recuperación anual procede principalmente de la trucha. El valor de la producción total aumenta un 1,5%, hasta 292 millones de euros, pero este crecimiento no permite determinar cómo han evolucionado los márgenes de las empresas.
La trucha alcanza las 30.300 toneladas, frente a las 28.700 de 2024, un incremento del 5,6%. Las 1.600 toneladas adicionales representan aproximadamente el 94% del aumento neto de la piscicultura italiana. Sin embargo, su valor productivo permanece prácticamente estable, en 114,9 millones de euros. El sector sigue lejos de las 37.000 toneladas de 2019: produce un 18,1% menos y su valor nominal es un 4,4% inferior.
Dorada y lubina: menos volumen conjunto, pero mayor valor
La producción conjunta de dorada y lubina disminuye un 3,3% respecto a 2024, hasta 14.500 toneladas, mientras su valor aumenta un 2%, hasta 130,1 millones de euros. Esta evolución refleja una mayor valoración media de la producción, aunque no identifica por sí sola sus causas ni demuestra una mejora de la rentabilidad.
El contraste con 2019 distingue las trayectorias de ambas especies. La dorada alcanza las 9.600 toneladas, prácticamente el mismo volumen que las 9.500 de aquel año. Su valor nominal aumenta un 15,1%, de 73,4 a 84,5 millones de euros.
La lubina, en cambio, pasa de 7.400 a 4.900 toneladas, una reducción del 33,8%. Su valor productivo cae un 24%, de 60 a 45,6 millones de euros. La contracción de la lubina y la trucha explica, por tanto, casi toda la diferencia de 9.100 toneladas entre la producción nacional de 2019 y la de 2025.
Más alevines, sin una recuperación equivalente del engorde
La evolución de los criaderos presenta una señal distinta. Entre 2019 y 2025, la producción declarada de alevines de lubina aumenta de 40 a 61 millones de unidades y la de dorada, de 90 a 145 millones. También crece la producción de huevos embrionados de trucha arcoíris, de 220 a 285 millones.
Para productores y proveedores españoles, estas cifras ayudan a seguir la evolución del suministro de juveniles en el Mediterráneo. No obstante, los datos no detallan su destino, por lo que no permiten atribuir el crecimiento a la demanda italiana ni anticipar los futuros volúmenes de engorde del país.
El balance italiano muestra así una recuperación parcial, con diferencias importantes entre especies y etapas productivas. El valor nominal total permanece apenas un 2,8% por debajo de 2019, frente a una caída del volumen del 14,7%. Para evaluar si esa mayor resistencia del valor se traduce en mejores resultados empresariales hacen falta datos de costes, inflación y composición de las ventas.
Fuente: misPeces
Referencia
Associazione Piscicoltori Italiani (API), datos productivos de 2025. Variaciones calculadas sobre los datos API de 2019, 2024 y 2025. Para el valor de la lubina en 2024 se utiliza la ficha estadística descargable, que recoge 45,5 millones de euros y resulta coherente con los totales; la página web indica 54,2 millones. Los valores económicos son nominales, sin ajuste por inflación.
14/10/2026
La iniciativa forma parte de una estrategia para ampliar los espacios de encuentro de la comunidad profesional vinculada con la nutrición animal. "En esta cuarta edición, damos un nuevo paso con el lanzamiento de All Aquaculture Day. La iniciativa amplía nuestra comunidad hacia el sector acuícola, manteniendo el mismo enfoque: conocimiento técnico, intercambio profesional y generación de oportunidades de negocio", explica Analia Göttig, head de eventos y desarrollo estratégico.
Ecuador, un mercado estratégico para la industria acuícola
La elección de Ecuador como sede está vinculada con la relevancia de su actividad camaronera y la demanda de soluciones que contribuyan a mejorar la eficiencia y la competitividad de la producción.
"En acuicultura, Ecuador ocupa una posición destacada a nivel mundial como productor y exportador de camarón, con una industria que demanda soluciones nutricionales y tecnológicas para mejorar la eficiencia y la competitividad", señala Göttig.
Este contexto genera oportunidades para el desarrollo y la incorporación de tecnologías, ingredientes y soluciones aplicadas a la fabricación de alimentos acuícolas. También plantea la necesidad de fortalecer el intercambio entre fabricantes, proveedores y especialistas para abordar los desafíos concretos del mercado.
Según Göttig, reunir a estos actores permite "promover el intercambio de conocimientos y acercar soluciones a las necesidades concretas de la industria local".
Un programa orientado a los desafíos técnicos del sector
La construcción del programa de conferencias cuenta con la colaboración de Gustavo Cajamarca, ingeniero, consultor e investigador ecuatoriano especializado en tecnología de extrusión y manufactura de alimentos para acuicultura.
Su participación aporta experiencia técnica en los procesos de fabricación de alimentos y contribuye a desarrollar una propuesta vinculada con las necesidades de los profesionales del sector.
"En acuicultura, la colaboración con Gustavo Cajamarca aporta conocimiento técnico y experiencia en los procesos de fabricación de alimentos para este sector, contribuyendo al desarrollo de un programa relevante para los profesionales de la industria", explica Göttig.
Entre los ejes previstos para las conferencias se encuentran los procesos productivos, la formulación, la eficiencia operativa, la sustentabilidad y los aspectos regulatorios. El objetivo es ofrecer herramientas y conocimientos que puedan aplicarse en las operaciones de las empresas.
Conocimiento aplicado y colaboración profesional
La propuesta de All Aquaculture Day busca conectar los desafíos de la industria con experiencias y soluciones técnicas que puedan contribuir al desarrollo del sector.
En este sentido, la participación de especialistas con conocimiento del mercado ecuatoriano resulta relevante para orientar los contenidos hacia las necesidades de los profesionales y las empresas. La colaboración también apunta a fortalecer las relaciones entre los diferentes actores de la cadena productiva y facilitar el intercambio de experiencias.
Más allá de las conferencias, el encuentro busca promover oportunidades de colaboración y desarrollo comercial, con especial atención a los desafíos vinculados con la eficiencia de los procesos y la competitividad de la producción acuícola.
Una nueva plataforma para la comunidad acuícola
La primera edición de All Aquaculture Day busca sentar las bases para consolidar un espacio de encuentro destinado a la industria acuícola y fortalecer los vínculos entre sus profesionales y empresas.
"También buscamos consolidar la presencia de All Pet Food en Ecuador y sentar las bases para que All Aquaculture Day se desarrolle como un nuevo espacio de encuentro para la industria acuícola", afirma Göttig.
La expectativa es que la iniciativa contribuya a construir relaciones profesionales duraderas y genere oportunidades que continúen más allá del evento. "Esperamos que esta primera edición conjunta contribuya a fortalecer ambas comunidades y a construir relaciones que continúen más allá del evento", concluye.
Los profesionales y las empresas de la industria acuícola están invitados a participar de esta primera edición de All Aquaculture Day, un espacio para intercambiar conocimientos, conocer soluciones y fortalecer vínculos con otros actores del sector.
Más información: https://allaquaculture.com/allaquacultureday2026
Fuente: All Aquaculture
04/11/2026
De la nutrición básica a la nutrición funcional
Cuando un productor de salmón planifica el próximo ciclo productivo, el foco suele estar puesto en la biología, la calidad del agua y el crecimiento de los peces. La alimentación se calcula con precisión hasta el último decimal. Sin embargo, detrás de esos números exactos existe una cadena de valor global sobre la cual pocos productores tienen influencia directa.
Los nutrientes presentes en los alimentos que permiten el crecimiento de los peces —los omega-3, los aminoácidos esenciales y las proteínas marinas— circulan a través de cadenas de suministro moldeadas por políticas comerciales, volatilidad climática y decisiones estratégicas de los países.
Al mismo tiempo, la demanda mundial de proteínas continúa creciendo, y se espera que la acuicultura asuma una parte significativa de ese aumento. Sin embargo, muchas de las pesquerías silvestres que abastecen estos nutrientes ya operan cerca de sus límites sostenibles. La variabilidad climática añade aún más incertidumbre a los volúmenes disponibles y a los precios. El equilibrio en el que los productores de alimento han confiado durante años está siendo sometido a una presión considerable.
Una brecha creciente entre oferta y demanda
La oferta no puede expandirse fácilmente. Los ingredientes marinos están limitados por factores biológicos y regulatorios, no solo por la demanda del mercado. Cuando las capturas anuales fluctúan —ya sea debido a eventos climáticos o ajustes en las cuotas de pesca— el impacto se siente rápidamente en los mercados globales de alimentos acuícolas. Mientras tanto, la producción acuícola sigue creciendo, ejerciendo aún más presión sobre materias primas marinas que ya son limitadas.
Las tensiones comerciales y los aranceles observados durante el último año han demostrado cuán rápidamente pueden verse interrumpidas las cadenas de suministro establecidas. Paralelamente, China se ha posicionado de manera decisiva en el mercado de materias primas marinas y actualmente representa más del 70% de las importaciones mundiales de harina de pescado (IFFO). Esta concentración de la demanda influye directamente en el acceso y en la formación de precios a nivel global. Esto no ocurre por casualidad. Es el resultado de una planificación deliberada y de largo plazo para asegurar el acceso a nutrientes marinos.
Para países como Noruega, que tienen una baja autosuficiencia en ingredientes para alimentos acuícolas, esta situación representa una vulnerabilidad real. A medida que la acuicultura continúa expandiéndose, es probable que la brecha entre la oferta y la demanda de nutrientes marinos siga ampliándose. Esto implica mayor volatilidad, márgenes más estrechos y menos certeza respecto al acceso de largo plazo.
Por qué la seguridad de suministro debe construirse, no darse por sentada
En Aker QRILL Company hemos dedicado más de 20 años a construir una cadena de valor totalmente integrada para el krill antártico. Controlamos la captura, el procesamiento a bordo, la logística, el almacenamiento y la distribución. Durante las últimas dos décadas hemos realizado importantes inversiones en embarcaciones, tecnología e infraestructura, incluyendo preparativos para operar en nuevas áreas, como el Área 58 en la Antártica.
Este enfoque de largo plazo está diseñado para proporcionar estabilidad en un mercado cada vez más inestable. La confiabilidad no proviene de contratos de corto plazo, sino de la capacidad operativa y del control de toda la cadena de valor.
El rol del krill en las soluciones alimentarias del futuro
El krill representa una de las mayores biomasas marinas del planeta, y sin embargo, solo una pequeña fracción de la cuota basada en criterios científicos es capturada cada año. Esta pesquería está estrictamente regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA/CCAMLR), cuenta con certificación MSC y está sujeta a monitoreo científico permanente y rigurosas medidas de protección ambiental. Además, apoyamos iniciativas destinadas a proteger áreas vulnerables de la Antártica.
Las soluciones alimentarias del futuro combinarán ingredientes vegetales, novedosos y marinos. Sin embargo, los nutrientes marinos seguirán siendo esenciales para el desempeño productivo y el bienestar de los peces. La tendencia a reducir los niveles de inclusión de ingredientes marinos tiene límites prácticos.
A medida que aumenta la competencia y más actores buscan asegurar el acceso a materias primas estratégicas, el acceso a ingredientes marinos sostenibles adquiere una importancia cada vez mayor para la acuicultura noruega y occidental.
Nuestra responsabilidad es aportar previsibilidad en un mercado impredecible. Eso significa invertir con visión de largo plazo, mantener el control operacional y respaldar los volúmenes que entregamos. La próxima etapa de crecimiento de la acuicultura dependerá no solo de la innovación en formulación de alimentos, sino también de garantizar un acceso confiable a los nutrientes que hacen posible ese crecimiento.
Por Kenneth Fredriksen, Chief Commercial Officer
Fuente: QRILL AQUA
03/11/2026
En un escenario global convulso, donde las tensiones geopolíticas amenazan el suministro comercial y el cambio climático altera de forma imprevista las cosechas y las capturas pesqueras, la seguridad de las cadenas alimentarias se ha convertido en una prioridad de primer orden. La dependencia de materias primas procedentes de otros continentes —como la soja para la alimentación del ganado o la harina de pescado importada para la acuicultura— expone a España y a toda la Unión Europea a constantes vaivenes en el suministro y a precios cada vez más volátiles. Ante este desafío estructural surge Tebrio, una compañía biotecnológica española nacida para ofrecer una alternativa sostenible, circular e independiente a través de una fuente de proteína limpia para el ámbito agropecuario.
Fundada en Salamanca en 2014 por Adriana Casillas y Sabas de Diego, Tebrio irrumpió en el panorama biotecnológico con la visión pionera de criar e industrializar de forma sostenible el Tenebrio molitor, conocido comúnmente como el gusano de la harina. Lo que comenzó hace más de una década como un proyecto de innovación ha evolucionado hasta consolidarse como un referente internacional en la transformación biológica de materia orgánica y en el desarrollo de ingredientes de alto valor añadido, un reconocimiento que se vio respaldado institucionalmente al ser galardonada como Pyme del Año en España en 2025.
La actividad central de la compañía se apoya en un modelo de economía circular pura. A partir de derivados del sector cerealístico que no tienen valor en el mercado, Tebrio alimenta a sus colonias de insectos en instalaciones cerradas y automatizadas. Mediante este proceso, la empresa obtiene cuatro líneas principales de productos: harina de proteína de altísima calidad digestible para la nutrición animal (destinada a acuicultura, avicultura, porcino y mascotas), grasas funcionales ricas en ácidos grasos para alimentación animal, quitina y derivados destinados a aplicaciones industriales, y frass o abono orgánico bioestimulante que regenera la salud del suelo agrícola de manera natural.
Para escalar esta solución al nivel que exige el mercado internacional, la compañía ha dado un paso decisivo con su proyecto industrial: oFarm. En este 2026, la construcción de su primer módulo se ha hecho realidad, marcando el inicio operativo de lo que será la mayor planta de cría y transformación de insectos del mundo. Con una proyección total de más de 80.000 metros cuadrados, el complejo está diseñado bajo estándares estrictos de consumo energético nulo, desperdicio cero y recirculación de agua, optimizando cada fase del ciclo de vida del insecto mediante tecnología propia.
Este desarrollo industrial no solo supone un hito biotecnológico, sino también un potente motor socioeconómico para su entorno. A día de hoy, Tebrio cuenta con una plantilla de casi 70 empleados, una cifra que crecerá significativamente a medida que avance el despliegue del proyecto. Cuando la construcción de :oFarm esté totalmente concluida, la compañía prevé generar 150 puestos de trabajo directos y alrededor de 1.350 empleos indirectos, consolidando su impacto positivo en el tejido industrial local.
Más allá de su tracción económica, la propuesta de valor de Tebrio responde directamente a los grandes cuellos de botella del sector primario. La crisis climática ha intensificado los episodios extremos de sequía e inundación, reduciendo drásticamente el rendimiento de las tierras de cultivo tradicionales y erosionando la productividad del suelo. Paralelamente, los conflictos internacionales y las restricciones en las rutas marítimas mundiales han demostrado la extrema fragilidad de importar millones de toneladas de insumos básicos para alimentar a la cabaña ganadera y acuícola europea.
En este panorama de incertidumbre, producir ingredientes para piensos y fertilizantes de gran eficacia dentro del propio territorio europeo ya no es solo una oportunidad de negocio, sino una exigencia estratégica para la soberanía de la cadena de suministro. La proteína de insecto producida por Tebrio requiere hasta un 90 % menos de tierra y consume una fracción mínima del agua que demandan las fuentes tradicionales de proteína vegetal o marina. Además, el fertilizante orgánico procedente de las larvas permite reducir la dependencia de abonados químicos sintéticos, mitigando el impacto ambiental y devolviendo materia orgánica viva a los campos de cultivo.
Con más de diez años de trayectoria a sus espaldas, la evolución de Tebrio demuestra cómo la biotecnología aplicada a los recursos naturales puede transformar vulnerabilidades en fortalezas estratégicas para la región y para el conjunto del continente. La combinación de una trayectoria consolidada, la visión de sus fundadores y la realidad operativa de :oFarm posicionan a la compañía salmantina en el núcleo de la transición ecológica europea, demostrando que la respuesta a los desafíos de sostenibilidad y soberanía bien puede encontrarse en una solución tan eficiente como innovadora.
Fuente: La Gaceta
28/10/2026
La piscicultura desempeña un papel fundamental en la acuicultura mundial al generar empleo, impulsar el crecimiento económico y mejorar la seguridad alimentaria. A medida que el sector se expande, los avances en la tecnología de los alimentos acuáticos y el uso de aditivos alimentarios se han convertido en elementos esenciales para mejorar el crecimiento, la salud y la eficiencia productiva de los peces. Los aditivos para alimentos, como vitaminas, minerales y aminoácidos, garantizan que las dietas satisfagan las necesidades nutricionales de los peces de piscifactoría, mientras que los promotores del crecimiento mejoran el rendimiento y la conversión alimenticia.
Los aditivos funcionales, entre los que se incluyen probióticos, prebióticos, fitobióticos y compuestos a base de algas, fortalecen el sistema inmunitario, aumentan la resistencia a las enfermedades y mejoran las tasas de supervivencia. Algunos aditivos también reducen el estrés y mejoran el bienestar general, lo que contribuye a lograr sistemas de producción más estables.
Las enzimas ayudan a mejorar la digestión y la absorción de nutrientes, reduciendo el desperdicio de alimento y aumentando la eficiencia. Del mismo modo, las microalgas son alternativas prometedoras a la harina y el aceite de pescado tradicionales, ya que aportan ácidos grasos esenciales, proteínas y compuestos bioactivos que favorecen el crecimiento, la inmunidad y la calidad del producto.
Probióticos, prebióticos y fitobióticos fortalecen la microbiota intestinal en peces de cultivo. Estos aditivos estimulan la respuesta inmunitaria, aumentan la resistencia contra patógenos y reducen el estrés fisiológico, estabilizando los sistemas de producción intensiva.
Los compuestos de origen vegetal, como los aceites esenciales y los extractos de hierbas, se utilizan cada vez más como alternativas naturales a los productos químicos sintéticos. Estos compuestos mejoran el crecimiento, la respuesta inmunitaria y la resistencia a las enfermedades, al tiempo que promueven un entorno de producción más saludable.
Los probióticos y prebióticos mejoran aún más la salud intestinal y el equilibrio de la microbiota, lo que conduce a mejor aprovechamiento de los nutrientes y mayor resistencia frente a los patógenos. Su uso ha demostrado efectos positivos en la supervivencia, la salud intestinal y las respuestas inmunitarias en diversas especies de peces.
En general, el desarrollo de alimentos funcionales y sostenibles es crucial para el futuro de la acuicultura. Este artículo se centra en el análisis de la sustitución de ingredientes convencionales por alternativas naturales y respetuosas con el medio ambiente, que permiten mejorar la eficiencia y, al mismo tiempo, reducir el impacto ecológico. Estas innovaciones son especialmente importantes en regiones en rápido crecimiento, como Brasil, pero son aplicables a los sistemas de acuicultura de todo el mundo.
Papel fundamental de los alimentos en la piscicultura
Los aditivos para alimentos son componentes esenciales en la acuicultura, usados para mejorar la calidad de los alimentos, potenciar la salud de los peces y optimizar el rendimiento de la producción (Figura 1). Estos aditivos se clasifican según sus funciones y mecanismos de acción, y desempeñan un papel clave en la piscicultura sostenible y eficiente.
Mejora de la digestibilidad y la absorción de nutrientes
Los aditivos alimentarios, como las enzimas digestivas, mejoran significativamente el uso de los nutrientes al descomponer compuestos complejos como proteínas, lípidos e hidratos de carbono. Las enzimas, entre las que se incluyen las proteasas, las lipasas y las enzimas que descomponen los hidratos de carbono, mejoran la digestión y compensan la limitada producción de enzimas endógenas, especialmente en los alevines. Esto conduce a mayor eficiencia alimentaria, mejor rendimiento de crecimiento y reducción de los residuos.
Por ejemplo, la suplementación enzimática en especies como el pirarucú mejora el crecimiento y la digestibilidad de los nutrientes, mientras que la fitasa mejora el uso de los ingredientes de origen vegetal. Del mismo modo, se ha demostrado que los hidrolizados de proteínas procedentes de hígado de aves de corral y sardinas mejoran la eficiencia nutricional y la productividad en diversas especies de peces. En general, la mejora de la digestibilidad se traduce en crecimiento optimizado, menores costos de alimentación y menor impacto medioambiental, lo que contribuye a lograr sistemas acuícolas más sostenibles.
Mayor inmunidad y salud
Los aditivos funcionales para alimentos son fundamentales en la mejora de la inmunidad y la salud general de los peces. Los probióticos, como las especies de Lactobacillus y Bacillus, mejoran el equilibrio de la microbiota intestinal, la absorción de nutrientes y la resistencia a las enfermedades al inhibir los microorganismos patógenos y estimular las respuestas inmunitarias. Los prebióticos favorecen aún más las bacterias beneficiosas, creando un entorno intestinal favorable.
Los inmunomoduladores, entre los que se incluyen los ácidos grasos esenciales (EPA, DHA y ARA), los nucleótidos y los extractos vegetales, regulan la actividad de las células inmunitarias y mejoran la resistencia a las infecciones. Los ácidos orgánicos contribuyen al control de patógenos y a una mejor digestión, mientras que los antioxidantes, como las vitaminas A, D y E, junto con minerales como el zinc y el selenio, reducen el estrés oxidativo y refuerzan la función inmunitaria.
Macroalgas como Ulva, Gracilaria y Sargassum aportan propiedades inmunoestimulantes, antioxidantes y carotenoides naturales. Su inclusión controlada en dietas acuícolas optimiza la conversión alimenticia, fortalece las defensas y mejora la calidad del filete.
Los péptidos bioactivos también potencian las respuestas inmunitarias al activar las células inmunitarias y ejercer efectos antimicrobianos. Además, la mejora de la digestión mediante la suplementación enzimática favorece indirectamente la salud inmunitaria al reducir el estrés fisiológico.
En resumen, los aditivos alimentarios son fundamentales para la acuicultura moderna, ya que mejoran tanto la eficiencia nutricional como la salud de los peces. Al mejorar la digestión, reforzar la inmunidad y reducir el impacto medioambiental, contribuyen a sistemas de piscicultura más productivos, resilientes y sostenibles.
Enfoques nutricionales en la piscicultura marina brasileña
Las estrategias nutricionales en la acuicultura marina brasileña han evolucionado para mejorar el crecimiento, la salud y la sostenibilidad de los peces, especialmente en el caso de especies de gran importancia económica como el salmonete, el róbalo y la sardina. Las investigaciones muestran que no todos los aditivos dietéticos son beneficiosos.
Por ejemplo, la goma guar y la pectina cítrica, en niveles de inclusión más elevados, afectaron de manera negativa el rendimiento del crecimiento, la composición nutricional y la ingesta de alimento en los juveniles de salmonete, al tiempo que alteraban el metabolismo hepático sin mejorar las comunidades microbianas. Por el contrario, la suplementación con citral mejoró el crecimiento, la actividad de las enzimas digestivas, las respuestas antioxidantes y la supervivencia en el salmonete y la sardina, aunque no se recomendó para el róbalo común.
Los probióticos, como el Bacillus subtilis, demostraron efectos inmunoestimulantes en el róbalo, aunque sin mejoras significativas en el crecimiento. Las sales orgánicas, en particular el acetato de sodio, mejoraron el rendimiento del crecimiento y redujeron la carga bacteriana en el róbalo gordo, lo que pone de relieve su potencial como aditivos funcionales.
Del mismo modo, la suplementación con ácido ascórbico mejoró parámetros reproductivos como la calidad del esperma, incluso cuando el crecimiento no se vio afectado. Las enzimas exógenas también se mostraron prometedoras al mitigar los problemas intestinales inducidos por la harina de soya y mejorar el uso de nutrientes.
La producción de peces marinos ornamentales plantea retos adicionales debido a la dependencia de la captura silvestre, lo que suscita preocupaciones de sostenibilidad, como la sobrepesca y el daño al hábitat, así como requisitos dietéticos especializados. Las dietas experimentales y los aditivos desempeñan un papel clave a la hora de abordar estas cuestiones.
El futuro de la piscicultura brasileña pasa por la incorporación de ingredientes sostenibles, como las microalgas, para sustituir la harina de pescado tradicional. Las inversiones en dietas específicas para especies autóctonas y en protocolos de alimentación estandarizados son cruciales para la competitividad global a largo plazo y la responsabilidad ecológica del sector.
Se ha demostrado que las hormonas tiroideas aceleran la metamorfosis, mejoran la supervivencia y potencian el desarrollo en especies como el pez payaso y el gobio barbero, aunque las dosis excesivas pueden provocar deformidades.
Los probióticos y los alimentos vivos enriquecidos mejoraron el crecimiento y la supervivencia de los caballitos de mar, especialmente cuando se combinaron con microalgas o copépodos. Los carotenoides, como la astaxantina, mejoraron significativamente la pigmentación y la función inmunitaria, y las fuentes naturales resultaron más eficaces que las sintéticas.
Las enzimas exógenas, como la pancreatina, mejoraron la digestión, el desarrollo intestinal y el rendimiento del crecimiento tanto en los caballitos de mar como en las larvas de pez payaso. Los ácidos orgánicos contribuyeron a una mejor morfología intestinal y a una mayor absorción de nutrientes, aunque sus efectos a largo plazo requieren más estudios.
Las microalgas se revelaron como un componente nutricional fundamental, ya que mejoraron la supervivencia, el crecimiento y la composición de ácidos grasos en las larvas, al tiempo que sirvieron como alternativa sostenible a los ingredientes alimentarios tradicionales. Además, los micronutrientes como el yodo resultaron esenciales para prevenir trastornos fisiológicos como el bocio en determinadas especies.
En general, los avances en las estrategias nutricionales, incluidos los aditivos funcionales y las fuentes alternativas de alimentación, son esenciales para mejorar la productividad y la sostenibilidad de la acuicultura, al tiempo que se reduce la dependencia de las poblaciones silvestres.
Avances recientes en la alimentación en la piscicultura brasileña
En los últimos años, las macroalgas han cobrado protagonismo como estrategia de alimentación funcional en la acuicultura debido a sus propiedades nutricionales, inmunoestimulantes, antivirales, antibacterianas y promotoras del crecimiento. Los estudios sobre especies como Ulva ohnoi, Sargassum filipendula, Undaria pinnatifida, Chaetomorpha clavata y Kappaphycus alvarezii han demostrado efectos positivos sobre el crecimiento y la inmunidad del camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei), lo que sugiere beneficios potenciales similares para los peces. Sin embargo, la investigación sobre el uso de macroalgas en la alimentación de los peces sigue siendo limitada en Brasil.
Costa y Miranda-Filho (2020) destacaron la importancia de las macroalgas marinas como fuentes de carotenoides, que influyen no solo en la coloración, sino también en el crecimiento, la reproducción y la salud general de las especies acuáticas. Los estudios experimentales con peces muestran resultados prometedores, aunque matizados.
Por ejemplo, Pontes et al. (2020) descubrieron que la inclusión de un 10% de harina de Ulva fasciata en las dietas de tilapias del Nilo (Oreochromis niloticus) juveniles no afectaba el tránsito gastrointestinal, lo que indica que se trata de un nivel de inclusión seguro. De manera similar, Costa et al. (2013) informaron de una mejora en la conversión alimenticia y el rendimiento en la tilapia cuando las dietas incluían 20 g/kg de Ascophyllum nodosum.
Por el contrario, Mendonca et al. (2019) observaron que, si bien la Gracilaria domingensis potenciaba las respuestas inmunitarias en los juveniles de salmonete (Mugil liza), el crecimiento se veía afectado negativamente con niveles de inclusión superiores al 10%. Se identificó un nivel de inclusión del 5% como óptimo, ya que mejoraba la competencia inmunitaria sin comprometer el crecimiento. Los peces alimentados con macroalgas también mostraron mayores niveles de anticuerpos relacionados con el sistema inmunitario.
Las macroalgas también influyen en los parámetros fisiológicos y bioquímicos. Cian et al. (2019) descubrieron que la Pyropia columbina mejoraba las respuestas antioxidantes en los alevines de pacú (Piaractus mesopotamicus), reduciendo los marcadores de estrés oxidativo sin afectar el crecimiento. Por su parte, la suplementación con Ulva fasciata en Seriola dorsalis no alteró el crecimiento, pero mejoró la calidad del filete al aumentar el contenido de DHA y reducir el de ácido linoleico, junto con cambios en los parámetros hematológicos a niveles de inclusión más elevados.
Además, las especies de Ulva pueden servir como fuentes naturales de triptófano y fenilalanina, lo que podría reducir el estrés en los sistemas de piscicultura (Calheiros et al., 2019). En general, las macroalgas muestran un gran potencial biotecnológico como aditivos alimentarios, ya que mejoran la salud, la inmunidad y la calidad del producto de los peces, aunque es necesario seguir investigando en Brasil.
Perspectivas para la nutrición y la alimentación en la piscicultura brasileña
Las perspectivas para la nutrición y la alimentación en la piscicultura brasileña parecen muy prometedoras. Con la expansión en curso de la industria brasileña de la piscicultura, se prevé un notable aumento de los esfuerzos de investigación y la introducción de nuevos productos en el mercado.
El sector está experimentando un rápido crecimiento, con inversiones en tecnologías de gestión de los recursos hídricos y en el desarrollo de dietas específicas para especies autóctonas, lo que contribuirá a garantizar su sostenibilidad.
Este panorama apunta a un futuro dinámico con importantes oportunidades de crecimiento para la piscicultura en Brasil. Entre los avances más destacados de la evolución brasileña en la búsqueda de alternativas sostenibles para la industria de los alimentos acuáticos se incluyen aditivos alimentarios como el citral, el complejo enriquecido con β-glucano, el aceite esencial de Ocimum basilicum, Bacillus spp y el ácido benzoico orgánico, el ácido propiónico, el hidrolato de Curcuma longa y Lactobacillus plantarum, la inulina, el aceite esencial de Lippia sidoides y Lactobacillus rhamnosus.
A pesar de los avances en la investigación brasileña descritos, es fundamental incorporarlos a la industria de los alimentos acuáticos para potenciar el crecimiento y la sostenibilidad del sector. Se necesitan ingredientes de calidad para formular las dietas de los peces, aunque puedan resultar costosos. La selección adecuada de los ingredientes y aditivos de los alimentos es vital para la salud y el crecimiento de los peces.
La nutrición de las especies autóctonas sigue siendo un reto en la industria. El apoyo gubernamental y las políticas públicas específicas para el sector de los alimentos para peces podrían impulsar el desarrollo y la innovación. Estos retos suponen obstáculos, pero también oportunidades de innovación y expansión en la industria brasileña de alimentos para peces.
Fuente: Panorama Acuícola
18/09/2026
'La industria acuícola necesita alimentos cada vez más eficientes, sostenibles y específicos para cada especie, incorporando nuevas materias primas sin afectar la nutrición, la estabilidad en el agua ni el desempeño productivo. También debe asegurar una calidad constante, mayor inocuidad y un mejor control de los costos', explica Jorge Guzmán, director de ventas de Bühler.
En este contexto, Nutrex Serie 7 combina extrusión de doble tornillo, automatización y un diseño orientado a la higiene para ofrecer una plataforma adaptable a distintas formulaciones, materias primas y requerimientos de producción.
Control de las propriedades del alimento
En aqua feed, las características físicas del producto son determinantes para responder a las necesidades de cada aplicación. La Nutrex Serie 7 está diseñada para trabajar con distintas formulaciones, especies y materias primas, incluidas fuentes alternativas de proteína. Su proceso de extrusión de doble eje favorece una cocción uniforme y un control preciso de propiedades como densidad, expansión, textura y flotabilidad.
El preacondicionador de dos etapas contribuye a este control al regular humedad, temperatura y tiempo de proceso para obtener una mezcla uniforme. Bühler señala que esta configuración favorece una extrusión más estable y eficiente y puede reducir hasta un 50% el esfuerzo mecánico del extrusor.
Esto permite abordar formulaciones diferenciadas sin perder de vista la estabilidad necesaria para producir de forma consistente.
Higiene y eficiencia en la planta
La higiene constituye otro aspecto relevante para las plantas de alimentos acuícolas. Nutrex Serie 7 fue desarrollada siguiendo las directrices de EHEDG y utiliza una construcción en acero inoxidable junto con sistemas de limpieza en húmedo. De acuerdo con Bühler, este diseño puede reducir hasta un 50% los tiempos de limpieza y contribuir a una mayor disponibilidad del equipo.
La limpieza puede realizarse directamente en el área de producción, sin desmontar ni trasladar el equipo. El sistema incorpora accesos para limpieza a alta presión, drenaje eficiente del agua y calentamiento integrado para facilitar el secado de las cámaras de producto.
A esto se suma el cortador ciclónico, cuyo diseño busca proporcionar cortes uniformes y un manejo higiénico del producto, reduciendo la acumulación de residuos, el desgaste y los tiempos de parada.
Automatización para una mayor visibilidad del proceso
La tecnología de control de Nutrex Serie 7 está orientada a facilitar el seguimiento de variables críticas y reducir la dependencia de intervenciones manuales.
'Desarrollamos un nuevo sistema de control para lograr una producción más inteligente, segura y estable', afirma Guzmán. La solución permite monitorear puntos críticos de control, integrar sistemas de terceros, proporcionar alertas tempranas y ofrecer información para apoyar la toma de decisiones durante la producción.
El sistema incorpora una HMI de 24 pulgadas apta para limpieza húmeda, visualización del proceso en tiempo real, KPI personalizables y acceso mediante navegador. También integra funciones de seguridad alimentaria y automatización desde la máquina hasta la planta.
Flexibilidad frente a nuevas formulaciones
La incorporación de nuevas materias primas y la necesidad de producir alimentos cada vez más específicos hacen que la capacidad de adaptación sea un factor importante para las plantas de aqua feed.
Nutrex Serie 7 permite trabajar con diferentes formulaciones, especies y materias primas, mientras que su plataforma ofrece configuraciones flexibles y personalizables. Esta arquitectura busca facilitar el desarrollo de nuevos productos y mantener un desempeño consistente ante diferentes requerimientos de producción.
'En términos comerciales, Nutrex 7 permite desarrollar alimentos acuícolas diferenciados y producirlos de manera consistente, segura y eficiente, ayudando a los fabricantes a responder con rapidez a las nuevas exigencias del mercado', señala Guzmán.
Conoce más sobre Nutrex Serie 7 y las soluciones de Bühler para la producción de aqua feed en https://www.buhlergroup.com/global/es/products/twin-screw_extrusionsystemnutrex7series.html?cid=Website__HN-aac-CAM.
Fuente: All Aquaculture
26/10/2026
Los sistemas acuícolas eficientes basados en ecosistemas integrados emergen como un enfoque estratégico, alineado con los principios de intensificación sostenible y economía circular. Estos sistemas buscan reorganizar los flujos de materia y energía dentro de la unidad de producción, transformando los residuos en insumos y promoviendo sinergias entre los diferentes componentes biológicos.
Modelos de sistemas acuícolas
Entre los modelos más prometedores se encuentran los sistemas acuícolas multiespecie y el policultivo, que se basan en la complementariedad ecológica entre los organismos. La Acuicultura Multitrófica Integrada (AMTI) representa uno de los ejemplos más sólidos de este enfoque. En este modelo, especies de diferentes niveles tróficos se cultivan de forma integrada, de modo que los desechos metabólicos de los organismos alimentados, como los peces, son asimilados por especies extractivas, como los moluscos filtradores y las macroalgas. Esta estructura favorece el reciclaje de nutrientes disueltos y particulados, reduciendo la carga de efluentes y mitigando los procesos de eutrofización en los ambientes acuáticos.
Además de los beneficios ambientales, la IMTA contribuye a la diversificación de la producción y a la resiliencia económica del sistema, ya que permite la producción de múltiples productos comerciales a partir de una misma unidad de producción. Sin embargo, su implementación requiere un profundo conocimiento de las interacciones ecológicas entre las especies involucradas, así como un ajuste preciso de las proporciones de biomasa y las tasas de asimilación de nutrientes, para garantizar el equilibrio funcional del sistema.
En ambientes continentales, el policultivo tradicional sigue siendo una estrategia ampliamente utilizada, en especial, en sistemas con menor intensidad tecnológica. En este modelo se cultivan diferentes especies de peces juntas según la ocupación de nichos ecológicos distintos, como la superficie, la columna de agua y el fondo. Esta segregación funcional reduce la competencia por los recursos y maximiza el uso de la productividad natural del estanque, incluyendo el fitoplancton, el zooplancton y la materia orgánica sedimentada. Como resultado, se observa un aumento en la eficiencia de la conversión de recursos naturales en biomasa, a menudo asociado con una reducción en los costos de alimentación.
Integración de la acuicultura
Otro aspecto relevante de la agricultura eficiente es la integración de la acuicultura con otros sistemas de producción y usos del agua. La acuaponía ejemplifica esta convergencia al combinar la producción de organismos acuáticos con el cultivo hidropónico de plantas en un sistema de recirculación. En este sistema, los compuestos nitrogenados excretados por los peces son transformados por bacterias nitrificantes en formas asimilables por las plantas, las cuales, a su vez, actúan como biofiltros, eliminando los nutrientes del agua antes de su recirculación. Esta dinámica reduce significativamente el consumo de agua y la generación de efluentes, al tiempo que aumenta la eficiencia general del sistema mediante la producción simultánea de proteína animal y biomasa vegetal.
De manera similar, los sistemas agroacuícolas integrados, como el cultivo intercalado de arroz y peces, demuestran cómo la sinergia entre diferentes actividades puede optimizar el uso de la tierra y el agua. En estos sistemas, los peces contribuyen al control biológico de plagas y al ciclo de nutrientes, mientras que el cultivo de plantas proporciona refugio y recursos adicionales, estableciendo una relación de beneficio mutuo. Estos modelos son particularmente relevantes en contextos de agricultura familiar y en regiones donde la disponibilidad de recursos es limitada.
Los Sistemas de recirculación acuícola (RAS, por sus siglas en inglés) representan un enfoque tecnológico avanzado dentro del concepto de eficiencia productiva. Basados en la recirculación continua del agua, estos sistemas utilizan procesos de filtración mecánica y biológica para mantener la calidad del agua en niveles adecuados, permitiendo la cría de organismos con altas densidades de siembra. El control riguroso de parámetros, como el oxígeno disuelto, la temperatura, el pH y los compuestos nitrogenados proporciona previsibilidad al sistema y reduce la dependencia de factores ambientales externos. A pesar de sus ventajas, los RAS requieren una elevada inversión inicial y un alto nivel de especialización técnica, lo que puede limitar su adopción en ciertas realidades productivas.
La optimización del uso del espacio, los nutrientes y la rentabilidad es un elemento central en todos estos sistemas. Las estrategias espaciales incluyen el uso de estructuras verticales, la compartimentación de las unidades de producción y la integración física entre los diferentes componentes biológicos. En cuanto a los nutrientes, la formulación de dietas altamente digestibles, combinada con el monitoreo de indicadores como el índice de conversión alimenticia (ICA), es fundamental para reducir las pérdidas y maximizar la retención de nutrientes en la biomasa producida. La incorporación de organismos extractivos, como algas y bivalvos, también desempeña un papel crucial en la recuperación de nutrientes disueltos, contribuyendo al cierre de los ciclos biogeoquímicos.
Impacto en la economía
Desde el punto de vista económico, la diversificación de especies y productos, el aumento de la producción y la valorización de los subproductos son estrategias importantes para incrementar la resiliencia financiera de las empresas acuícolas. Los productos secundarios, como la biomasa de algas con potencial para su uso en nutrición animal o biofertilizantes, pueden agregar valor al sistema y ampliar sus fuentes de ingresos. Paralelamente, el uso de tecnologías de monitoreo en tiempo real y automatización, incluyendo sensores para parámetros fisicoquímicos y sistemas de alimentación automatizados, contribuye a la toma de decisiones basada en datos y a la reducción de riesgos operativos.
Lagunas de conocimiento y perspectivas futuras
A pesar de los importantes avances en el desarrollo de sistemas integrados de acuicultura, varias lagunas científicas y limitaciones operativas aún restringen su consolidación a gran escala. Uno de los principales desafíos radica en la ausencia de métricas estandarizadas para evaluar la sostenibilidad y la eficiencia productiva. Si bien se han aplicado enfoques como el Análisis del Ciclo de Vida (ACV), persisten inconsistencias metodológicas relacionadas con la definición de unidades funcionales, la asignación de impactos entre coproductos y la medición de la circularidad en los sistemas acuícolas. Esta heterogeneidad dificulta las comparaciones sólidas entre diferentes modelos de producción y limita la toma de decisiones basada en evidencia.
Otro punto crítico se refiere a las compensaciones inherentes a los sistemas integrados. Si bien modelos como la acuicultura multitrófica integrada (AMTI) promueven el reciclaje de nutrientes y la reducción de efluentes, no siempre existe un equilibrio entre la producción de residuos y la capacidad de asimilación de las especies extractivas. Esto puede resultar en la acumulación de nutrientes o limitaciones en el rendimiento productivo de ciertos componentes del sistema. Además, la creciente complejidad operativa, junto con la necesidad de gestionar múltiples especies, puede afectar la viabilidad técnica y económica, especialmente en contextos comerciales.
La dimensión social de la sostenibilidad también permanece poco explorada. La adopción de sistemas integrados depende de factores, como la aceptación de los productores, la disponibilidad de mano de obra calificada, el acceso a la información y el apoyo institucional. Las barreras socioculturales, las limitaciones en la capacitación técnica y la ausencia de políticas públicas específicas pueden restringir la difusión de estas tecnologías, particularmente en regiones con menor infraestructura.
Desde un punto de vista biológico, existe una creciente necesidad de profundizar en la comprensión del papel de los microorganismos en los sistemas integrados. Los procesos microbianos, como la nitrificación, la desnitrificación y la formación de bioflóculos, son fundamentales para el ciclo de nutrientes y la estabilidad del sistema. Sin embargo, la integración de estos procesos en los modelos de producción aún es limitada. En este contexto, los enfoques basados en las ciencias ómicas representan una frontera prometedora, ya que permiten la caracterización de las comunidades microbianas y sus funciones metabólicas, con potencial aplicación en la optimización del rendimiento y la salud de los organismos cultivados.
La digitalización de la acuicultura, a menudo denominada Acuicultura 4.0, presenta tanto retos como oportunidades. Las tecnologías, como los sensores en tiempo real, la inteligencia artificial y el modelado predictivo pueden aumentar la eficiencia operativa y reducir los riesgos. Sin embargo, su implementación aún se ve limitada por la falta de estandarización de datos, la integración entre plataformas y los costes de adopción. El desarrollo de sistemas digitales accesibles y adaptables será fundamental para ampliar el uso de estas herramientas.
La escalabilidad de los sistemas integrados constituye otro reto fundamental. Si bien muchos modelos muestran resultados prometedores a escala experimental o piloto, su aplicación a escala comercial aún es restringida. Los costes de despliegue, la complejidad logística y la necesidad de ajustes específicos para diferentes condiciones ambientales y productivas dificultan la transición a sistemas industriales. Se necesitan estudios a largo plazo y análisis económicos detallados para evaluar la viabilidad de estos modelos en diferentes contextos.
Finalmente, la relación entre los sistemas integrados de acuicultura y el cambio climático representa un área de investigación emergente. Si bien estos sistemas muestran potencial para aumentar la resiliencia productiva y reducir los impactos ambientales, los estudios que cuantifican su contribución efectiva a la mitigación de emisiones y la adaptación a escenarios climáticos adversos aún son escasos.
Conclusión
En resumen, los sistemas de acuicultura eficientes basados en ecosistemas integrados representan un cambio de paradigma en la acuicultura, sustituyendo los modelos lineales por enfoques circulares y regenerativos. Al integrar principios ecológicos con innovación tecnológica, estos sistemas ofrecen una vía prometedora para aumentar la productividad, optimizar el uso de recursos y reducir el impacto ambiental, contribuyendo así a la sostenibilidad a largo plazo del sector acuícola.
Sin embargo, la consolidación de estos sistemas aún depende de la superación de importantes desafíos. La ausencia de métricas estandarizadas para la evaluación del desempeño, las limitaciones asociadas a la escalabilidad, las compensaciones ecológicas y productivas, y las barreras socioeconómicas para su adopción demuestran que los beneficios de los sistemas integrados no son universales ni automáticamente transferibles a todos los contextos de producción. Además, el conocimiento aún limitado de los procesos microbianos y las interacciones multitróficas, así como la necesidad de una integración efectiva de las tecnologías digitales, refuerzan la complejidad de estos sistemas.
Ante este panorama, la investigación futura debería adoptar enfoques interdisciplinarios, integrando ecología, microbiología, ingeniería, economía y ciencia de datos, para avanzar en la comprensión de los mecanismos que sustentan la eficiencia y la resiliencia de estos sistemas. La consolidación de la acuicultura integrada dependerá no solo de las innovaciones tecnológicas, sino también del desarrollo de marcos analíticos sólidos, la estandarización de indicadores, políticas de incentivos y estrategias eficaces de transferencia de conocimientos. Estos elementos serán fundamentales para posibilitar su adopción a gran escala y garantizar que los sistemas acuícolas del futuro no solo sean más productivos, sino también ambientalmente sostenibles, económicamente viables y socialmente inclusivos.
Por Vanessa R. Olszewski y Ananda P. Félix
Fuente: All Aquaculture Magazine
Referencias
Ranjan D, Singh S, Singh A, Misra VK, Singh CP and Kumar D (2026) Recent advancements in sustainable aquaculture: innovative techniques and future prospects. Front. Aquac. 5:1770106. doi: 10.3389/faquc.2026.1770106
Mihailov, S., 2025. Integrated multi-trophic aquaculture in freshwater systems: sustainability and efficiency perspectives. Scientific Papers Series D: Animal Science.
Goda, A. M. A., Mohammady, E. Y., Aboseif, A. M., Aboushabana, N. M., Helal, A. M., Abdelaty, B. S., Ashour, M., & El-Haroun, E. (2025). Comparative socioeconomic, environmental and technical analysis of conventional versus smart sustainable integrated multi-trophic aquaponics systems. Scientific reports, 15(1), 39414. https://doi.org/10.1038/s41598-025-23039-2
Li, C.; Ge, Z.; Dai, L.; Chen, Y. Integrated Application of Biofloc Technology in Aquaculture: A Review. Water 2025, 17, 2107. https://doi.org/10.3390/w17142107
Soaudy, M.R., Ghonimy, A., 2025. Microbial activities integration among aquaculture systems for better sustainability: a review. Annals of Animal Science.
Halim, M.A., et al., 2025. Systematic analysis of recirculating aquaculture systems (RAS) and biofloc technology (BFT) for sustainable production. Aquacultural Engineering.
Tucciarone I, Secci G, Contiero B, Parisi G. Sustainable aquaculture over the last 30 years: An analysis of the scientific literature by the Text Mining approach. Rev Aquac. 2024; 16(4): 2064-2076. doi:10.1111/raq.12950
Ingaran, Jelie & Castillo, Claire & Almerol, Carolyn & Botangen, Khavee. (2026). Smart Aquaponics: A Review of IoT and Image Processing for Fish Growth Monitoring. The Philippine Journal of Fisheries. 33. 1. 10.31398/tpjf/33.1.2025-0009.
19/10/2026
Dos biofiltros capaces de mantener parámetros adecuados de nitrificación en un sistema de recirculación podrían generar entornos microbiológicos diferentes, dependiendo de las comunidades bacterianas que alberguen.
Este hallazgo amplía la función que tradicionalmente se atribuye al biofiltro, más allá de la transformación del amonio y el nitrito, al actuar también como reservorio y fuente de dispersión de microorganismos hacia el agua de cultivo.
Así se desprende de un estudio publicado en la revista Aquaculture, en el que los investigadores demostraron experimentalmente que las comunidades bacterianas presentes en los biofiltros contribuyen a configurar la microbiota del agua en la que se crían los peces.
Los investigadores realizaron tres experimentos independientes con alevines de salmón Atlántico (Salmo salar) en sistemas RAS experimentales. Para ello, utilizaron biofiltros procedentes de dos instalaciones comerciales noruegas geográficamente separadas, que presentaban comunidades bacterianas diferentes. Al intercambiar los biofiltros entre sistemas, observaron que la composición bacteriana del agua tendía a parecerse más a la del nuevo biofiltro, lo que aporta evidencia de su influencia sobre el entorno microbiológico del cultivo.
Aunque los biofiltros se gestionan principalmente por su capacidad para mantener la calidad química del agua, el estudio plantea la conveniencia de considerar también su papel en la configuración de las comunidades microbianas del sistema. Esto abre una pregunta para futuras investigaciones: ¿hasta qué punto la composición bacteriana de los biofiltros debería incorporarse a los protocolos de manejo de las instalaciones RAS? Por ahora, el trabajo no demuestra que estas diferencias microbiológicas se traduzcan en mejoras de salud, crecimiento o supervivencia de los peces.
Fuente: misPeces
Referencia científica: Biofilm communities in biofilters are structuring the rearing water microbiota in recirculating aquaculture systems (RAS) through dispersal of bacteria. Aquaculture (2026), vol. 625. DOI: 10.1016/j.aquaculture.2026.744285.
28/09/2026
La acuicultura necesita cambiar
En 2024, la acuicultura alcanzó un hito al superar por primera vez los 103 millones de toneladas de animales acuáticos producidos, desplazando a la pesca de captura como la principal fuente de alimentos acuáticos destinados al consumo humano. Con ello, se consolida como el sector de producción animal de mayor crecimiento del mundo y refuerza su papel estratégico en la seguridad alimentaria mundial.
El aumento de la demanda de proteína acuática de alto valor biológico plantea un nuevo desafío: incrementar la producción de forma ambiental, social y económicamente sostenible, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030 y la iniciativa Transformación Azul de la FAO. Alcanzar estos objetivos exige un cambio de paradigma en el diseño y la gestión de los sistemas acuícolas.
¿Y si el mayor potencial de valor de un sistema acuícola no estuviera únicamente en los organismos cultivados, sino también en el agua, los nutrientes, la biomasa y los subproductos generados durante la producción? Esa es la transformación que comienza a redefinir la acuicultura en distintas regiones del mundo.
Durante décadas, la eficiencia acuícola se midió principalmente mediante el aumento de la productividad. Sin embargo, la intensificación de los sistemas también incrementó el consumo de agua y energía, la generación de efluentes y las pérdidas de nutrientes. En estanques de cultivo, por ejemplo, se estima que solo entre el 25 y el 30 % del nitrógeno suministrado mediante el alimento se convierte en biomasa. Esto evidencia el potencial de aprovechar estos recursos con mayor eficiencia.
En este contexto, producir más sigue siendo importante, pero producir mejor se ha convertido en una necesidad. La eficiencia productiva debe avanzar de la mano de la sostenibilidad y la resiliencia. El agua, los nutrientes y la biomasa dejan de considerarse residuos para convertirse en recursos capaces de generar valor, reducir desperdicios y aumentar la eficiencia de la producción.
De la economía circular a la bioeconomía azul
Durante décadas, la acuicultura se desarrolló siguiendo un modelo de economía lineal basado en una lógica sencilla: extraer recursos, producir alimentos y desechar los residuos generados. Aunque este modelo impulsó el crecimiento del sector, también incrementó el consumo de agua, energía y materias primas, así como la generación de efluentes y las pérdidas de nutrientes al medio ambiente.
Como respuesta a estos desafíos surgió la economía circular, que busca reducir los desperdicios mediante la reutilización, el reciclaje y la recuperación de recursos. En acuicultura, este enfoque mejora el aprovechamiento del agua, los nutrientes y los subproductos del cultivo y del procesamiento.
La bioeconomía azul representa el siguiente paso en esta evolución. Más que en reutilizar residuos, se basa en integrar organismos, procesos y tecnologías para que el agua, los nutrientes y la biomasa circulen entre diferentes actividades productivas, generando alimentos, energía, fertilizantes, ingredientes de alto valor y servicios ecosistémicos. El término "azul" destaca el papel estratégico de los ecosistemas acuáticos como fuente de recursos renovables para una economía más eficiente y sostenible. El objetivo ya no es solo reducir los impactos ambientales, sino también generar valor económico, ambiental y social mediante el uso integrado de estos recursos.
Esta evolución puede resumirse en tres etapas: Economía lineal → Economía circular → Bioeconomía azul (Figura 1).
Figura 1. Evolución conceptual de la economía lineal hacia la economía circular y la bioeconomía azul aplicada a la acuicultura.
Pero ¿cómo convertir este concepto en realidad? La respuesta reside en los sistemas integrados, que son capaces de conectar distintos organismos y procesos productivos para que los residuos generados por una actividad se conviertan en recursos para otra.
IMTA: la bioeconomía azul aplicada a la acuicultura
Si la bioeconomía azul propone integrar recursos biológicos para generar mayor valor, la Acuicultura Multitrófica Integrada (Integrated Multi-Trophic Aquaculture, IMTA) constituye una de sus aplicaciones más representativas. En este modelo, organismos de distintos niveles tróficos comparten el sistema productivo y los subproductos de una especie se convierten en recursos para otra. En lugar de considerar los nutrientes y la materia orgánica como residuos, la IMTA transforma estos flujos en nuevos recursos, lo que incrementa la eficiencia en el uso de los insumos y reduce los impactos ambientales.
Este concepto puede aplicarse a diferentes escalas, ambientes y combinaciones de especies. La integración entre la tilapia del Nilo y los camarones de agua dulce (Figura 2) constituye un ejemplo de la aplicación de los principios de la IMTA en sistemas continentales. En este modelo, la tilapia actúa como especie alimentada, mientras que los camarones aprovechan parte del alimento no consumido y de la materia orgánica generada durante el cultivo. Esta interacción mejora el aprovechamiento de los recursos, diversifica la producción y aumenta la eficiencia del sistema.
En su concepción clásica, la IMTA combina especies alimentadas, como peces o camarones, con organismos extractivos, como moluscos filtradores y macroalgas, capaces de aprovechar las partículas orgánicas y los nutrientes disueltos remanentes del cultivo. Esta circulación de nutrientes y energía reduce la carga de nitrógeno y fósforo liberada al medio, incrementa la eficiencia en el aprovechamiento de los insumos y genera biomasa de valor comercial. Más que reducir los impactos ambientales, la IMTA convierte los residuos en oportunidades, favoreciendo la circularidad de los recursos dentro del propio sistema productivo.
Figura 2. Tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) y camarón de agua dulce (Macrobrachium rosenbergii), especies representativas de sistemas integrados de producción acuícola, ilustran la aplicación de los principios de la IMTA en sistemas continentales.
Los principios de la IMTA también sustentan otros modelos integrados, como la acuaponía, la integración acuicultura-agricultura, la tecnología Biofloc (BFT) y el aprovechamiento de microalgas, residuos orgánicos e insectos para producir biomasa, bioenergía e ingredientes para la alimentación animal. Aunque emplean diferentes estrategias de producción, estos sistemas comparten un principio común: cerrar los ciclos del agua, los nutrientes y la biomasa, reduciendo los desperdicios y mejorando la eficiencia, la sostenibilidad y la resiliencia de la acuicultura. Sus beneficios van más allá del incremento de la productividad y abarcan dimensiones económicas, ambientales, sociales y productivas (Tabla 1).
En conjunto, estos beneficios demuestran que los sistemas integrados no solo incrementan la eficiencia productiva, sino que también fortalecen la sostenibilidad y la resiliencia de los sistemas acuícolas, consolidando la bioeconomía azul como un modelo estratégico para el desarrollo sostenible de la acuicultura.
De la integración biológica a la integración digital
La integración de diferentes especies y procesos productivos incrementa la eficiencia de los sistemas acuícolas, pero también la vuelve más compleja de gestionar. La transformación digital es hoy un componente esencial de la bioeconomía azul.
Los sensores conectados al internet de las cosas (IoT), junto con la inteligencia artificial (IA) y el análisis de datos, permiten supervisar en tiempo real la temperatura, el oxígeno disuelto, el pH y la calidad del agua. Así, es posible identificar patrones, anticipar riesgos y optimizar las estrategias de manejo. Además de reducir desperdicios y mejorar la eficiencia productiva, estas tecnologías fortalecen la trazabilidad, respaldan los programas de certificación y contribuyen al seguimiento del bienestar animal.
Aunque muchas de ellas aún se encuentran en fase de expansión, su creciente accesibilidad favorecerá la adopción de sistemas integrados, lo que impulsará una acuicultura más eficiente, sostenible y resiliente. En la bioeconomía azul, la integración de organismos debe ir acompañada de la integración de datos, lo que permite que los sistemas cada vez más complejos sean también más eficientes, predictivos y sostenibles.
El futuro ya ha comenzado
La expansión de la bioeconomía azul aún depende de inversiones en infraestructura, capacitación, investigación aplicada y marcos regulatorios capaces de acompañar la rápida evolución de las tecnologías de producción. Las soluciones también deberán adaptarse a diferentes especies, ambientes y realidades productivas. Al mismo tiempo, los desafíos globales, como el cambio climático, el aumento de la demanda de alimentos acuáticos y la necesidad de utilizar el agua, la energía y los nutrientes de manera más eficiente están impulsando la adopción de nuevos modelos de producción.
En este contexto, la Acuicultura Multitrófica Integrada (IMTA) y otros sistemas basados en los principios de la bioeconomía azul demuestran que es posible producir más aprovechando mejor los recursos disponibles. Más que una tendencia, estas estrategias integran organismos, tecnologías y cadenas productivas para generar alimentos, biomasa, energía y servicios ecosistémicos.
El avance de la innovación, la investigación y las políticas públicas ampliará el papel de estos sistemas en el desarrollo de una acuicultura más productiva, sostenible y resiliente. En definitiva, el futuro de la acuicultura no consiste únicamente en producir más, sino en integrar de forma inteligente el agua, los nutrientes, los organismos y la tecnología para generar mayor valor mediante un uso más eficiente de los recursos. Ese es, precisamente, el principio que define la bioeconomía azul.
Por Lilian Dena dos Santos y Eduardo Luis Cupertino Ballester
Fuente: All Aquaculture Magazine
Por
24/08/2026
Investigadores han desarrollado un sistema de gestión energética que podría ayudar a los sistemas de acuicultura de recirculación (RAS, por sus siglas en inglés) a reducir el consumo de electricidad y las emisiones de carbono, al tiempo que mantienen las condiciones del agua necesarias para la salud de los peces.
El estudio, publicado en Sustainable Energy Technologies and Assessments, combina energía renovable, almacenamiento en baterías y electricidad de la red con un modelo específico para cada especie que estima los niveles de oxígeno disuelto. El sistema ajusta el funcionamiento del aireador según las necesidades de los peces y la energía disponible, en lugar de depender de un funcionamiento continuo o de horarios fijos.
Utilizando datos experimentales del mero de Malabar, los investigadores desarrollaron un modelo de oxígeno disuelto que tiene en cuenta el tamaño y la alimentación de los peces. Posteriormente, integraron el modelo en un sistema de gestión energética que coordina la aireación con la generación solar y eólica in situ, el almacenamiento en baterías y la energía de la red eléctrica.
En simulaciones realizadas durante un año, el sistema redujo el consumo de electricidad en un 17,8 % y las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la electricidad en un 31,9 % en comparación con la aireación continua. Las simulaciones también demostraron que el oxígeno disuelto se mantuvo por encima del margen de seguridad establecido, mientras que el control optimizado del aireador ayudó a mantener niveles seguros de oxígeno durante los cortes de energía simulados.
'Nuestros resultados demuestran que los aireadores en las instalaciones acuícolas no deben considerarse simplemente como cargas eléctricas fijas', afirmó Akito Nakadomari, profesor adjunto de la Universidad de Saitama y autor principal del estudio. 'Desde la perspectiva de los sistemas de energía, la clave reside en comprender cómo el proceso que subyace a la demanda eléctrica determina cuándo y cómo se puede operar el equipo. Al incorporar la dinámica de estos procesos y los requisitos operativos a la gestión energética, podemos identificar y aprovechar una flexibilidad que permanece oculta. En este estudio, el oxígeno disuelto proporcionó el vínculo entre el funcionamiento del aireador y las condiciones seguras para la cría de peces, lo que permitió coordinar la aireación con la generación de energía renovable, el almacenamiento en baterías y la red eléctrica'.
Los investigadores afirmaron que los hallazgos sugieren que la flexibilidad en las operaciones de los sistemas de recirculación acuícola (RAS) se puede mejorar no solo añadiendo equipos como baterías, sino también comprendiendo mejor los procesos biológicos que impulsan la demanda de energía.
'La flexibilidad del sistema se puede mejorar no solo añadiendo baterías u otros componentes, sino también comprendiendo los procesos que determinan la demanda de electricidad', afirmó Nakadomari. 'Este estudio utilizó oxígeno disuelto para demostrar el concepto, pero el funcionamiento de los sistemas de recirculación acuícola (RAS) se rige por múltiples estados de proceso y requisitos operativos que interactúan entre sí. Al incorporar estas interacciones a la gestión energética, buscamos identificar una mayor flexibilidad sin comprometer la seguridad y la fiabilidad de la producción. Este mismo principio podría extenderse a otras instalaciones esenciales regidas por requisitos de seguridad, calidad o servicio'.
Los investigadores indicaron que en futuros trabajos se evaluará el marco en instalaciones de recirculación acuícola (RAS) de mayor tamaño, con especies acuícolas adicionales y en diferentes condiciones de operación. Asimismo, planean incorporar factores adicionales de calidad del agua y requisitos biológicos para ofrecer un enfoque más integral para la gestión del consumo energético en la acuicultura terrestre.
Fuente: Global Seafood
29/10/2026
La detección temprana del virus de la tilapia (TiLV) resulta fundamental para reducir el riesgo de propagación de la enfermedad en las explotaciones acuícolas. Sin embargo, los métodos moleculares utilizados habitualmente para confirmar la infección requieren equipamiento especializado, personal cualificado y, en muchos casos, el envío de muestras a laboratorios externos.
Disponer de una prueba rápida que pueda utilizarse directamente en las instalaciones permitiría agilizar la identificación de peces infectados y la adopción de medidas de bioseguridad, sin depender inicialmente de los tiempos de respuesta de un laboratorio.
Con el objetivo de acercar el diagnóstico al lugar de producción, un equipo de investigadores tailandeses ha desarrollado una prueba inmunocromatográfica de flujo lateral (LFIA), similar en su funcionamiento a otros test rápidos de diagnóstico.
El dispositivo utiliza dos anticuerpos monoclonales que reconocen una proteína estructural del segmento 8 del TiLV. Según describen los autores en un estudio publicado en Aquaculture, el procedimiento consiste en preparar una muestra de tejido branquial y depositarla sobre una tira reactiva que ofrece una lectura visual aproximadamente 15 minutos después de aplicar la muestra.
Para comprobar su funcionamiento, los investigadores analizaron 61 muestras procedentes de tilapias de explotaciones comerciales y compararon los resultados con los obtenidos mediante RT-PCR semianidada, una técnica molecular utilizada como referencia.
Esta última identificó 48 muestras positivas y 13 negativas. La prueba rápida coincidió con el diagnóstico molecular en 60 de los 61 casos, al detectar correctamente 47 positivos y los 13 negativos. Con estos resultados, alcanzó una sensibilidad diagnóstica relativa del 97,92%, una especificidad del 100% y una exactitud global del 98,36% en el conjunto de muestras evaluado.
A esta concordancia se suman otras características que podrían facilitar su utilización fuera del laboratorio. Los investigadores no observaron reacciones cruzadas con los patógenos bacterianos y víricos incluidos en las pruebas de especificidad y evaluaron la estabilidad de las tiras mediante ensayos de envejecimiento acelerado.
Los resultados sugieren que podrían conservar su capacidad diagnóstica durante aproximadamente dos años a temperatura ambiente, una ventaja potencial para su distribución y almacenamiento en zonas productoras con acceso limitado a servicios especializados. No obstante, esta estimación deberá confirmarse mediante estudios de conservación en condiciones reales.
Pese a estos resultados, la prueba todavía presenta limitaciones para detectar infecciones con concentraciones reducidas de virus.
Un resultado negativo no permite descartar completamente la infección cuando la cantidad de antígeno se encuentra por debajo del límite de detección del dispositivo.
Por ello, los autores consideran necesario mejorar su sensibilidad frente a infecciones tempranas o subclínicas y ampliar la validación con un mayor número de muestras.
La exactitud obtenida debe interpretarse, además, en el contexto del conjunto analizado y no como una garantía de rendimiento idéntico en cualquier explotación.
Para los productores de tilapia, el principal interés de esta tecnología reside en disponer de una primera respuesta diagnóstica allí donde deben tomarse las decisiones sanitarias.
Su eventual incorporación a los protocolos de vigilancia podría facilitar la identificación de lotes sospechosos y la aplicación temprana de medidas de contención, manteniendo los análisis moleculares como herramienta de confirmación cuando resulte necesario.
El siguiente paso será comprobar su funcionamiento en diferentes condiciones de producción y determinar si realmente permite reducir los tiempos y costes del diagnóstico.
Aunque todavía no se ha demostrado que su utilización disminuya la mortalidad o las pérdidas económicas, el estudio representa un avance hacia herramientas de detección más accesibles para la acuicultura.
Fuente: misPeces
Referencia científica: Ponpukdee, N., Wangman, P., Chaivisuthangkura, P. & Longyant, S. (2026). Development and evaluation of a highly specific lateral flow immunoassay (LFIA) strip for the rapid detection of Tilapia lake virus in fish samples. Aquaculture, 625, 744330. DOI: 10.1016/j.aquaculture.2026.744330
21/10/2026
El día inicia temprano en las Islas Feroe. La embarcación de tratamiento permanece atracada junto a la jaula marina, con las bombas operativas y el circuito térmico calibrado para el despiojado. A simple vista, el lote responde a los estándares productivos: biometría adecuada, buena condición corporal y un consumo sostenido de alimento en las últimas semanas. Nada anticipa contingencias sanitarias.
Sin embargo, al concluir la jornada, el recuento de mortalidad no coincide con lo esperado. Ejemplares que horas antes nadaban con aparente vigor yacen en el fondo de las redes, sin lesiones externas ni signos patológicos visibles. El registro productivo consignará, como tantas otras veces, una «mortalidad asociada al manejo»: una etiqueta descriptiva del procedimiento, pero insuficiente para explicar la causa fisiológica de fondo.
Una investigación publicada en la revista Aquaculture sugiere que parte de la respuesta yace en una estructura anatómica habitualmente omitida en los monitoreos de rutina: la microarteria coronaria que irriga el miocardio del salmón. El estudio vincula directamente este fenómeno con la variable de mayor prioridad en la industria: la velocidad de crecimiento. Los resultados revelan que los salmones que crecen a un ritmo acelerado —tanto en la piscifactoría como en el mar— desarrollan un mayor deterioro coronario, lo que comprometería su resistencia ante el estrés operativo. Para un sector habituado a medir la eficiencia en ganancia diaria de peso y ciclos más cortos, este hallazgo plantea un debate productivo impostergable.
¿Por qué la salud coronaria del salmón es crítica en la jaula marina?
A diferencia de muchas especies acuáticas, los salmónidos poseen arterias coronarias dedicadas a irrigar con sangre oxigenada su propio miocardio. Su condición biológica de «atletas marinos» —adaptados a migraciones de miles de kilómetros— exige un sistema cardiovascular de alta resistencia, preparado para mantener un bombeo vigoroso frente a demandas metabólicas extremas.
En el entorno de cultivo intensivo, el corazón del salmón se enfrenta a exigencias operativas severas: densidades elevadas de confinamiento, clasificación, transporte, bombeo y, de manera crítica, tratamientos contra el piojo de mar. Cada procedimiento dispara la frecuencia cardíaca y el consumo de oxígeno. Si la arteria coronaria presenta estrechamiento, el tejido muscular sufre hipoxia aguda en el momento de mayor requerimiento. El efecto equivale a operar una bomba de alta presión conectada a una manguera colapsada: tolera el régimen estándar, pero colapsa ante la máxima exigencia.
Esta condición patológica se define como arteriosclerosis coronaria: el endurecimiento y reducción de la luz vascular. A diferencia del ser humano, donde intervienen placas de colesterol, en el salmón el fenómeno ocurre por la hiperplasia de células de músculo liso en la túnica íntima de la arteria, estrechando progresivamente el lumen.
Los antecedentes documentales reportados en el estudio justifican la alerta sanitaria. En 2007, se registró un caso con más del 10% de mortalidad en salmones tras un transporte rutinario; las necropsias revelaron patología coronaria severa y necrosis miocárdica compatible con infartos. Desde entonces, estos hallazgos se reportan con mayor frecuencia en mortalidades posmanejo. De forma análoga, estudios en trucha arcoíris han confirmado que peces con vasculopatía avanzada exhiben una menor tolerancia frente al estrés estandarizado por hacinamiento.
La sospecha histórica que la ciencia aún no había cuantificado
Durante más de tres décadas existió la presunción técnica de que el crecimiento acelerado agravaba estas anomalías vasculares. Trabajos pioneros —como una investigación de 1992 en salmón del Atlántico y otra de 2020 en trucha— sugerían esta correlación. No obstante, ninguno logró medir de forma directa la tasa de crecimiento: recurrían a estimaciones indirectas, comparando ejemplares de diversas tallas o regímenes térmicos diferenciados en los centros de cultivo.
Esta brecha metodológica resulta crítica para la industria, cuya estrategia operativa prioriza maximizar las tasas de ganancia de peso y acelerar la rotación de biomasa. Determinar si esta intensificación conlleva un costo cardiovascular requiere evidencia empírica rigurosa, no supuestos teóricos.
Con ese objetivo, un consorcio internacional liderado por Heidi S. Mortensen —investigadora del instituto Firum (Islas Feroe) y del Department of Biological and Environmental Sciences de la University of Gothenburg— abordó el desafío junto a especialistas de Pharmaq Analytiq, Nofima, la Swedish University of Agricultural Sciences, la firma de benchmarking Avrik y la NMBU (The Norwegian University of Life Sciences).
Metodología en campo: cuatro centros de cultivo, dos fases y miles de cortes histológicos
El estudio se desarrolló en condiciones comerciales reales y no en un entorno de laboratorio controlado. Entre 2021 y 2022, el equipo recolectó muestras de salmones del Atlántico aparentemente sanos —todos pertenecientes a la estirpe comercial Stofnfiskur— en cuatro centros de cultivo marino de las Islas Feroe, aprovechando los muestreos normativos y aleatorios para el monitoreo de cáligus (piojos de mar).
Con el propósito de aislar la variable del crecimiento respecto a la edad biológica —dado que los peces más longevos presentan un mayor desgaste vascular acumulado—, los centros se estructuraron en pares analíticos comparables:
Centros 1 y 2: Peces más jóvenes (aproximadamente 15 meses pos-eclosión al momento de la transferencia al mar), procedentes de una misma compañía y una piscifactoría compartida.
Centros 3 y 4: Ejemplares con cinco meses adicionales de desarrollo (alrededor de 20 meses), originarios de otra empresa y producidos bajo una misma instalación en tierra.
El muestreo se ejecutó en dos ventanas operativas: un mes posterior a la transferencia al agua salada y diez meses después, en la fase previa a la cosecha. De cada espécimen se extrajo el corazón y se procesó el trayecto de la arteria principal en 18 secciones histológicas ultrafinas de 3 micras (µm). A través del microscopio óptico se evaluó la extensión vascular comprometida, la severidad del daño tisular (en una escala estandarizada de 0 a 5) y la reducción del lumen arterial.
La investigación afrontó notables desafíos metodológicos. Los científicos identificaron una alta variabilidad anatómica en los patrones de ramificación coronaria: únicamente el 31,8% de los 220 peces evaluados presentaba una arteria única sin ramificaciones a lo largo del segmento de análisis. Esto demandó un estricto criterio de control de calidad que consolidó la cohorte final en 153 ejemplares, previa verificación de que esta morfología no guardaba correlación con la edad, el peso o el crecimiento. Asimismo, en uno de los centros la muestra se restringió a 20 peces debido a la falta de ayuno previo.
Por motivos de confidencialidad comercial en tierra, la tasa de desarrollo en piscifactoría se calculó en gramos por día, aplicando el coeficiente térmico de crecimiento (TGC) de forma exclusiva para el ciclo marino.
Evidencia al ingreso al mar: la huella de la piscifactoría en la salud coronaria
La evaluación comparativa más reveladora se registró entre los centros 3 y 4. Ambos lotes compartían prácticamente la misma edad biológica, pero habían experimentado ritmos de desarrollo divergentes durante la fase en piscifactoría (hatchery): una ganancia de 1,2 gramos diarios en el centro 3 frente a 0,8 gramos por día en el centro 4.
Apenas un mes después de la transferencia al agua salada, la disparidad en su morfología cardíaca fue determinante:
Mayor prevalencia patológica: El 67% de los ejemplares del centro 3 presentó lesiones vasculares, en contraste con el 26% del centro 4.
Extensión de la lesión: La proporción del lecho arterial afectado se cuadruplicó (25,6% frente a 5,7%).
Severidad histológica: El índice promedio de severidad alcanzó 0,8 en el centro 3 frente a 0,1 en el centro 4, siendo el primer grupo el único en registrar daños en grado máximo (grado 5).
Compromiso hemodinámico: En los casos de mayor severidad, la reducción de la luz arterial (lumen) alcanzó un 13,5%, frente a solo un 4,4% en el centro 4.
De acuerdo con el análisis estadístico, el ritmo de crecimiento en la piscifactoría explicó de forma autónoma el 34% de la variación en la extensión del daño y el 31% de su severidad global. Esta tendencia se constató al contrastar los centros 1 y 2, cuyos peces crecieron a tasas prácticamente homogéneas en tierra (1,1 y 1,0 g/día) y mostraron un perfil arterial coincidente: una prevalencia idéntica del 29%, con grados equivalentes de daño.
No obstante, el estudio introduce una advertencia relevante: los ejemplares de crecimiento lento (centro 4) ingresaron al mar con un factor de condición de 0,9, un umbral cercano a la emaciación. Si bien una ganancia de peso más lenta protegió la arquitectura vascular, no garantizó una robustez fisiológica ideal, demostrando que la solución productiva no pasa por desacelerar el crecimiento sin un equilibrio integral.
Fase marina: aceleración del crecimiento y convergencia en patología coronaria
La evolución posterior de los lotes reveló un comportamiento decisivo. Durante la etapa marina, la dinámica de crecimiento se revirtió: los ejemplares del centro 4 registraron un desarrollo más acelerado (TGC de 4,2) en comparación con los del centro 3 (TGC de 3,5). De acuerdo con el modelo Laksur 2.0 de Avrik —que contrasta el peso observado frente al proyectado a partir de series históricas en granjas feroesas entre 2005 y 2022—, los peces del centro 4 alcanzaron un 22,7% por encima de su biomasa esperada, mientras que los del centro 3 se situaron un 14,6% por debajo.
Los investigadores plantean diversas hipótesis explicativas. La estacionalidad térmica pudo ser determinante: el centro 4 sembró en mayo bajo temperaturas en ascenso, mientras que el centro 3 lo hizo en diciembre, en vísperas del invierno. Asimismo, pudo intervenir un fenómeno de crecimiento compensatorio tras una restricción previa, sumado a la evidencia descrita en la literatura donde salmones con alto desarrollo en piscifactoría exhiben menores tasas en agua de mar.
Independientemente del mecanismo causal, el desenlace fue concluyente: hacia la cosecha, ambos centros convergieron tanto en peso final como en el deterioro de sus arterias coronarias. El 90% de los peces en ambos centros presentó lesiones vasculares, con índices promedio de severidad de 2,5 y 3,0, y una reducción de la luz arterial del 15,6% y 16,7% en los casos críticos. El lote inicialmente más sano igualó al grupo deficitario precisamente al acelerar su ritmo de engorde.
En los centros 1 y 2, el crecimiento marino explicó el 16% de la varianza en la extensión del daño. En el consolidado de los cuatro centros previo al sacrificio, entre el 90% y el 100% de la población exhibió patología coronaria.
Implicaciones fisiológicas: vulnerabilidad vascular frente al estrés operativo
¿Cuál es el umbral crítico de daño vascular? Aunque la investigación no evaluó de forma directa la tolerancia fisiológica en estos salmones, sí establece un marco de referencia cuantitativo: en un estudio de 2020 con trucha arcoíris, los ejemplares que no superaron una prueba estandarizada de confinamiento por 30 minutos exhibieron una reducción del 26% al 39% en el lumen de su arteria coronaria. En las Islas Feroe, entre el 14% y el 28% de los salmones evaluados previo a la cosecha sobrepasaron ese umbral del 26% en su lesión de mayor severidad.
Bajo la premisa de que el salmón del Atlántico comparta un patrón fisiológico similar al de la trucha, hasta uno de cada cuatro peces presentaría una capacidad reducida para tolerar faenas operativas exigentes. Se trata de una extrapolación que los autores presentan con rigor y prudencia metodológica.
Asimismo, los investigadores contextualizan la evolución de la mortalidad en el archipiélago feroés. Las tasas de pérdidas comenzaron a ascender tras el marco regulatorio de 2009 para el control del piojo de mar —que impuso una mayor frecuencia de tratamientos— y se acentuaron hacia 2015 con la sustitución de terapias químicas por metodologías térmicas y mecánicas. Los autores concluyen que existe una sinergia de factores: peces con arterias comprometidas que toleraban manejos moderados sucumben hoy ante protocolos operativos más intensos y reiterados.
Mecanismo fisiológico: el impacto biomecánico del rápido crecimiento en el lecho vascular
La hipótesis más respaldada en la literatura científica es de naturaleza biomecánica. La arteria coronaria principal del salmón del Atlántico transcurre sobre el bulbo arterioso, una estructura altamente distensible que se dilata y contrae con cada sístole para mitigar la presión hemodinámica. Con el tiempo, este estiramiento mecánico sostenido induce microtraumatismos en la pared vascular, desencadenando la proliferación de células de músculo liso a modo de hiperplasia reactiva hacia el interior del lumen. Cualquier condición que incremente el gasto cardíaco —como el ejercicio vigoroso, el estrés ambiental o un metabolismo acelerado— intensifica este desgaste vascular.
No obstante, los autores enfatizan las limitaciones metodológicas de la investigación: se trata de un estudio observacional ejecutado en condiciones comerciales. Aunque se emparejaron cohortes con idéntica genética, piscifactoría (hatchery), edad y empresa productora, cada módulo de cultivo enfrentó un entorno particular, con variaciones en corrientes, perfiles térmicos y eventos estresantes. Se requieren ensayos experimentales controlados para aislar con precisión el efecto del crecimiento de las demás variables operativas.
De vuelta al fiordo: el origen acumulativo del estrés operativo
Al retomar la escena del tratamiento antiparasitario y la aparente vitalidad de los peces, el estudio evidencia que la crisis sanitaria no se originó en esa jornada, sino a lo largo de meses de desarrollo: comenzó en una piscifactoría que estimuló un engorde rápido y continuó durante una fase marina que mantuvo la máxima exigencia metabólica. Al enfrentar el desafío operativo del despiojado, determinados ejemplares carecían de reserva funcional en su miocardio.
La conclusión científica no promueve desacelerar la producción a niveles subóptimos, pues una tasa de crecimiento insuficiente tampoco es viable desde la perspectiva zootécnica. El mensaje crítico para la salmonicultura radica en reconocer que la velocidad de desarrollo en ambas etapas deja una impronta acumulativa en el sistema cardiovascular del pez. Definir ritmos de crecimiento que concilien la productividad con la integridad cardíaca, integrando este factor en la planificación de manejos intensivos, constituirá la clave entre balances productivos que cierran con pérdidas inexplicadas y cosechas plenamente sostenibles.
Fuente: AQUAHOY
15/10/2026
La acuacultura moderna de camarón depende de una comprensión clara del comportamiento alimentario para optimizar las estrategias de alimentación, mejorar la eficiencia de la producción y aumentar la sostenibilidad. Dado que el alimento representa el mayor costo operativo en la producción de camarón, evaluar con precisión el consumo de alimento es fundamental tanto para la rentabilidad como para la gestión ambiental. Para superar los desafíos que implica monitorear visualmente la actividad de alimentación de los camarones, investigadores y empresas tecnológicas han recurrido cada vez más al Monitoreo Acústico Pasivo (PAM, por sus siglas en inglés).
A diferencia del sonar activo, el PAM registra pasivamente los sonidos del entorno acuático —incluidos los característicos chasquidos que emiten los camarones al alimentarse— sin necesidad de emitir señales acústicas. Esta tecnología no invasiva está aportando nuevos conocimientos sobre el comportamiento alimentario de los camarones e impulsando el desarrollo de sistemas de alimentación automatizados más inteligentes y precisos.
Esta tecnología se ha extendido rápidamente por las principales regiones productoras de camarón del mundo, ayudando a los productores a mejorar la precisión en la alimentación y a reducir el desperdicio de alimento. En estos sistemas, hidrófonos submarinos de alta sensibilidad captan los sonidos producidos por los camarones durante la alimentación, y algoritmos de procesamiento de señales identifican en tiempo real los chasquidos asociados a dicha actividad. A partir de esta información acústica, el suministro de alimento se ajusta automáticamente según el apetito de los animales, lo que mejora la eficiencia alimentaria y reduce la dependencia de las prácticas de alimentación empíricas tradicionales.
Aunque los sistemas comerciales de alimentación acústica han avanzado rápidamente, los conjuntos de datos y los algoritmos que sustentan estas tecnologías siguen siendo, en gran medida, de propiedad privada e inaccesibles para la comunidad científica. Como resultado, el PAM se ha convertido en una herramienta de investigación cada vez más valiosa para estudiar el comportamiento alimentario de los camarones en condiciones controladas. Actualmente, productores comerciales, fabricantes de alimentos e instituciones de investigación están invirtiendo en laboratorios acústicos especializados para evaluar estrategias de alimentación, optimizar formulaciones de pienso y validar nuevas tecnologías. Al acelerar el desarrollo de estrategias de alimentación de precisión, el PAM contribuye a impulsar una industria camaronera más eficiente, rentable y sostenible.
Avances en la acústica del camarón mediante investigación de laboratorio
A medida que los sistemas de alimentación basados en la acústica siguen demostrando resultados positivos en las granjas camaroneras, la investigación de laboratorio sobre el monitoreo acústico pasivo (PAM, por sus siglas en inglés) avanza en paralelo, aportando conocimientos fundamentales que continúan impulsando mejoras en las aplicaciones comerciales. En los últimos años, el Laboratorio de Tecnología de Acuicultura (LTA) de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (UFRPE), en Brasil, se ha consolidado como un centro de investigación reconocido internacionalmente que estudia el uso del PAM para analizar el comportamiento alimentario del camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei) en condiciones experimentales controladas.
Las investigaciones realizadas por el grupo han demostrado el potencial de la bioacústica, no solo para desarrollar tecnologías de alimentación automatizada, sino también para mejorar nuestra comprensión de cómo la nutrición, las condiciones ambientales y las prácticas de manejo influyen en el comportamiento alimentario de los camarones.
La investigación actual en el LTA se centra en dos áreas complementarias. La primera examina las características acústicas de los chasquidos de alimentación producidos por los camarones y cómo estas señales varían según factores como el tamaño de la mandíbula, la etapa de muda y la textura del alimento granulado (Fig. 1). La segunda utiliza la actividad acústica como indicador conductual de la intensidad de alimentación, lo que permite a los investigadores evaluar cómo variables como el tamaño del camarón, la densidad de siembra y la composición de la dieta influyen en la actividad alimentaria.
Fig. 1: Ejemplos de aplicaciones de PAM (monitoreo acústico pasivo) probadas para caracterizar los chasquidos de alimentación de los camarones y evaluar su comportamiento alimentario.
En conjunto, estos estudios han demostrado que los sonidos de alimentación de los camarones constituyen un indicador sensible y no invasivo del comportamiento alimentario, permitiendo a los investigadores cuantificar las respuestas conductuales bajo una amplia gama de condiciones experimentales. Al vincular experimentos de laboratorio controlados con aplicaciones comerciales, el PAM está emergiendo como una poderosa herramienta de investigación que contribuye al avance de la acuacultura de precisión del camarón.
Montaje experimental para estudios acústicos
Los ensayos acústicos en el LTA suelen emplear un sistema de monitoreo compuesto por hidrófonos submarinos, grabadoras digitales multicanal y computadoras de alto rendimiento (Fig. 2). Los hidrófonos —el equivalente submarino de los micrófonos— captan los sonidos que se propagan a través del agua, mientras que las grabadoras digitales preservan estas señales acústicas con alta resolución temporal para su posterior análisis. Posteriormente, las grabaciones pueden archivarse para un análisis detallado fuera de línea o procesarse en tiempo real mediante algoritmos computacionales.
Fig. 2: Ejemplos de despliegues de PAM en un estanque experimental de camarones y en un acuario, utilizando grabadoras digitales e hidrófonos sumergidos.
El montaje experimental varía según los objetivos de cada estudio. Las investigaciones destinadas a caracterizar las propiedades acústicas de los chasquidos de alimentación de los camarones se llevan a cabo en tanques revestidos con espuma acústica absorbente, lo que minimiza las reflexiones sonoras y reduce las distorsiones causadas por las paredes del tanque (Fig. 3). Este entorno controlado permite una caracterización más precisa de las propiedades acústicas de los chasquidos.
Por el contrario, los experimentos centrados en el comportamiento alimentario —en particular aquellos que evalúan las tasas de producción de chasquidos a lo largo del tiempo— se llevan a cabo en tanques convencionales de diversos tamaños y con distintas densidades de siembra de camarones (Fig. 3). Estas condiciones se asemejan más a los sistemas de producción comercial, lo que permite a los investigadores estudiar cómo los factores nutricionales, biológicos y ambientales influyen en la actividad alimentaria de los camarones.
¿Producen sonido los camarones únicamente cuando se alimentan de pellets?
Fig. 3: Esquema de los sistemas PAM de laboratorio utilizados para evaluar el comportamiento alimentario de los camarones en acuarios convencionales y para caracterizar la acústica de los chasquidos de alimentación en tanques experimentales revestidos con espuma.
Para responder a esta pregunta, un estudio reciente investigó los sonidos producidos por juveniles de P. vannamei mientras consumían diversos tipos de alimento, incluidos poliquetos, peces, camarones, bivalvos, Artemia, insectos y pellets de alimento comercial (Fig. 4). Durante el experimento, se utilizaron grabaciones sincronizadas de audio y video para confirmar que los característicos chasquidos provenían de las mandíbulas de los camarones durante la alimentación. Posteriormente, las señales acústicas se analizaron mediante un software especializado en análisis de sonido.
Los resultados mostraron que todos los alimentos generaban señales acústicas durante la ingestión. Sin embargo, la textura y la composición del alimento influían claramente en la firma acústica de los chasquidos de alimentación. Los alimentos más duros, incluidos los pellets comerciales, el tejido de camarón y los insectos (Fig. 4B, D), requerían una mayor fuerza mecánica durante la masticación, produciendo chasquidos con mayor energía acústica. Por el contrario, los alimentos más blandos, como la Artemia y los bivalvos (Fig. 4C), generaban señales acústicas más débiles.
Estos hallazgos tienen importantes implicaciones prácticas. Demuestran que el análisis acústico permite distinguir los sonidos de alimentación asociados a diferentes tipos de alimento, proporcionando información valiosa para el desarrollo de algoritmos capaces de reconocer cambios en las características acústicas de la actividad alimentaria del camarón. Más allá de la gestión de la alimentación, este enfoque también podría ayudar a identificar otros eventos biológicamente relevantes dentro de los sistemas de cultivo, incluido el comportamiento caníbal.
Uso de la acústica para evaluar atrayentes alimentarios
Fig. 4: Ejemplares juveniles de P. vannamei alimentándose de diferentes productos: (A) pescado, (B) insecto, (C) nauplios de Artemia y (D) camarón.
Una gestión eficaz de la alimentación implica algo más que suministrar simplemente la cantidad correcta de alimento. La aceptación del alimento depende de la eficiencia con la que los camarones detectan, localizan y consumen las partículas de alimento. Por esta razón, los atrayentes alimentarios se incorporan ampliamente en las dietas comerciales para mejorar la palatabilidad y estimular la actividad alimentaria.
Los factores de estrés ambiental, como las caídas bruscas de temperatura o los cambios en la salinidad, pueden reducir considerablemente el apetito de los camarones y afectar negativamente al rendimiento de la producción. En estas condiciones, se ha demostrado que los atrayentes alimentarios ayudan a mantener la ingesta de alimento. Sin embargo, su eficacia depende de unos niveles de inclusión adecuados. Concentraciones más elevadas no estimulan necesariamente un mayor consumo e incluso pueden interferir en la capacidad del camarón para reconocer el alimento, reduciendo finalmente la actividad alimentaria.
Un experimento reciente ilustra esta relación. Se alimentó a juveniles de P. vannamei con dietas que contenían un atrayente aromático en tasas de inclusión de 1, 3 y 5 gramos por kg, bajo condiciones de baja temperatura (24 grados-C). El monitoreo acústico reveló que el nivel de inclusión más bajo (1 g/kg) produjo sistemáticamente las tasas iniciales de chasquidos más elevadas y mantuvo una mayor actividad de alimentación durante todo el periodo de observación de 30 minutos, lo que indica una respuesta alimentaria más intensa que la observada con las dosis más altas (Fig. 5).
Fig. 5: Análisis de regresión de la producción de chasquidos de alimentación en P. vannamei alimentados con dietas que contenían diferentes niveles de un atrayente aromático y una dieta control.
Este enfoque experimental se ha aplicado a una amplia gama de estudios nutricionales, incluida la evaluación de atrayentes alimentarios, sales orgánicas, la sustitución parcial o total de la harina de pescado y formulaciones de dietas especializadas diseñadas para condiciones de producción desafiantes. Además, se ha comparado el comportamiento alimentario entre camarones 'ingenuos' (expuestos a una dieta por primera vez) y camarones 'no ingenuos' (previamente aclimatados a la misma dieta) (Fig. 6).
En conjunto, estos estudios demuestran que el PAM constituye una herramienta práctica y objetiva para evaluar la aceptación del alimento, optimizar las formulaciones de las dietas y respaldar estrategias de alimentación más fundamentadas en el cultivo comercial de camarón.
Cuando el sonido se une a la imagen
Si bien los chasquidos de alimentación aportan información valiosa sobre el consumo de alimento, el análisis de video añade otra dimensión al revelar cómo se desplazan, ocupan el espacio e interactúan los camarones mientras se alimentan. Al sincronizarse con las grabaciones acústicas, el video permite vincular directamente la producción de sonido con el comportamiento observado, ofreciendo así una imagen más completa de la alimentación como una respuesta biológica integrada al entorno de cultivo.
Tras la recopilación de datos, los videos pueden procesarse mediante software de visión artificial capaz de detectar a cada camarón individualmente, fotograma a fotograma, y de rastrear sus movimientos a lo largo del tiempo. Más allá de servir como un simple registro visual, el video se convierte en una fuente cuantitativa de información sobre la actividad de nado, la distribución espacial y el uso de la zona de alimentación.
Fig. 6: Diagrama de flujo del diseño experimental para evaluar el comportamiento alimentario acústico y el consumo de alimento en camarones con y sin experiencia previa.
La visión artificial también puede facilitar el monitoreo biométrico automatizado. Al calibrar el tamaño aparente de los camarones en las imágenes de video con datos biométricos medidos, los algoritmos pueden estimar el peso corporal y la longitud sin necesidad de manipular a los animales. Como resultado, una sola grabación puede proporcionar simultáneamente información sobre el comportamiento alimentario y el rendimiento del crecimiento (Fig. 7).
Al integrarse con el monitoreo acústico pasivo (PAM, por sus siglas en inglés), el análisis de video ofrece información valiosa sobre cómo la calidad del agua, la salud animal y la dieta influyen en el movimiento, los patrones de agregación y las respuestas alimentarias de los camarones. Estos flujos de datos combinados pueden incorporarse a sistemas de monitoreo en tiempo real, lo que permite detectar tempranamente cambios de comportamiento asociados al estrés y respaldar decisiones de gestión proactivas antes de que se produzcan pérdidas en la producción.
Inteligencia artificial para la detección automatizada de chasquidos
Estudios recientes han demostrado claramente el potencial del PAM para evaluar el comportamiento alimentario de los camarones en condiciones controladas y para respaldar la alimentación automatizada basada en señales acústicas en la camaronicultura comercial. Sin embargo, su aplicación a mayor escala sigue limitada por la falta de métodos estandarizados para detectar y cuantificar los chasquidos de alimentación en grabaciones de audio continuas. Los enfoques actuales suelen depender del análisis manual o semiautomatizado de espectrogramas mediante software, lo que hace que el procesamiento de los grandes conjuntos de datos acústicos —generados tanto en laboratorio como en sistemas de producción comercial— requiera mucho tiempo y sea difícil de estandarizar.
Fig. 7: Análisis automatizado de video que muestra la detección de camarones (a), la segmentación corporal (b) y la integración de múltiples resultados analíticos (c).
Para que el monitoreo acústico automatizado sea científicamente fiable y prácticamente aplicable, los algoritmos de detección deben ser transparentes, estar rigurosamente validados frente a datos de referencia anotados manualmente y ser capaces de funcionar de manera consistente bajo las condiciones acústicas complejas y ruidosas típicas de los sistemas acuícolas. Se espera que la inteligencia artificial desempeñe un papel fundamental para superar estos desafíos. En este contexto, el aprendizaje automático supervisado ofrece un enfoque práctico: utiliza características acústicas extraídas de segmentos de sonido etiquetados para entrenar modelos capaces de distinguir los chasquidos de alimentación de los camarones de otros eventos acústicos de fondo.
Recientemente, LTA ha estado desarrollando un sistema basado en inteligencia artificial (IA) capaz de detectar automáticamente los chasquidos de alimentación de P. vannamei y de reproducir con precisión los patrones de actividad alimentaria identificados mediante análisis acústico semiautomatizado (Fig. 8). El sistema logró distinguir los chasquidos de alimentación de otros sonidos submarinos, y la validación mediante grabaciones de laboratorio y de estanques confirmó su capacidad para monitorear los cambios en la actividad alimentaria del camarón bajo diversas condiciones biológicas y ambientales.
Fig. 8: Comparación del promedio de detecciones de chasquidos por minuto realizadas por el modelo de IA y el software semiautomatizado durante grabaciones de 30 minutos de juveniles de P. vannamei.
Al automatizar el análisis de las grabaciones acústicas, este enfoque reduce considerablemente el tiempo y el esfuerzo necesarios para el procesamiento manual o semiautomatizado de datos, a la vez que proporciona una herramienta consistente y objetiva para el monitoreo de la alimentación del camarón y la acuacultura de precisión.
Perspectivas
La bioacústica está transformando nuestra comprensión del comportamiento alimentario del camarón y, al mismo tiempo, creando nuevas oportunidades para la gestión precisa de la alimentación. Mediante el monitoreo acústico pasivo (PAM, por sus siglas en inglés), los sonidos de alimentación pueden convertirse en información valiosa sobre el apetito del camarón, el consumo de alimento y las respuestas a las condiciones ambientales cambiantes. A medida que avanzan las investigaciones y se expande su adopción comercial, el PAM está evolucionando de ser una herramienta de gestión de la alimentación a convertirse en una plataforma de innovación más amplia. En combinación con la visión artificial, la inteligencia artificial y los sistemas de alimentación automatizados, esta tecnología promete ofrecer estrategias de gestión más inteligentes que mejoren la eficiencia alimentaria, optimicen la producción y respalden una industria camaronera más rentable y sostenible.
Fuente: Global Seafood
13/10/2026
Calidad, estabilidad y biología como pilares del rendimiento productivo
La calidad de las materias primas, la estabilidad nutricional, la digestibilidad de los nutrientes y el equilibrio microbiológico se han convertido en factores decisivos para optimizar el rendimiento de las explotaciones acuícolas. Estos elementos condicionan directamente la capacidad de los animales para transformar el alimento en crecimiento y mantener un estado fisiológico adecuado.
La eficiencia ya no depende solo de cuánto come un animal, sino de cuánto es capaz de aprovechar.
El punto de partida: materias primas y estabilidad nutricional
La base de cualquier sistema acuícola eficiente reside en la calidad del alimento y, sobre todo, en la calidad y estabilidad de las materias primas utilizadas en su formulación. Ingredientes como la harina de pescado continúan siendo altamente valorados por su perfil nutricional, aunque su eficacia depende de su frescura y de las condiciones de procesamiento y almacenamiento.
Cuando las materias primas se deterioran, las proteínas y los lípidos sufren procesos de degradación que reducen su valor nutricional y su biodisponibilidad. Como consecuencia, disminuye la capacidad del animal para aprovechar los nutrientes ingeridos, aumentan los índices de conversión alimenticia y se reduce la rentabilidad del sistema.
La eficiencia comienza mucho antes de la alimentación: empieza con la correcta selección y conservación de los ingredientes.
Un ejemplo destacado es la astaxantina, ampliamente utilizada tanto por sus propiedades antioxidantes como por su papel en la pigmentación de diferentes especies acuícolas. Sin embargo, este compuesto es muy sensible al calor y a determinadas condiciones de almacenamiento. Su degradación no solo afecta a la calidad visual del producto final, sino que también reduce su capacidad para proteger al organismo frente al estrés oxidativo.
Preservar la estabilidad de los ingredientes funcionales significa proteger su valor biológico y productivo.
Oxidación lipídica: impacto silencioso sobre el rendimiento
Entre los factores que más afectan a la eficiencia productiva, la oxidación de los lípidos ocupa un lugar relevante. Este fenómeno provoca la degradación de los ácidos grasos y la formación de compuestos reactivos capaces de alterar diferentes procesos fisiológicos.
La presencia de grasas oxidadas reduce el valor energético del alimento y favorece la aparición de estrés oxidativo. Estas alteraciones repercuten de forma directa sobre la capacidad de digestión y absorción de los nutrientes, reduciendo el aprovechamiento del alimento y limitando el crecimiento de los animales. Además, una exposición prolongada a lípidos oxidados puede comprometer la respuesta inmunitaria y aumentar la susceptibilidad frente a enfermedades, en especial, en sistemas intensivos donde cualquier desequilibrio puede amplificarse con rapidez.
Controlar la oxidación no solo protege la calidad nutricional del pienso, sino también la salud y la rentabilidad del cultivo.
Digestibilidad: la clave para transformar nutrientes en crecimiento
Incluso cuando se dispone de ingredientes de alta calidad, la eficiencia depende en última instancia de la capacidad del organismo para digerir y absorber los nutrientes. La digestibilidad constituye el vínculo entre la formulación nutricional y el crecimiento efectivo del animal.
Este aspecto resulta importante en un contexto donde la industria incorpora cada vez más proteínas alternativas y materias primas de origen vegetal. Aunque estas opciones ofrecen ventajas importantes, también pueden aportar compuestos antinutricionales o limitar la disponibilidad de ciertos nutrientes. Una digestión eficiente permite transformar una mayor proporción de nutrientes en biomasa útil, reduciendo pérdidas económicas y ambientales.
Microbiota y control biológico del sistema
Los avances científicos han demostrado que la microbiota intestinal desempeña un papel fundamental en la eficiencia productiva de los organismos acuáticos. Estas comunidades microbianas participan activamente en la absorción de nutrientes y la regulación del sistema inmunitario.
La incorporación de prebióticos y probióticos permite modular la microbiota y favorecer el desarrollo de poblaciones beneficiosas capaces de mejorar la utilización de nutrientes y fortalecer la salud intestinal. Una microbiota equilibrada contribuye a mejorar la eficiencia alimentaria y la resiliencia del cultivo.
Existe una estrecha relación entre la eficiencia digestiva y la calidad del agua. Cuando el alimento es mejor aprovechado, disminuye la liberación de residuos orgánicos al medio, favoreciendo unas condiciones ambientales más estables. Esta mejora repercute de manera positiva sobre órganos tan sensibles como las branquias, cuya función depende en gran medida de la calidad del entorno acuático. Un agua más equilibrada reduce el estrés fisiológico y favorece un desarrollo más saludable de los animales.
La salud intestinal y la calidad del agua forman parte de un mismo ecosistema productivo.
Biotecnología aplicada: una herramienta para sostener la eficiencia
La biotecnología se ha consolidado como una de las herramientas principales para mejorar la eficiencia en acuicultura. Gracias a ella, es posible desarrollar soluciones que actúan sobre distintos niveles del sistema productivo en simultáneo.
Entre los aditivos funcionales más utilizados destacan los probióticos, prebióticos, ácidos orgánicos, nucleótidos y aminoácidos específicos. Estos compuestos contribuyen a optimizar la digestión, mejorar la estabilidad intestinal y reforzar los mecanismos naturales de defensa del organismo.
La biotecnología permite potenciar el rendimiento del cultivo sin comprometer la sostenibilidad del sistema. Su utilización ayuda a minimizar el impacto del estrés y la oxidación, favoreciendo un rendimiento más estable. En sistemas intensivos, donde las exigencias productivas son elevadas, estas herramientas se han convertido en un apoyo fundamental para mantener la eficiencia de forma continuada.
Eficiencia y sostenibilidad: un equilibrio necesario
La mejora de la eficiencia productiva tiene una repercusión directa sobre la sostenibilidad de la actividad acuícola. Cuando los nutrientes son mejor aprovechados, se reducen las pérdidas de alimento y la carga orgánica generada en el sistema. Esto contribuye a optimizar los recursos y minimizar el impacto ambiental.
Asimismo, una mejor salud intestinal y un equilibrio microbiológico adecuado favorecen la reducción de intervenciones correctivas y permiten avanzar hacia modelos productivos más responsables. Hoy, la rentabilidad y la sostenibilidad avanzan de la mano.
Hacia un nuevo paradigma de cultivo eficiente
La acuicultura eficiente del futuro se construye sobre la integración de todos estos factores. La calidad y estabilidad de las materias primas, el control de la oxidación, la mejora de la digestibilidad y la gestión de la microbiota no son elementos aislados, sino componentes interdependientes de una misma estrategia productiva.
La eficiencia moderna no se mide únicamente por la producción obtenida, sino por la capacidad de aprovechar cada recurso, proteger la salud animal y optimizar el sistema en su conjunto.
Abordar estos aspectos en equipo permite mejorar el rendimiento y garantizar una producción más sostenible.
En definitiva, los cultivos eficientes representan la evolución de la acuicultura hacia modelos más precisos, rentables y sostenibles. La combinación de nutrición avanzada y biotecnología permite producir mejor y con menor impacto ambiental.
Por 3A BIOTECH
Fuente: All Aquaculture Magazine
Referencias bibliográficas
Aksnes, A. et al. (1997). Influence of fish meal quality and feed pellet on growth, feed efficiency and muscle composition in gilthead seabream (Sparus aurata). Aquaculture, 153, 251-261.
Aksnes, A. et al. (1997). The impact of raw material freshness and processing temperature for fish meal on growth, feed efficiency and chemical composition of Atlantic halibut (Hippoglossus hippoglossus). Aquaculture, 149, 87-106.
Albrektsen, S. et al. (2006). Growth, feed efficiency, digestibility and nutrient distribution in Atlantic cod (Gadus morhua) fed two different fish meal qualities at three dietary levels of vegetable protein sources. Aquaculture, 261, 626–640.
https://doi.org/10.1016/j.aquaculture.2006.08.031
Elbahnaswy, S., & Elshopakey, G. E. (2023). Recent progress in practical applications of a potential carotenoid astaxanthin in aquaculture industry: a review. Fish Physiology and Biochemistry, 50, 97–126.
https://doi.org/10.1007/s10695-022-01167-0
Elsegeny, S.R. et al. (2025). A comprehensive overview of probiotics in aquaculture: from efficacy evaluation to diverse applications. Annals of Microbiology, 75:35.
https://doi.org/10.1186/s13213-025-01825-7
Fachri, M. et al. (2024). Probiotics and paraprobiotics in aquaculture: a sustainable strategy for enhancing fish growth, health and disease prevention: a review. Front. Mar. Sci. 11:1499228.
https://doi.org/10.3389/fmars.2024.1499228
Kanika, N. H. et al. (2025). Fish gut microbiome and its application in aquaculture and biological conservation. Front. Microbiol. 15:1521048.
https://doi.org/10.3389/fmicb.2024.1521048
Ljubic, A. et al. (2018). Lipid oxidation in fish feed. Technical University of Denmark.
https://backend.orbit.dtu.dk/ws/portalfiles/portal/163078225/JAcobsen_AOCS_2018_Lipid_oxidation_in_fish_feed_Final.pdf
Mundheim, H. et al. (2004). Growth, feed efficiency and digestibility in salmon (Salmo salar L.) fed different dietary proportions of vegetable protein sources in combination with two fish meal qualities. Aquaculture, 237, 315–331.
https://doi.org/10.1016/j.aquaculture.2004.03.011
Zehra, S. et al. (2024). Nutrient and Energy Apparent Digestibility of Protein-Based Feed Ingredients and Effect of the Dietary Factors on Growth Performance and Feed Utilization of Sobaity Seabream, Sparidentex hasta. Animals, 14(6), 933.
https://doi.org/10.3390/ani14060933