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Reseña de captura y cultivo: Adaptación de la microbiota intestinal para la resiliencia microbiana en el cultivo hipersalino de camarón
 
Cría y Cultivo

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Reseña de captura y cultivo: Adaptación de la microbiota intestinal para la resiliencia microbiana en el cultivo hipersalino de camarón  

¿Cómo influyen los gradientes extremos de salinidad en la microbiota intestinal del camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei)? La microbiota intestinal del camarón es esencial para mantener la salud del huésped y permitir la adaptación al estrés ambiental. Sin embargo, aún no se ha caracterizado con precisión cómo responde la comunidad microbiana intestinal de P. vannamei a niveles elevados de salinidad.
  En China, Xiangli Tian y sus colaboradores emplearon la secuenciación metagenómica – una técnica que secuencia y analiza directamente el ADN colectivo de todos los microorganismos presentes en una muestra ambiental o biológica compleja sin necesidad de cultivar ni aislar especies individuales, lo que permite un estudio exhaustivo de la estructura, la diversidad y el potencial funcional de la comunidad microbiana – para examinar y comparar la composición estructural y las capacidades funcionales de las bacterias intestinales en camarones mantenidos en condiciones de salinidad baja (L-), media (M-) y alta (H-).
  La diversidad alfa – una medida de la riqueza y uniformidad de especies o taxones dentro de una misma muestra o comunidad – de la microbiota aumentó significativamente a medida que aumentaba la salinidad, y el análisis de coordenadas principales (PCoA) demostró una agrupación distintiva y una clara separación de las comunidades microbianas en los tres grupos de salinidad. El análisis de la microbiota central identificó siete taxones compartidos por todos los grupos, cinco de ellos pertenecientes al género Vibrio. El análisis de rastreo de la fuente microbiana mostró que la contribución de las bacterias originarias del entorno circundante aumentó progresivamente con el aumento de la salinidad.   Fig. 1: Resumen gráfico del estudio. Adaptado del original
El análisis de datos indicó que las redes en los grupos de salinidad M- y H- presentaban una estructura más compleja, pero presentaban niveles de estabilidad similares a los observados en el grupo de salinidad L-, según descubrieron los autores. Cabe destacar que el grupo de baja salinidad (L-) se enriqueció en taxones potencialmente patógenos (como Vibrio y Chryseobacterium), así como en funciones relacionadas con la infección y la patogenicidad.
  El perfil funcional reveló que el grupo de alta salinidad (H-) se enriqueció particularmente en enzimas clave, como la prolina deshidrogenasa, la glutamato-cisteína ligasa y las metiltransferasas. Estas enzimas están interconectadas en vías que involucran solutos compatibles, los cuales, en conjunto, desempeñan un papel fundamental en el refuerzo de la osmo-protección microbiana bajo estrés hipersalino. Además, en todos los niveles de salinidad, ciertas funciones esenciales se mantuvieron presentes de forma consistente, relacionadas con el metabolismo energético, la síntesis de proteínas, la osmo-protección y los mecanismos de defensa antioxidante.
  En conjunto, los resultados de los autores proporcionan la primera demostración simultánea, desde perspectivas tanto estructurales como funcionales, de las posibles características patógenas que dominan la microbiota intestinal en condiciones de baja salinidad y las estrategias adaptativas que emplea en ambientes hipersalinos (H-). Sus hallazgos ofrecen una valiosa guía para mejorar la gestión sanitaria y las estrategias de prevención de enfermedades en sistemas de acuacultura de camarón de alta salinidad.   Fig. 2: Proporción y abundancia relativa de las especies bacterianas centrales en el intestino del camarón de diferentes salinidades. (a) Grupo de salinidad L; (b) Grupo de salinidad M; (c) Grupo de salinidad H; (d) Distribución (número y abundancia relativa) de las especies centrales a nivel de filo; (e) Abundancia relativa de siete especies centrales compartidas en los grupos de salinidad L, M y H; (f) Mapa de correlación entre las especies centrales compartidas y los factores ambientales. Nota: L: estanque de baja salinidad; M: estanque de salinidad media; H: estanque de alta salinidad; * 0,01 < p < 0,05, ** 0,001 < p ≤ 0,01. Adaptado del original.
Relevancia de los resultados de la investigación para la industria
La producción anual de P. vannamei en sistemas de estanques hipersalinos, como los de la bahía de Bohai en China y otros lugares, suele ser entre un 20  y un 40 por ciento inferior a la obtenida en condiciones óptimas, debido principalmente a la disbiosis inducida por la salinidad (un desequilibrio o alteración en la composición, diversidad o función de una comunidad microbiana, como la microbiota intestinal, que se desvía de un estado saludable y estable, lo que a menudo conlleva impactos negativos en la salud del huésped, la inmunidad o la susceptibilidad a enfermedades) de la microbiota intestinal y a los brotes de enfermedades asociadas, como la necrosis hepatopancreática aguda (AHPND), causada por una especie de Vibrio.
  El hallazgo del presente estudio sobre el enriquecimiento de patógenos (incluyendo especies como V. cholerae) en entornos de baja salinidad proporciona información práctica para fortalecer las medidas de bioseguridad. Por ejemplo, el monitoreo rutinario de los niveles de nitrógeno amoniaco total (TAN) podría ayudar a mitigar estos riesgos, con el potencial de reducir las pérdidas de producción entre un 15 y un 30 por ciento, en consonancia con los resultados observados en ensayos de intervención con probióticos.
  Por otro lado, las adaptaciones osmo-protectoras observadas en el grupo de alta salinidad (H), en particular la regulación positiva de las vías que involucran diversas enzimas, respaldan la viabilidad de expandir el cultivo de camarón a tierras baldías salino-alcalinas y otras tierras marginales. Este enfoque podría reducir sustancialmente la dependencia de los recursos de agua dulce, lo cual es especialmente importante dada la continua salinización impulsada por el clima y la tasa de crecimiento anual proyectada para el sector en el futuro cercano.
  Entre las aplicaciones prácticas en la industria se incluye el desarrollo de alimentos suplementados con betaína que emulen estos mecanismos osmo-protectores microbianos, mejorando así las tasas de supervivencia en condiciones de estrés, como se ha demostrado en otros camarones peneidos de cultivo. Además, los consorcios probióticos a medida que incorporan cepas con similitudes funcionales con Bacillus glennii podrían ayudar a mantener comunidades estables de microbiota central, algo cada vez más crucial a medida que las infecciones por Vibrio se intensifican en respuesta al aumento de la temperatura del agua.
  Para las operaciones de cultivo de camarón en el norte de China y otros lugares, estos hallazgos facilitan una mayor intensificación en tierras salinas marginales, a la vez que permiten la integración de tecnologías multi-ómicas para el monitoreo en tiempo real de la salud del camarón y la intervención temprana.   Perspectivas
Este estudio caracterizó sistemáticamente las características estructurales y funcionales de la comunidad bacteriana intestinal de P. vannamei en condiciones de acuacultura hipersalina, revelando diferencias significativas a través de los gradientes de salinidad. La alfa-diversidad bacteriana aumentó con la salinidad, acompañada de cambios distintivos en la composición de la comunidad y los perfiles funcionales. Proteobacteria fue el filo dominante, con Vibrio sp. Hep-1b-8 y V. brasiliensis como especies predominantes. Las funciones bacterianas compartidas a través de las salinidades se asociaron principalmente con el metabolismo energético, la síntesis de proteínas, la osmo-protección y la defensa antioxidante.
  En general, estos hallazgos mejoran la comprensión de cómo las comunidades bacterianas intestinales del camarón se adaptan estructural y funcionalmente a las condiciones hipersalinas, proporcionando información valiosa para el desarrollo de estrategias de acuicultura sostenibles y orientadas a la salud para P. vannamei en ambientes de alta salinidad.   Tecnología de fermentación en alimentos acuícolas: Abordando el rendimiento mediante la innovación microbiana   Los alimentos fermentados aumentan la eficiencia de conversión alimenticia, fortalecen la función inmunitaria, promueven la salud intestinal y mejoran la calidad de los productos acuícolas mediante la predigestión microbiana y las acciones beneficiosas de los probióticos. Ofrecen un gran potencial para reducir los gastos de producción y mejorar el rendimiento operativo general, a la vez que abordan directamente los desafíos generalizados en las especies acuáticas de cultivo, como la capacidad digestiva reducida y la menor resistencia a las enfermedades. Foto de Darryl Jory.
La fermentación microbiana puede mejorar el rendimiento de los alimentos acuícolas para peces de cultivo y algunos crustáceos, ofreciendo el potencial de reducir los costos de producción y mejorar el rendimiento operativo, a la vez que aborda desafíos como la resistencia a las enfermedades.
  Una revisión de Caihuan Ke y colaboradores sintetiza el papel de la fermentación, que implica el uso de microbios como bacterias lácticas, Bacillus, levaduras y mohos para procesar alimentos de origen vegetal (p. ej., harina de soya, harina de semilla de algodón), de origen animal (p. ej., harina de carne y hueso, proteínas de insectos) y energéticos (p. ej., maíz, salvado de trigo) en condiciones controladas.
  Los procesos clave incluyen la fermentación aeróbica y anaeróbica, con parámetros óptimos como cepas para una degradación eficiente, temperaturas de 30 a 40 grados-C, duraciones de 2 a 10 días, niveles de humedad del 60 al 80 por ciento y monitoreo mediante cambios en la proteína cruda y títulos microbianos.
  El alimento fermentado representa una forma innovadora de alimento funcional que mejora tanto la calidad nutricional como la palatabilidad de los alimentos acuícolas mediante procesos controlados de fermentación microbiana. Aborda eficazmente desafíos clave en la acuicultura, como la capacidad digestiva reducida, el debilitamiento de la función inmunitaria en las especies cultivadas y la dependencia excesiva de formulaciones a base de harina de pescado.
  Los autores examinaron el alimento fermentado, sus ventajas, los principales tipos actualmente en uso y los factores clave que determinan su efectividad. Además, recopilaron evidencia de sus impactos positivos en las especies acuícolas, incluyendo un mejor rendimiento del crecimiento, un sistema inmunitario fortalecido, una modulación favorable de la microbiota intestinal y una mejor calidad del producto final.
  Sin embargo, aunque los alimentos fermentados son muy prometedores para reducir los costos de producción y aumentar la eficiencia general, su adopción se ve actualmente limitada por la limitada fabricación industrial a gran escala y la relativa escasez de investigación centrada en especies de crustáceos.
  Para impulsar una implementación más amplia en la acuacultura, los estudios futuros deberían priorizar la creación de bases de datos completas sobre parámetros de fermentación, el avance de tecnologías de fabricación inteligentes y automatizadas, y evaluaciones económicas exhaustivas que evalúen la relación costo-beneficio y la escalabilidad.   Fig. 3: Beneficios de los alimentos fermentados para animales de acuacultura.
Relevancia de los resultados de la investigación para la industria
Los hallazgos son muy relevantes para la industria acuícola, que se enfrenta a presiones derivadas del aumento de los costos de la harina de pescado, las exigencias de sostenibilidad y los brotes de enfermedades. Los alimentos fermentados ofrecen una alternativa viable al reducir la dependencia de la harina de pescado: sustituciones del 10 al 100 por ciento han demostrado mantener o mejorar el crecimiento en especies como la lubina negra, el mero y otras, lo que podría reducir los costos de producción al mejorar la eficiencia y la rentabilidad de los alimentos.
  Las mejoras en la salud inmunitaria e intestinal se traducen en una menor mortalidad y el uso de antibióticos, en consonancia con las regulaciones globales sobre resistencia a los antimicrobianos. Por ejemplo, las hojas de moringa fermentadas potencian los antioxidantes, reduciendo el estrés oxidativo en la producción acuícola de alta densidad.
  Ambientalmente, la fermentación degrada las micotoxinas y utiliza subproductos agrícolas como los residuos de yuca, lo que promueve la economía circular y reduce el desperdicio. Mejoras en la calidad del producto, como el aumento de yodo en el salmón y mejores perfiles de sabor, podrían aumentar el valor de mercado y el atractivo para el consumidor.
  Sin embargo, la adopción en la industria se ve obstaculizada por la escasez de datos sobre crustáceos (p. ej., camarones y cangrejos), cuyos beneficios, como el aumento de serina/aspartato (+130 por ciento / 30 por ciento), son prometedores, pero poco estudiados. En general, estos hallazgos respaldan estrategias de alimentación escalables y ecológicas, pero requieren análisis económicos que justifiquen las inversiones en infraestructura de fermentación.   Perspectivas
Los alimentos fermentados mejoran la eficiencia de utilización del alimento, el rendimiento inmunitario, la salud intestinal y la calidad general de los productos acuícolas al aprovechar la predigestión microbiana y los efectos probióticos. Los alimentos fermentados son muy prometedores para reducir los costos de producción y mejorar la eficiencia operativa, a la vez que abordan eficazmente problemas comunes en las especies acuáticas de cultivo, como la digestión deficiente y la menor resistencia a las enfermedades.
  Sin embargo, la adopción más amplia y el desarrollo de los alimentos fermentados siguen viéndose limitados por varios obstáculos clave, como las dificultades para controlar bacterias contaminantes indeseadas, la falta de conocimientos técnicos entre los profesionales y la comprensión incompleta de los mecanismos biológicos precisos implicados.
  Los autores concluyeron que, para superar estas barreras y aprovechar al máximo el potencial, los esfuerzos futuros deberían priorizar lo siguiente: el desarrollo y la optimización de enfoques de fermentación con cepas mixtas, la implementación de sistemas de producción inteligentes y automatizados, la ampliación de la investigación centrada en especies de crustáceos (incluidos camarones y cangrejos) y la combinación estratégica de sinergias de diversas materias primas.
  Estos avances impulsarán los alimentos fermentados hacia una mayor eficiencia, una mayor sostenibilidad ambiental y una mayor escalabilidad industrial, lo que, en última instancia, brindará un apoyo esencial para el crecimiento sostenible a largo plazo del sector acuícola.   Un análisis comparativo exhaustivo de modelos de predicción genómica en cuatro especies acuícolas

La selección genómica –un método moderno de reproducción que utiliza marcadores genéticos de todo el genoma para predecir los valores genéticos o el rendimiento fenotípico de los individuos para rasgos complejos – podría tener un impacto importante en los protocolos de reproducción acuícola.
  Una nueva investigación de Hailiang Song y sus colegas abordó la escasez de comparaciones estandarizadas entre especies en la selección genómica, que utiliza marcadores genómicos para predecir valores genéticos de forma temprana, acelerando así el desarrollo genético en características clave como el crecimiento y la resistencia a enfermedades en especies con alta fecundidad y largos intervalos generacionales.
  La predicción genómica se utiliza ampliamente en programas de cría selectiva de especies acuícolas; sin embargo, las comparaciones exhaustivas y sistemáticas de la precisión de la predicción entre múltiples especies y diversos métodos analíticos, realizadas dentro de un único marco estandarizado, aún son escasas.
  Este estudio realizó una evaluación exhaustiva del rendimiento de la predicción genómica entre especies en cuatro importantes especies acuícolas: salmón del Atlántico (Salmo salar), dorada (Sparus aurata), carpa común (Cyprinus carpio) y trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss). Se probaron diez modelos diferentes de predicción genómica, que abarcan la Mejor Predicción Lineal Imparcial Genómica (GBLUP; un método de predicción genómica ampliamente utilizado en el mejoramiento genético de animales y plantas que estima los valores genéticos mediante una matriz de relaciones genómicas en lugar de una matriz de relaciones basada en el pedigrí), varios enfoques bayesianos (una familia de métodos de modelado estadístico que incorporan conocimientos o creencias previas sobre los parámetros y los actualizan con datos observados, lo que permite un manejo flexible de la incertidumbre, la reducción de variables y la heterogeneidad del efecto marcador) y técnicas de aprendizaje automático.
  La precisión de las predicciones varió considerablemente entre especies y modelos, oscilando entre 0,49 y 0,85, y mostró una fuerte correlación positiva con la heredabilidad de los rasgos. Los rasgos con mayor heredabilidad arrojaron consistentemente una precisión de predicción superior: la trucha arcoíris y la carpa común alcanzaron el mayor rendimiento general (0,75-0,83 y 0,73-0,85, respectivamente), mientras que el salmón del Atlántico y la dorada mostraron precisiones menores y más variables (0,49-0,61 y 0,49-0,66).
  Ningún modelo individual demostró ser superior en todas las especies y escenarios. Los métodos de aprendizaje automático ofrecieron las mayores precisiones en ciertos casos, pero demostraron una considerable variabilidad específica entre especies; por el contrario, GBLUP proporcionó consistentemente predicciones estables y bien calibradas, caracterizadas por un bajo sesgo.
  Además, la selección incremental de características de SNP (polimorfismo de un solo nucleótido, el tipo más común de variación genética en el que un solo nucleótido en una posición específica de la secuencia de ADN difiere entre individuos dentro de una población) mejoró la precisión de la predicción entre un 2,8 y un 4,2 por ciento en tres de las especies, utilizando solo entre el 0,54  y el 9,64 por ciento del total de marcadores disponibles. Los resultados del estudio no reportaron dicha ganancia para un rasgo de baja heredabilidad.
  En conjunto, estos hallazgos demuestran que el rendimiento de la predicción genómica depende en gran medida del contexto, lo que resalta la necesidad crucial de considerar simultáneamente la arquitectura genética del rasgo, las características genéticas poblacionales, la elección del modelo de predicción y la selección estratégica de marcadores al diseñar y optimizar programas de selección genómica en la cría acuícola.   Fig. 4: Gráficos de Análisis de Componentes Principales (ACP) de la variación genética para las cuatro especies: (A) salmón del Atlántico, (B) dorada, (C) carpa común y (D) trucha arcoíris. Los ejes representan los dos primeros componentes principales (ACP1 y ACP2), con el porcentaje de varianza explicada indicado. Adaptado del original.
Relevancia de los hallazgos de la investigación para la industria
Los programas de mejoramiento acuícola adoptan cada vez más la selección genómica para impulsar las ganancias genéticas (a menudo entre un 15  y un 89 por ciento para el crecimiento, y un porcentaje mayor para la resistencia) en un contexto de presiones de enfermedades, costos de alimentación y objetivos de sostenibilidad. Este punto de referencia unificado llena un vacío crítico en la literatura fragmentada, ofreciendo una guía práctica para la selección de modelos y estrategias de marcadores.
  La fiabilidad y el bajo sesgo de GBLUP lo posicionan como una opción segura y predeterminada para la implementación rutinaria, especialmente en entornos de baja heredabilidad o variables (p. ej., enfermedad de las branquias del salmón, pasteurelosis de la dorada). El rendimiento ocasionalmente superior del aprendizaje automático sugiere su valor para capturar no linealidades en caracteres complejos o de alto h² (p. ej., crecimiento de la carpa, supervivencia de la trucha), aunque la variabilidad requiere una validación rigurosa para evitar una generalización deficiente o un sobreajuste.
  Las mejoras en la selección de características de SNP (hasta un 4,2 por ciento con <10 por ciento de marcadores) son particularmente relevantes para la industria: reducir la densidad de genotipado reduce drásticamente los costos, a la vez que preserva o mejora la precisión, lo cual es vital para el escalamiento comercial en sectores sensibles a los costos o en operaciones más pequeñas. Las especies con alta heredabilidad para rasgos específicos se benefician más de los modelos avanzados y los paneles optimizados, lo que potencialmente acelera la rentabilidad, la resiliencia a los patógenos y reduce la dependencia de los antibióticos.
  Los hallazgos, dependientes del contexto, respaldan la adopción de la selección genómica a medida en las principales especies, lo que fundamenta la inversión en infraestructura de genotipado, herramientas computacionales, capacitación y expansión de poblaciones de referencia. En general, los resultados de este estudio promueven la optimización basada en la evidencia, mejorando la eficiencia en la cría acuícola global.   Perspectivas
Este estudio ofrece una comparación estandarizada entre especies del rendimiento de la predicción genómica en cuatro especies acuícolas clave, evaluando GBLUP, diversos métodos bayesianos y modelos de aprendizaje automático. La precisión de la predicción mostró una variación considerable entre especies y rasgos, impulsada principalmente por la heredabilidad de los rasgos, la estructura genética de la población y el modelo específico empleado. Ningún modelo resultó ser el más eficaz en todas las situaciones.
  En ciertos casos, los métodos de aprendizaje automático ofrecieron mayor precisión que los enfoques tradicionales, aunque sus resultados mostraron una variabilidad sustancial según la especie. Por el contrario, GBLUP proporcionó predicciones consistentemente estables y bien calibradas con un sesgo mínimo. Además, la aplicación de la selección incremental de características de SNP mejoró la precisión de la predicción en múltiples especies al filtrar marcadores de bajo valor o ruidosos, con un grado de mejora estrechamente vinculado a la arquitectura genética subyacente del rasgo.
  En conjunto, estos hallazgos resaltan las diferencias sustanciales en la efectividad de la predicción genómica entre especies y rasgos, lo que enfatiza la importancia de personalizar la elección de modelos y las estrategias de utilización de marcadores para diferentes contextos de reproducción acuícola.
  En general, los autores abogan por iniciativas de evaluación comparativa más amplias y consistentes para establecer directrices fiables para la selección genómica. De cara al futuro, las vías prometedoras incluyen la evaluación de rasgos y especies adicionales (como el camarón y la tilapia), el desarrollo de marcos de predicción multi-rasgos y la combinación de datos genómicos con enfoques de genómica funcional o multi-ómica para comprender mejor los mecanismos biológicos subyacentes. Fuente: Global Seafood

Investigadores chilenos revelan la causa biológica tras las manchas en el salmón
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Investigadores chilenos revelan la causa biológica tras las manchas en el salmón

Este fenómeno no solo representa un problema visual; es el síntoma de procesos biológicos complejos que ocurren en el tejido del pez. En Chile, la prevalencia de estas manchas alcanza entre un 19% y 22% de los filetes del salmón, lo que impacta directamente en la rentabilidad de la industria al obligar al recorte de piezas o a la venta a precios reducidos.   Puntos clave de la investigación   La melanosis focal está vinculada directamente al estrés oxidativo, la inflamación crónica y la apoptosis (muerte celular programada). El estudio identificó la activación de moléculas como el TNF-α, que desencadenan la producción de especies reactivas de oxígeno en las células musculares. Se observó un aumento en la acumulación de pigmentos (melanina) como respuesta al daño tisular persistente. La investigación propone que la intervención en etapas tempranas del desarrollo podría ser clave para prevenir la aparición de estas lesiones. El uso de herramientas moleculares permitiría identificar peces con mayor predisposición a desarrollar melanosis. La biología detrás de la melanosis: Más que un color La investigación, liderada por instituciones de prestigio como la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Chile, la Universidad San Sebastián, la Universidad Andrés Bello y el Centro INCAR, ha identificado que el músculo afectado experimenta una «tormenta perfecta» a nivel celular.   Estrés oxidativo e inflamación: Los motores del daño   El estudio determinó que la melanosis no es un evento aislado, sino la culminación de una inflamación crónica. Cuando el sistema inmunológico del pez se activa de manera persistente, se producen niveles elevados de especies reactivas de oxígeno (ROS). Estas moléculas, en concentraciones normales, cumplen funciones biológicas, pero en exceso actúan como proyectiles químicos que dañan las membranas de las células musculares.   El rol del TNF-α y la muerte celular
Uno de los hallazgos más disruptivos del estudio es el papel de la citoquina TNF-α (Factor de Necrosis Tumoral alfa). Los investigadores demostraron mediante ensayos in vitro que esta molécula activa una cascada de señales que conduce a la apoptosis o muerte celular programada. Al morir las células musculares, se activan mecanismos de reparación ineficientes que terminan acumulando melanina, el pigmento oscuro que finalmente el consumidor ve en el filete.   Una mirada a nivel molecular
Para llegar a estas conclusiones, el equipo empleó un enfoque de biología integrativa de vanguardia. Utilizaron técnicas de RNA-seq (secuenciación de ARN) para analizar el transcriptoma del músculo afectado, comparándolo con tejido sano.   Hallazgos Genómicos
Transcriptos sobre-expresados: Se identificaron 2084 genes con mayor actividad en las zonas de melanosis, principalmente aquellos vinculados a la interacción citoquina-receptor y señalización del sistema inmune innato (como los receptores NOD-like).
Transcriptos sub-expresados: Por el contrario, 337 genes mostraron una disminución en su actividad, afectando procesos vitales como la autofagia (limpieza celular), la señalización de la insulina y la vía mTOR, esencial para el crecimiento muscular.
Esta «firma molecular» confirma que las zonas manchadas son áreas de tejido metabólicamente comprometido, donde el pez ha perdido la capacidad de mantener la homeostasis muscular debido al estrés crónico.   Hacia una producción más sostenible
El descubrimiento de estas causas biológicas abre una ventana de oportunidad para mejorar la sostenibilidad de la acuicultura. Al entender que factores como el manejo adecuado y la nutrición óptima pueden mitigar el estrés oxidativo, los productores pueden implementar estrategias preventivas más eficaces.   El Dr. Juan Antonio Valdés, investigador principal de INCAR y académico de la UNAB, destaca que este avance permite transitar hacia una producción más ética y eficiente. «Al disminuir la incidencia de melanosis, se reduce el desperdicio de producto y se mejora la eficiencia del sistema productivo», señala el experto. La reducción del descarte de biomasa no solo beneficia el bolsillo del productor, sino que disminuye la huella ambiental de la actividad al optimizar el uso de recursos.   Una prevención inteligente: Estrategias futuras
¿Cómo puede la industria utilizar esta información para mejorar? El estudio propone varias líneas de acción inmediatas: Manejo del Estrés: Dado que el estrés oxidativo es el precursor del daño, mejorar las prácticas de manejo durante el cultivo es esencial para evitar picos de cortisol y respuestas inflamatorias. Optimización Nutricional: El uso de dietas ricas en antioxidantes y componentes antiinflamatorios podría actuar como un escudo preventivo para las células musculares. Monitoreo en Etapas Tempranas: La evidencia sugiere que los eventos que desencadenan la melanosis ocurren mucho antes de que las manchas sean visibles. El desarrollo de herramientas moleculares para detectar peces en riesgo permitirá intervenciones tempranas. Control Sanitario Estricto: Minimizar los desafíos sanitarios que provocan inflamación sistémica es vital para prevenir que el músculo se convierta en un foco de acumulación de pigmento.   Conclusión: Un hito para la acuicultura global
La investigación liderada por científicos chilenos marca un antes y un después en el manejo de la calidad del salmón. Al definir que la melanosis es un síntoma de un desequilibrio biológico profundo —y no un mero defecto de color—, se abre una era de acuicultura de precisión. Este conocimiento no solo protege la competitividad de Chile en los mercados internacionales, sino que garantiza que el consumidor reciba un producto proveniente de animales con mejores estándares de salud y bienestar.   Fuente: AQUAHOY  

Diseño operativo resiliente: planificar ciclos productivos ante variaciones ambientales
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Diseño operativo resiliente: planificar ciclos productivos ante variaciones ambientales

Por Maria Candelaria Carbajo

Entendiendo las variaciones ambientales
La temperatura y la salinidad son parámetros ambientales críticos en la acuicultura porque determinan el metabolismo, la tasa de crecimiento, la conversión alimenticia y la eficiencia respiratoria de las especies cultivadas. Un incremento sostenido de la temperatura puede acelerar el metabolismo hasta niveles que superan la disponibilidad de oxígeno disuelto, lo que conduce a estrés fisiológico, baja resistencia a enfermedades y mayor mortalidad. Similarmente, cambios rápidos en la salinidad pueden alterar la osmorregulación de los organismos, afectando su salud y rendimiento productivo.  

Por ejemplo, la Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile -Componente de Biodiversidad y Recursos Hídricos (Ministerio del Medio Ambiente, 2025)- señala que el aumento de temperatura, salinidad y otros factores asociados al clima tienen efectos directos sobre la disponibilidad de oxígeno y la composición físico‑química del agua, haciendo necesario replantear las prácticas de manejo productivo para garantizar la continuidad y viabilidad de los cultivos.
Gestión adaptativa como herramienta de resiliencia
Un enfoque que se ha fortalecido en los últimos años es la gestión adaptativa, que combina monitoreo permanente, toma de decisiones iterativas y ajustes flexibles en función de las condiciones ambientales observadas. Este manejo se ha incorporado formalmente en planes estratégicos de pesca y acuicultura de varios países, donde se enfatiza el desarrollo de capacidades de resiliencia frente a los efectos del cambio climático.  

La gestión adaptativa en acuicultura implica:
  Monitoreo continuo de parámetros ambientales (temperatura, salinidad, oxígeno disuelto, pH) para detectar tendencias y episodios extremos.
  Ajustes dinámicos en el diseño del ciclo productivo, como modificar densidades de siembra, tiempos de cosecha o proporciones de alimentación según condiciones ambientales.
  Uso de modelos predictivos y sistemas de alerta temprana para anticipar eventos que puedan perjudicar las etapas sensibles de los cultivos, como larvicultura o engorde.
  Diversificación de especies y estrategias de cultivo, seleccionando variantes más tolerantes a estrés térmico y salino en zonas de alta variabilidad.  
Para que estas prácticas sean efectivas, las granjas acuícolas requieren una combinación de tecnologías de monitoreo (sensorización), sistemas de información y procesos de toma de decisiones que integren datos ambientales con indicadores productivos. Esta aproximación no solo reduce el riesgo de fallas productivas, sino que también permite optimizar el uso de recursos, mejorar la calidad final del producto y aumentar la sustentabilidad económica de las explotaciones.  
Integración con adaptación climática y gobernanza
La adaptación operativo-resiliente también está siendo incorporada en políticas públicas. Por ejemplo, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático para Pesca y Acuicultura elaborado por Subpesca Chile y actualizado en 2025 promueve explícitamente la gobernanza basada en ciencia, monitoreo ambiental y conocimiento local, con el objetivo de fortalecer la resiliencia del sector frente a la variabilidad térmica y salina. A su vez, la Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile (Ministerio del Medio Ambiente, 2025) señala la importancia de integrar modelos predictivos y tecnologías de monitoreo en el diseño operativo de los sistemas acuícolas.

Estas estrategias coinciden en que los ciclos productivos deben planificarse con flexibilidad para adaptarse a condiciones ambientales cambiantes, incorporando medidas como: 
  redefinición de calendarios de cultivo según pronósticos climáticos; modular densidades de siembra y extracción de biomasa; implementación de infraestructura adaptable, como sistemas de recirculación con control climático; integración de especies con diferentes rangos de tolerancia a temperaturas y salinidades.     Hacia una acuicultura más resiliente
En síntesis, un diseño operativo resiliente en acuicultura no solo reconoce la existencia de variaciones ambientales, sino que las incorpora como factores centrales en la planificación y ejecución de ciclos productivos. Esto implica entender el ambiente como una variable activa, no estática, implementar sistemas de monitoreo y control que permitan ajustes en tiempo real, cultivar especies o cepas que toleren rangos ambientales amplios e integrar la gestión adaptativa dentro de un marco más amplio de adaptación al cambio climático.

Una estrategia de este tipo no solo mejora el bienestar de los organismos cultivados, sino que también puede aumentar la eficiencia productiva, reducir pérdidas y asegurar la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones acuícolas en un mundo con clima cada vez más variable.
  Por All Aquaculture
Fuente: All Aquaculture Magazine   Fuentes
Ministerio del Medio Ambiente. (2025). Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile. Gobierno de Chile. https://expedientes.mma.gob.cl/storage/2025/11/13/expedientes/pdf/doc_27_20251113192934.pdf
Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. (2025). Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático para Pesca y Acuicultura. Gobierno de Chile. https://www.subpesca.cl/portal/617/articles-124910_recurso_1.pdf
 

El «Facebook» de los genes: Cómo las redes moleculares salvarán al camarón
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El «Facebook» de los genes: Cómo las redes moleculares salvarán al camarón

Sin embargo, el cambio climático está alterando parámetros críticos como el pH, la salinidad y la temperatura. Estos cambios ambientales no solo debilitan la salud del crustáceo, sino que actúan como catalizadores de infecciones letales. Por ejemplo, la baja salinidad aumenta drásticamente la susceptibilidad a Vibrio parahaemolyticus, el agente causante de la Enfermedad de la Necrosis Hepatopancreática Aguda (AHPND), que puede aniquilar el 100% de una población en solo 30 días.
  Ante esta problemática, un equipo de científicos —encabezado por Noorul Darlina Edlin Abd Rahim y Nor Afiqah-Aleng del Higher Institution Centre of Excellence (HICOE) y el Institute of Climate Adaptation and Marine Biotechnology (ICAMB) de la Universiti Malaysia Terengganu— junto a colaboradores del Institute of Systems Biology (INBIOSIS) de la Universiti Kebangsaan Malaysia, han desarrollado un marco de análisis disruptivo.   El objetivo principal de la revisión científica es explorar el potencial de los enfoques de análisis de redes aplicados a conjuntos de datos transcriptómicos para comprender a fondo los mecanismos de respuesta al estrés en los langostinos. A diferencia de los métodos tradicionales que analizan genes de forma aislada, este estudio busca proporcionar una comprensión a nivel de sistema mediante la integración de redes de interacción proteína-proteína (PPI), redes de co-expresión y redes reguladoras.
  La evolución tecnológica: del catálogo al mapa vivo   Para enfrentar estas amenazas, la ciencia ha pasado por varias etapas de maduración tecnológica:
  Años 90 (EST): Se crearon los primeros catálogos de genes, como los de P. monodon en 1999.
  Años 2000 (Microarrays): Permitieron observar respuestas a patógenos específicos, aunque con limitaciones de diseño.
  Era Actual (RNA-seq): El estándar de oro. Permite un perfilado genómico completo, imparcial y de bajo costo.+1
  Frontera (Single-cell y Espacial): Tecnologías emergentes que analizan célula por célula o incluso la expresión genética dentro de tejidos intactos.   El problema es que identificar genes expresados diferencialmente (DEGs) es como tener una lista de piezas de un motor sin saber cómo encajan entre sí. Aquí es donde entra la biología de redes.   Los tres pilares de la biología de redes
El artículo de revisión destaca tres tipos de redes fundamentales para entender al langostino como un sistema interconectado:
  Redes de Interacción Proteína-Proteína (PPI)
Representan los contactos físicos entre proteínas. Son esenciales para procesos como la transducción de señales y el control metabólico. En organismos como el langostino, donde los datos experimentales son costosos, se utilizan métodos computacionales para predecir estas uniones.
  Redes de Co-expresión Génica (GCN)
Aquí, los genes se conectan si sus niveles de expresión «suben o bajan» juntos bajo ciertas condiciones. Se basan en el principio de «culpabilidad por asociación»: si un gen desconocido se comporta igual que un gen de defensa, es muy probable que también participe en la inmunidad. Herramientas como el algoritmo WGCNA son vitales para detectar estos módulos funcionales.
  Redes Regulatorias Génicas (GRN)
Son las más complejas, ya que son redes dirigidas que muestran cómo los factores de transcripción activan o reprimen otros genes. Aunque su aplicación en langostinos es aún limitada, son la clave para entender el «panel de control» maestro de la célula.   Caso de estudio: Descifrando el código de la infección por AHPND
Para demostrar la eficacia de este enfoque, los investigadores analizaron un conjunto de datos de P. vannamei infectado con VpAHPND. Mientras que el análisis tradicional solo listó 134 genes alterados, la integración de redes permitió identificar «proteínas esenciales» que actúan como nodos críticos del sistema:
  ZNF236 (Zinc finger protein 236): Un factor de transcripción involucrado en el control de la expresión genética ante infecciones bacterianas.
  ND3 (NADH dehydrogenase subunit 3): Crucial para la producción de energía (ATP) en la mitocondria y la respuesta al estrés oxidativo.
  Beclin-1: Un regulador clave de la autofagia (limpieza celular) que se activa durante infecciones virales y bacterianas.
  El análisis funcional reveló que durante la infección, los procesos de transporte de electrones y la actividad de oxidorreductasa se ven fuertemente afectados. Esto sugiere que el langostino intenta modular su metabolismo energético para generar ráfagas respiratorias que eliminen al patógeno, aunque esto a veces cause daño colateral al tejido del propio animal.   Desafíos y el futuro: el camino hacia la «Acuicultura 4.0»   A pesar del potencial, los autores realizan un análisis SWOT (FODA) que revela barreras importantes:
  Debilidades: Escasez de bases de datos específicas para langostinos. La mayoría de las interacciones se infieren por homología con humanos o moscas de la fruta, lo que podría omitir mecanismos biológicos únicos de los crustáceos.
  Oportunidades: La integración de Multi-ómica (combinar ARN con metabolitos y proteínas) y el uso de Inteligencia Artificial para predecir brotes de enfermedades antes de que ocurran.
  Amenazas: Los patógenos están evolucionando más rápido de lo que la investigación puede abordar.   Conclusión: Un mapa para la sostenibilidad   La integración de la transcriptómica con la biología de redes no es solo un ejercicio académico; es una necesidad para la supervivencia de la industria. Al identificar estos «nodos maestros», los científicos pueden desarrollar biomarcadores para seleccionar líneas de langostinos genéticamente más resistentes o diseñar dietas funcionales que refuercen los puntos débiles del sistema molecular del animal.   Fuente: Panorama Acuícola Referencia (acceso abierto)
Abd Rahim, N. D. E., Nor Muhammad, N. A., Waiho, K., Harun, S., Zainal-Abidin, R.-A., Tan, M. P., Sung, Y. Y., Mohamed-Hussein, Z.-A., & Nor Afiqah-Aleng. (2026). Network perspectives on transcriptomic datasets to understand shrimp response mechanisms to environmental and pathogenic stresses: a review. Aquaculture International, 34, 82. https://doi.org/10.1007/s10499-026-02476-4
 

La alimentación con copépodos mejora la calidad estructural de las larvas de dorada
Cría y Cultivo

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La alimentación con copépodos mejora la calidad estructural de las larvas de dorada

La alimentación de las larvas de dorada (Sparus aurata) con el copépodo Acartia tonsa durante los primeros días de vida permite reducir de forma significativa las deformidades vertebrales y aumentar el porcentaje de peces con correcta inflación de la vejiga natatoria, dos factores directamente vinculados a la calidad larvaria y al rendimiento posterior en engorde.
  Investigadores de la Universidad de Patras (Grecia) evaluaron la inclusión de Acartia tonsa en la dieta larvaria entre los días 3 y 17 post-eclosión, comparándolo con el protocolo estándar basado en rotíferos y Artemia. El ensayo se prolongó hasta los 25 días post-eclosión, analizando el desarrollo del sistema digestivo, la ontogenia esquelética y la prevalencia de deformidades.
  Los resultados mostraron que las deformidades vertebrales afectaron al 50% de las larvas en el grupo control, frente al 17,3% en el grupo alimentado con copépodos. La escoliosis, la anomalía más frecuente, se redujo de aproximadamente un 38% a apenas un 10%.
  Asimismo, la correcta inflación de la vejiga natatoria superó el 80% en el grupo con copépodos, mientras que en el grupo control no alcanzó el 60%. Además, el cleitro —un hueso clave de la cintura pectoral que conecta la aleta con el esqueleto axial— fue el único elemento completamente calcificado al final del ensayo, y solo en el grupo alimentado con copépodos.
  Aunque las tasas de crecimiento no mostraron diferencias significativas durante la mayor parte del periodo experimental, al final del ensayo las larvas alimentadas con copépodos alcanzaron mayor longitud total.   Desarrollo digestivo más eficiente
El estudio también evidenció un desarrollo digestivo más avanzado en las larvas que recibieron Acartia tonsa, con vellosidades intestinales más largas y de mayor superficie, aparición más temprana de células caliciformes y mayor acumulación lipídica hepática en fases clave del desarrollo. Según los autores, esta mejora estructural podría traducirse en una mayor capacidad de digestión y absorción de nutrientes durante la transición crítica hacia Artemia y las dietas de destete.
  La diferencia radica en el perfil nutricional de los copépodos, superior al de rotíferos y Artemia enriquecidos. Presentan mayores niveles de ácidos grasos altamente insaturados, una proporción DHA/EPA más próxima a los rangos considerados óptimos, una elevada concentración de fosfolípidos estructurales y una mayor disponibilidad natural de minerales como calcio, zinc y magnesio. Además, al no requerir enriquecimiento, se reduce la formación de película grasa en la superficie del agua, un factor que puede interferir en la correcta inflación de la vejiga natatoria.
  Aunque la producción comercial de copépodos todavía plantea retos logísticos y económicos, los resultados refuerzan una idea estratégica: la calidad estructural del pez se define en los primeros días de vida. En un contexto de creciente presión por mejorar la eficiencia productiva, reducir descartes y aumentar la uniformidad de los lotes, la inclusión parcial o estratégica de copépodos podría convertirse en una herramienta diferenciadora para los centros de reproducción del Mediterráneo. El foco ya no es únicamente el crecimiento, sino la robustez estructural y el rendimiento a largo plazo. Fuente: misPeces

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